Renovada y elegante: una vivienda que conjuga líneas modernas

Una vivienda conjuga líneas modernas y luce sobria al mismo tiempo que elegante y armónica, se inserta en un entorno natural privilegiado.

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Fotos: Agencia Reforma / Video: MH
  • Una vivienda conjuga líneas modernas y luce sobria al mismo tiempo que elegante y armónica.
  • Se inserta en un entorno natural privilegiado: la laguna de Salinillas en Anáhuac, Nuevo León.
  • Con una fachada de cantera color blanco galarza, el proyecto es el resultado de una remodelación.

Una vivienda que conjuga líneas modernas, que luce sobria al mismo tiempo que elegante y armónica, se inserta en un entorno natural privilegiado: la laguna de Salinillas en Anáhuac, Nuevo León. Con una fachada de cantera color blanco galarza, el proyecto Salinillas es el resultado de la remodelación que dirigió Estudio Tanguma.

“Es una casa de descanso, era de los abuelos, ya nadie la visitaba, pero el cliente estaba muy encariñado con ella porque ahí creció, quería renovarla y que se viera súper acogedora”, explicó Alejandra Tanguma, líder del despacho de interiorismo. Antes era una casita con una recámara, un área de sala y una pequeña cocina, todo se reacomodó y la construcción se amplió, ahora tiene cuatro habitaciones, el diseño arquitectónico lo hizo Rodolfo Sanmiguel, pero fue replanteado completamente por los interioristas.

UN ACABADO ORIGINAL

“Cambiamos la cocina, el tipo de comedor y de sala propuestos”, precisó Tanguma. Tras la intervención se recuperaron algunos materiales originales, por ejemplo, la puerta de la cocina y la banca exterior. Ambas son recicladas de las vigas de pino sólido de la propiedad anterior.

“Le dimos a la madera del barn door un acabado flameado, que consiste en quemarla para enfatizar las vetas”, explicó la diseñadora. El propietario quería que se sintiera como una casa de playa pero, a la vez, como una cabaña. “Hicimos un in between, entonces tenemos colores claros, paredes en blanco, y para complacer que fuera cabaña metimos las vigas y el piso en color arena grisecito”, indicó. También se decoró con algunos bagres, que se pescan en la zona, junto con los trofeos obtenidos por los padres y sus hijos.

SELECCIÓN DE MATERIALES

Como el dueño planeaba prestar la vivienda a sus amigos, pidió que se usaran materiales fáciles de limpiar y de poco mantenimiento. “Metimos acabados de uso rudo, por ejemplo, la mesa del comedor tiene una cubierta de ice black, que está mezclada con cuarcitas y cuarzos, por eso es muy resistente”, recordó la artífice.

En el comedor y la cocina, que al parecer de Tanguma son las áreas principales de la casa, los bancos en herrería se hicieron con una especie de ratán sintético, también para que fueran muy usables, sin limitar a los visitantes que quisieran sentarse ahí aunque estuvieran mojados. Por otro lado, parte del mobiliario se hizo a la medida, como el sofá, la mesa del comedor y la cocina. “El sillón es muy cómodo, tiene relleno de pluma de ganso, es súper rico para acostarse”.

CARACTERÍSTICAS DEL DISEÑO

En las recámaras se optó por un diseño más sencillo, ya que el cliente sabía que a la laguna de Salinillas la gente no va a acostarse, sino a hacer kayak, padleboarding u otras actividades acuáticas. “También tiene una lancha para hacer wakeboard, quería evitar tener habitaciones con televisión para que sus hijos estén en actividades outdoor, como es un terreno empedrado, por ahí se puede hacer bici de montaña”, apuntó Tanguma.

Otros elementos del interiorismo también recuperan la memoria familiar, por ejemplo, el quemador exterior, donde está la fogata, tiene como 80 o 90 años. También hay una lotería, junto a la banca de madera reciclada, que tiene alrededor de 70 años.
Por ello, la creativa concluyó que el sello de Salinillas es la recuperación total de las cosas que representaban la historia de la familia y su integración hacia un proyecto contemporáneo.

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