La perturbadora historia detrás del presunto asesino de Hania Aguilar


Mientras se espera una nueva audiencia en los tribunales contra el hombre acusado por el rapto, violación y asesinato de Hania Aguilar, una allegada reveló su perturbadora historia.

Una mujer que dijo ser la madrina de Michael Ray McLellan, el sospechoso por la muerte de la adolescente Hania Aguilar, se sintió conmocionada al hablar con The Fayetteville Observer sobre el joven que una vez conoció.

La madrina contó que ella fue víctima de abuso sexual, y recordó haber rezado para que eso nunca le sucediera a Michael Ray McLellan, pero “le pasó”, dijo, cuando “era un niño”.

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“Es muy tarde ahora. Le pasa a mucha gente. Recibí ayuda”, agregó la mujer, quien declaró al referido medio con la condición de que su nombre no fuese publicado. “Fue solo una mala situación”.

Ahora su ahijado está siendo acusado por el secuestro, violación y asesinato de Hania Aguilar, la adolescente de 13 años quien residía en Carlina del Norte.

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“( McLellan) ha estado teniendo problemas toda su vida”, aseguró la madrina, de pie junto a la puerta de un apartamento mientras llovía en Fairmont. “Era un niño muy feliz. Nunca supe que tuviera problemas cuando estaba cerca de mí. Su madre amaba a sus hijos”.

También mencionó que McLellan tuvo problemas de ira toda su vida y “estuvo con los niños malos”.

Ella no lo ha visto desde 2007, antes de que ingresara a prisión por los delitos de asalto con un arma mortal y robo en primer grado.

Al recuperar su compostura, la madrina dijo que no puede imaginar lo que está pasando la familia de Hania. Ella ruega por ellos. También le agradeció a Dios que McLellan esté ahora fuera de la calle antes de que algo le haya pasado a otra persona.

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“Sabía quién era Dios porque su padrastro lo tenía en la iglesia”, manifestó, con los ojos húmedos y la cara arrugada por la emoción. “Él sabía quién es Dios. No se sabe a cuántas personas le hizo daño. No sé lo que tenía en mente para hacer eso”.

Durante los últimos 12 años de su vida, McLellan ha pasado más de nueve años encerrado.

Su historial criminal se remonta a 2000, cuando tenía 16 años en ese momento.

Según los registros de la corte del condado de Robeson, su primer delito fue un asalto menor a un menor de 12 años en ese año. En los últimos 18 años, ha sido acusado de 26 delitos, 10 de los cuales están pendientes por el caso de Hania Aguilar.

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Hania Aguilar fue secuestrada el 5 de noviembre fuera de su casa móvil en las afueras de Lumberton mientras se preparaba para ir a la escuela. Su cadáver fue localizado el 27 de noviembre, después de tres semanas de búsquedas desesperadas lideradas por el FBI. McLellan fue acusado de asesinato el 8 de diciembre, el mismo día en que se llevó a cabo el funeral de la estudiante de octavo grado en el gimnasio de Lumberton High School.

“Se ha convertido en un caso muy grande”, indicó la semana pasada el fiscal del distrito del condado de Robeson, Johnson Britt.

Los cargos de McLellan incluyen secuestro, asesinato en primer grado, violación forzada en primer grado y ocultación de una muerte.

“En última instancia”, apuntó Britt, “esto puede haber sido un crimen de oportunidad. Lo desafortunado es que sucedió. Una joven adolescente está muerta. Ella no hizo nada más que lo que mucha gente ha hecho en su vida. Ir a la escuela. Arrancar el auto. Ese simple acto de estar sola fuera”.

Christine Faison, la tía de la madre de McLellan, vive cerca de su antigua residencia en Marvin Street.

Ella dijo a The Fayetteville Observer que solo lo conoció a él y a su hermana cuando estaban creciendo. “Casi no me visitaron”, recordó Faison, de 87 años. “No he visto a Michael. No lo reconocí cuando lo vi en la televisión”.

“Cuando era pequeño, me amaba hasta la muerte. Me llamó tía Tine”, agregó. “Le diría que se mantenga fuera de problemas. Él diría: ‘Lo haré’. Supongo que lastimó a todos los que escucharon lo que hizo. No sabes lo que pasa por la mente de alguien”.

Hania Aguilar,10 cargos al sospechoso

Faison expresó que se sorprendió al enterarse de que McLellan había sido acusado por el asesinato de Hania Aguilar. Pero, añadió, incluso en la escuela secundaria, se sabía que él andaba con la gente equivocada.

Desde que McLellan fue liberado de la prisión por última vez en junio, Faison comentó que ella había escuchado que vivía brevemente en varias direcciones, incluso con su hermana y una tía en el área de Lumberton-Fairmont.

El jefe de la policía de Fairmont, Jon Edwards, dijo que McLellan nunca parecía quedarse mucho tiempo en un lugar cuando no estaba tras las rejas. Un par de parientes apuntaron que él también vivió un tiempo con su padrastro, Johnny Ray McEachern, en Wire Grass Road, en Lumberton, no lejos de donde se encontró el cuerpo de Hania Aguilar.

McLellan asistió a Fairmont High School hasta el décimo grado en 2002, según el sistema escolar.

“La mayoría de las personas con las que hablé dijeron que no lo habían visto en 10 años”, declaró el jefe de policía. “La mayoría de ellos dijeron que no lo habían visto desde que era pequeño”.

Edwards detalló que McLellan estaba trabajando en Perdue Farms, en Lumberton, cuando se entregó a la policía de Fairmont el 13 de noviembre por supuestamente intentar robar a una mujer a punta de pistola. Fue acusado de posesión de un arma de fuego, secuestro en segundo grado e intento de robo con un arma peligrosa.

Mucha gente en la ciudad natal de McLellan sabe quién es, pero pocas están dispuestas a hablar de él.

McLellan fue liberado de la prisión en junio y todavía estaba bajo supervisión luego de que Hania Aguilar fuese asesinada. Los registros del estado muestran que fue condenado por un delito grave al ingresar y robar un automóvil en febrero y que fue condenado a nueve o 20 meses de prisión. Le dieron crédito por el tiempo servido.

También fue condenado en 2007 por asalto con un arma mortal y robo en primer grado. Los registros muestran que a McClellan se le dictó al menos 10 años, hasta 12 años y 9 meses, de cárcel.

“Hemos hecho todo lo posible por él en los casos que tenemos como pudimos”, dijo Britt, el fiscal de distrito.

Pero un caso, que resurgió en los últimos días, podría haber mantenido a McLellan fuera de las calles. Su ADN existía en una base de datos federal que lo vinculaba con una violación cometida en el condado de Robeson el 20 de octubre de 2016. Britt dijo que la Oficina del Sheriff del Condado de Robeson cometió un error al no realizar una investigación de seguimiento sobre el kit de recopilación de las pruebas de violación.

El miércoles, la Oficina del Sheriff anunció que había iniciado una investigación para averiguar por qué se pasaba por alto la evidencia.

“Esto lleva a la pregunta, ¿podría haberse evitado la muerte de Hania?”, manifestó Britt. “¿La respuesta? Sí, creo que podría haberse evitado. Él habría estado en la cárcel”. Y nunca hubiese secuestrado a la adolescente.