¿Existe tal cosa como el exceso de ejercicio?

El exceso de ejercicio es algo tan peligroso como no hacer nada de él. Entonces, es importante saber los límites indispensables (...)

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Te ejercitas, comes saludable y descansas lo suficiente, así que, naturalmente, deberías estar en excelente forma, ¿no? No necesariamente. Si tienes un exceso de ejercicio, de hecho, podrías estar haciéndote más daño que bien. Es correcto, es enteramente posible ejercitarte de más. (¡Las personas que no hacen mucho ejercicio están celebrando con un gran TE LO DIJE!). Pero espera; escúchanos.

Como la revista Shape informa, de acuerdo con John Gaglione, un coach de resistencia, experto en fitness y fundador de Gaglione Strength: “Algunas veces necesitas alejarte y tomarlo con calma para poder seguir teniendo progreso… mientras más fit y fuerte te vuelvas, más recuperación necesitas”. Esto no precisamente te da una licencia para ser totalmente floja, pero en definitiva es una llamada de atención para ser consiente de tus límites.

Los riesgo del ejercicio abundante

Mujer haciendo ejercicio de abdominales
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Aparentemente, cuando se trata de tu rutina de ejercicio, más no es exactamente más. De hecho, ejercitarte en exceso, muy seguido, con mucha intensidad y sin suficiente descanso podría ser riesgoso para tu salud. Estudios recientes han sugerido que: “El entrenamiento crónico durante y compitiendo en eventos extremos como maratones, ultra maratones, triatlones de distancia Ironman, y carreras en bicicleta muy largas pueden causar efectos cardiovasculares negativos a corto plazo”, y más allá de eso, la investigación encontró una alta tasa de fibrosis miocárdica (el engrosamiento anormal de las válvulas del corazón que pueden llevar a una insuficiencia cardíaca) en atletas de resistencia.

Además de los riesgos al corazón a largo plazo, mucho ejercicio también podría causar que tu cuerpo se sienta pesado y perezoso, en vez de energizado y fuerte. Y por si eso no fuera suficiente, el exceso de ejercicio podría causar que duermas mal debido a que tu adrenalina está en constante saturación. Como Self Magazine lo dice, Holly Parker, Ph.D., una profesora en el departamento de psicología de la Universidad de Harvard y entrenadora personal certificada, explica: “Los beneficios que quieres de ejercitarte: estar más delgada, más fuerte y más saludable, se revierten cuando no tomas descansos”.

No estás logrando metas

Mujer haciendo ejercicio con pesas
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Así que si te estás ejercitando de más, no solamente puede que estés haciéndole daño a largo plazo a tu cuerpo, sino también no estás logrando ni una de tus metas a corto plazo (por ejemplo, pérdida de peso) porque te estás esforzando de más. En cuanto a saber cuánto es demasiado, esa es una pregunta mucho más complicada. Todo el mundo es diferente y todo cuerpo es diferente. Nuestra edad, nuestro estado de salud actual, género, fuerza muscular, capacidad pulmonar, etc. todo impacta tu plan ideal de entrenamiento. Y también necesitas considerar la parte mental del rompecabezas.

Si fácilmente te enganchas con actividades que te hacen sentir bien, entonces lo más probable es que tú seas más propensa a excederte con el ejercicio simplemente porque te hace sentir realizada, y omitir un entrenamiento te podría hacer sentir nerviosa, floja e insatisfecha. Pero resiste la urgencia de excederte; recuerda que tu cuerpo no está diseñado para desempeñarse al 100% todo el día, todos los días. Dándole a tus músculos la oportunidad de recuperarse es de hecho cuando maximizarás la definición muscular y lograrás los resultados que quieres.

Cómo saber si te estás en esta situación

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Así que, ¿cómo sabes si te estás excediendo? Para empezar, si juzgas la calidad de tu día basado en si te ejercitaste o no, tal vez seas un tanto adicta a tu droga de ejercicio. Si te ejercitas incluso cuando estás enferma, y si te sientes moderadamente deprimida o insegura en los días que no te ejercitas, tal vez necesitas tomar un descanso. Si te estás enfermando o experimentando dolor frecuentemente (posiblemente causado por tu entrenamiento) pero te ejercitas de todas formas, claramente ya te estás excediendo.

El ejercicio es maravilloso para relajarte, liberar estrés, quemar calorías, mantener un cuerpo saludable, corazón saludable y mente saludable… eso es, hasta que lo llevas demasiado lejos y terminas lastimando tu bienestar. Así que se consiente de tus límites, presta atención a cómo te sientes y cuídate de ti, incluso si eso significa omitir un entrenamiento y darle a tu cuerpo un descanso.

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