Tener una vivienda estable mejora la salud de las personas de bajos recursos

Mejorar la estabilidad de la vivienda para las familias de bajos ingresos y ayudarlas a acceder a servicios sociales redujo (...)

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  • Las viviendas estables ayudan a tener una mejor salud en las personas que no tienen muchos recursos
  • Las familias se ven beneficiadas con los programas que ayudan a cubrir gastos de alquiler y vivienda
  • La Ley de Cuidado Infantil será una forma para que pequeños y familias tengan más oportunidades

Nueva York, 3 jun (EFE News).- Mejorar la estabilidad de la vivienda para las familias de bajos ingresos y ayudarlas a acceder a servicios sociales redujo drásticamente sus problemas de salud, según un estudio de cinco años en el que el 78 % de los participantes era latino. El estudio de la Fundación Boston llamado “La salud comienza en casa”, que se centró en 137 hogares, encontró que la estabilidad de la vivienda y la salud general de los participantes mejoraron después de un año en el programa, de acuerdo con el Boston Globe.

La iniciativa financió a cuatro asociaciones de vivienda y atención médica en el área de Boston y Chelsea dando a cada equipo 200.000 dólares al año para servicios que incluían asistencia legal, asesoramiento financiero, apoyo para la vivienda y atención médica. Además, la Fundación de Boston obtuvo 50 vales de vivienda del Departamento de Vivienda y Desarrollo Comunitario del estado que se distribuyeron entre los cuatro grupos en proporción a la cantidad de familias a las que servían.

Las viviendas son sinónimo de salud

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El programa de vales de elección de vivienda es administrado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD, sigla en inglés) que ayuda a pagar viviendas de alquiler a familias de bajos recursos, adultos mayores o personas con una discapacidad. El objetivo era establecer colaboraciones entre los servicios de vivienda y los proveedores de atención médica para ofrecer un apoyo integral a las familias con niños que tenían dificultades para pagar el alquiler y poner comida en la mesa.

Los resultados mostraron además que el porcentaje de familias viviendo en sus propios apartamentos también aumentó de 41 a 65 al final de un año, mientras que el número de personas viviendo con amigos o refugios disminuyó drásticamente. Las visitas de los niños (menores de 13 años) de estas familias a la sala de urgencias también se redujo de 2,3 a 1,3 de media al final del programa.

Familias con mujeres al frente

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La mayoría de los hogares participantes tenían al frente a una madre soltera, en casi la mitad de ellos (47 %) esa persona no había terminado la escuela secundaria y en el 66 % de los hogares participantes se hablaba español, según los datos de la Fundación Boston, la más grande de Nueva Inglaterra, que realizó el estudio con las organizaciones sin ánimo de lucro Health Resources in Action y Urban Institute.

“‘La salud comienza en casa’ sirvió a muchas, muchas de estas personas. Esas relaciones de confianza y poder hablar en el idioma nativo de la gente fue realmente importante para una población que todavía tiene pocos recursos, que todavía necesita más apoyo”, dijo Heather Nelson, una de las autoras del estudio. Si bien el estudio corroboró su teoría de que la seguridad de la vivienda y una mejor salud están vinculadas, Soni Gupta, directora de Barrios y Vivienda de la Fundación Boston, y Nelson creen que ningún programa puede llenar el vacío que deja un sistema de vivienda que necesita una reforma seria. EFE News

Las latinas sufren más complicaciones graves durante el parto

No sólo las mujeres sufren, también sus familias
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Chicago (IL), 27 may (EFE News).- Hay una “crisis urgente” de salud materna en los Estados Unidos, y las mujeres hispanas y afroamericanas son las que sufren más complicaciones graves durante el parto, advierte en un estudio reciente la empresa de servicios médicos Blue Cross Blue Shield Association (BCBSA). El estudio compara las posibilidades de complicaciones que tienen las mujeres de color menores de 24 años con las mujeres blancas mayores de 35 años, que es un grupo de edad que generalmente se considera de alto riesgo.

Los datos muestran que, a pesar de la diferencia de edad, las tasas de complicaciones del parto han aumentado para las mujeres de color, resultado de “una crisis urgente de salud materna”, declaró a Efe Kim Keck, presidenta y directora ejecutiva de BCBSA. Según el estudio, que consultó a 750 mujeres de entre 18 y 40 años cuando estaban embarazadas o sus hijos naturales tenían menos de un año de edad, las tasas son un 63 % más altas para las mujeres afroamericanas y un 32 % más altas para las familias hispanas en comparación con las blancas.

Complicaciones durante el parto

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En los últimos dos años, la tasa de mujeres hispanas con complicaciones graves en el parto aumentó un 19 %. Según Keck, esta es una disparidad “inconcebible” que debe ser enfrentada en varios frentes para “cambiar la trayectoria”. El estudio señala que, en comparación con las mujeres blancas, las hispanas y afroamericanas informaron sentirse menos seguras de que recibirían la atención que necesitan durante el embarazo, de que podrían hablar abiertamente con su médico o que éste pasaría suficiente tiempo con ellas.

En opinión de Keck, las disparidades en la atención de la salud materna son el resultado de “un tejido complejo de injusticia social, racial y económica” en EE.UU., que requieren “un nuevo sistema de atención de la salud, no solo atención médica”. “Toda madre merece recibir la mejor atención en cada etapa de su embarazo”, dijo la ejecutiva, que en las empresas que dirige se ha comprometido a reducir un 50 % en cinco años las disparidades raciales en la salud materna. EFE News

Diez millones de niños pequeños se beneficiarían de ley de cuidado infantil

Este programa tendrá un efecto asombroso en las familias
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Miami, 24 may (EFE News).- Unos 10 millones de niños menores de 6 años podrían recibir cuidado gratuito o de costo reducido si se aprueba el proyecto de Ley de Cuidado Infantil para Familias Trabajadoras (CCWFA), en el que se basa el plan del presidente Joe Biden para ampliar educación pública gratuita. Según un cálculo del Center for American Progress (CAP) publicado este lunes, más del 76 % de las familias trabajadoras, incluidos casi 10 millones de niños menores de 6 años, serían elegibles para este cuidado infantil gratuito o de costo reducido.

Esto representa un aumento significativo en la cantidad de niños atendidos en comparación con los 1,9 millones de niños de 0 a 12 años que actualmente reciben cuidado subsidiado a través de Child Care Development Block Grant (CCDBG), la mayor fuente de financiamiento para el cuidado infantil en Estados Unidos, indica CAP. Las familias de ingresos bajos y medios gastan, en promedio, entre el 14 y el 35 % de sus ingresos familiares en cuidado infantil, indica este grupo progresista de estudios. El análisis encontró que más de 2 de cada 3 familias elegibles bajo el proyecto de ley demócrata verían reducidos sus gastos en esta partida a menos del 4 % de los ingresos del hogar y más de la mitad estarían cubiertos de forma gratuita.

Gastos en cuidado infantil es una ayuda paras las familias

Las familias se sentirán más respaldadas
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“Durante décadas, el hecho de que Estados Unidos no priorice el cuidado infantil le ha costado a nuestra economía 57.000 millones al año, aplastó las finanzas de las familias y disminuyó el trabajo crítico de los educadores de la primera infancia”, dijo Rasheed Malik, analista principal de políticas de la primera infancia en CAP. Este análisis llega semanas después de que se presentase el “Plan Estadounidense para las Familias” del presidente Biden, que adopta el marco de CCWFA para ayudar a las familias a acceder y pagar el cuidado infantil e invertir en la fuerza laboral de los educadores tempranos.

Este plan de bienestar social a 10 años, cuyo coste se estima en 1,8 billones de dólares, amplía en cuatro años el sistema de educación pública gratuita, que actualmente va desde el inicio de la primaria, a los 5 años, hasta el final de la secundaria, a los 18. Otra de las medidas del plan de Biden es un periodo de baja remunerada de 12 semanas por maternidad y paternidad, así como por enfermedad o el cuidado de un familiar, entre otras variables menos comunes. El plan también prevé subvencionar parte del costo de las guarderías, para que las familias no destinen a esa partida más del 7 % de sus ingresos. El Gobierno calcula que, de media, las familias ahorrarán 14.800 dólares anuales por niño gracias a esta ayuda. EFE News

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