Veteranos del Ejército deportados por EEUU esperan regresar a casa

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Veteranos del Ejército deportados por EEUU esperan regresar a casa
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  • Veteranos del Ejército deportados por Estados Unidos esperan que ahora que Biden está puedan regresar a casa
  • Se promueve la ciudadanía para inmigrantes vía Fuerzas Armadas
  • Los inmigrantes proporcionan habilidades estupendas a las Fuerzas Armadas

Ciudad Juárez (México), 9 jul (EFE News).- Decenas de veteranos del Ejército de Estados Unidos de origen mexicano deportados a la fronteriza Ciudad Juárez recuperan la esperanza de regresar al país que sirvieron bélicamente tras las últimas palabras de la Casa Blanca, que ha prometido revisar los casos. José Francisco López, director de Deported Veterans Support House (Casa de Apoyo a Veteranos Deportados) en este municipio fronterizo, narra que estuvo en 1968 en la guerra de Vietnam (1955-1975) y enfrentó los peligros de estar en la lucha defendiendo a esta potencia mundial.

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López fue deportado a México hace 18 años por un delito menor: “Yo consumía marihuana y después cocaína, en una ocasión que me dirigía a comprar droga, un policía fingió ser el vendedor y por ello me arrestaron y después me trajeron a México. Únicamente vine con una camisa y un pantalón”, dijo este viernes a Efe. A partir de 1996, con los cambios en la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y de Responsabilidad del Inmigrante (IIRIRA) -que modificó las leyes migratorias y eliminó importantes defensas contra la deportación- Estados Unidos comenzó a expulsar a veteranos de guerra que eran residentes y habían luchado en conflictos bélicos como Vietnam, las guerras del Golfo, Kosovo, Irak y Afganistán, entre otros.

Veteranos quieren regresar a casa

El hombro del uniforme del Ejército de los EE.UU.
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Una gran cantidad de los deportados, que llegaron a Estados Unidos de niños o muy jóvenes, tuvieron que abandonar a sus familias en Estados Unidos y regresar a un país que apenas conocían. Pero tras años de reclamos, ahora esta situación podría cambiar con el arribo de Joe Biden a la Casa Blanca, con una política migratoria menos restrictiva.

El Departamento de Asuntos de Veteranos está trabajando con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) de Estados Unidos y otros socios para identificar a los veteranos deportados y asegurarse de que obtengan beneficios a los que puedan tener derecho, según explicó el pasado 2 de julio el DHS en un comunicado. Alejandro Mayorkas, titular del DHS, ordenó “realizar de inmediato una revisión de las políticas y prácticas para garantizar que todos los exmiembros del servicio no ciudadanos y las familias inmediatas de los miembros del Ejército pueden permanecer o regresar a los Estados Unidos”. E instó a “eliminar las barreras a la naturalización para aquellos elegibles y mejorar el acceso a los servicios de inmigración”.

LA ILUSIÓN EN BIDEN

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Para López, Biden es sensible en sus políticas migratorias y con los veteranos de guerra. “Deseo ver a mi familia, mi familia está muy contenta, tengo mucho entusiasmo en esta noticia y deseo los servicios médicos de Estados Unidos que son para los exsoldados”, declaró. Y recuerda la guerra que le tocó vivir con el uniforme estadounidense: “Lo que más me impactó en la guerra de Vietnam fue ver los montones de muertos destrozados, mujeres y niños bombardeados. Y pensaba en mi familia. Hacía mucho calor y llovía todos los días”.

Otro ejemplo es el de Iván Ocón, encargado también de esta casa de veteranos en Ciudad Juárez, quien fue deportado a México en 2016 tras servir en Irak en 2003. “Con la administración anterior (de Donald Trump) no había avance, pero con estas noticias de que van a regresarnos hay esperanza de reunirnos con nuestras familias. Tengo una joven que hace 15 años no veo”, refirió a Efe.

Una injusticia

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“Serví al país y pensé que no me podían deportar y cuando de repente me dicen que mis servicios no sirven y que tenga buena suerte en México… eso es como una navaja en el pecho”, agregó este hombre, que enterró a “hermanos soldados” y todavía recuerda con dolor la experiencia. Tras años de deportaciones, estas son solo dos historias de las decenas, quizás centenares o miles, de veteranos deportados de origen mexicano y de otras nacionalidades.

Y si bien se desconoce la cantidad exacta, los recientes anuncios de Biden y su Gobierno han avivado la esperanza de muchos. El pasado 8 de junio, un veterano de origen mexicano que sirvió en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos demandó al Gobierno estadounidense por no permitirle continuar su proceso de naturalización después de ser deportado por delitos menores, según informaron los abogados del migrante. Y en mayo pasado, desde Los Ángeles, la Casa de Apoyo a Veteranos Deportados, apoyada por legisladores y defensores de los derechos civiles, lanzó una campaña para instar a la administración Biden a “traer a casa” a todos los veteranos que fueron deportados. EFE News

Promueven vía a la ciudadanía para inmigrantes en las Fuerzas Armadas

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Washington, 23 jun (EFE News).- Más de 40.000 extranjeros que son inmigrantes legales en Estados Unidos y sirven en las Fuerzas Armadas “merecen una senda a la ciudadanía”, afirmó hoy miércoles el senador Alex Padilla, demócrata de California. Padilla presidió una audiencia del Subcomité de Inmigración, Ciudadanía y Seguridad Fronteriza del Senado, en la cual se analizó la situación de los extranjeros que han prestado servicio o son miembros actualmente de las Fuerzas Armadas.

“Ellos eligieron servir para defender este país”, dijo Padilla. “Cada año unos 5.000 residentes permanentes se incorporan a las Fuerzas Armadas, y hay unos 40.000 ciudadanos extranjeros en servicio activo”. Según el senador, casi 17 % de los extranjeros que son miembros de las Fuerzas Armadas no han recibido la ciudadanía estadounidense.

Aportaciones de inmigrantes al ejército

Uniforme del Ejército de EE.UU. con la bandera en el mismo
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“Estos inmigrantes traen destrezas especiales a nuestras Fuerzas Armadas”, añadió. “El inmigrante promedio que se incorpora a las Fuerzas Armadas tiene niveles de educación más altos y aporta conocimientos estratégicos, como otros lenguajes”. “El 3 % de los veteranos son inmigrantes”, continuó Padilla. “Pero este aporte no se refleja en nuestra política migratoria”.

“Los cambios introducidos por el Gobierno de (el ahora expresidente) Donald Trump en el Departamento de Defensa y el Departamento de Seguridad Nacional causaron una disminución de 72 % en la naturalización de militares”. “Los soldados inmigrantes y sus familias merecen una senda a la ciudadanía”, concluyó Padilla. “Es un asunto de necesidad militar”.

Al servicio del país

Un soldado del ejército de EE.UU.
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Por su parte el senador John Cornyn, republicano de Texas, dijo que la legislación que abra una senda para la ciudadanía “es lo correcto que hay que hacer”. Estos inmigrantes “son candidatos excelentes para la ciudadanía”, sostuvo. Cornyn recordó que hace casi dos décadas la ley exigía que los inmigrantes legales enrolados en las Fuerzas Armadas debían prestar servicio por tres años a fin de calificar para la ciudadanía.

“En colaboración con (el difunto senador demócrata Ted) Kennedy, en 2003 presentamos un proyecto de ley que redujo el periodo a dos años y eso se incluyó en el presupuesto de defensa de 2004”, añadió. “Deberíamos facilitar el trámite para que los residentes legales reciban la ciudadanía”, dijo Cornyn. La senadora Tamm Duckworth, demócrata de Illinois y expiloto de helicóptero en el Ejército, servicio del cual se retiró, herida en combate y con el rango de teniente coronal, dijo que “ha llegado el momento de que el Congreso reconozca a estos inmigrantes que han demostrado su lealtad”. “Estos hombres y estas mujeres son estadounidenses orgullosos que desean convertirse en ciudadanos de la nación cuyo uniforme se han ganado en servicio”, añadió. EFE News