Texas: Peligroso pandillero hispano es acusado del asesinato de una joven

El pandillero confeso Luis Garza-González fue acusado del homicidio a balazos de una mujer a la que metió en una caja de herramientas.

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  • Peligroso pandillero: Luis Garza-González, afiliado a la pandilla Texas Syndicate, fue detenido por agentes federales acusado de matar a balazos a una muchacha a la que luego metió en una caja de herramientas.
  • El crimen ocurrió en la pequeña ciudad de Aransas Pass, en el sureste de Texas, y el departamento de policía local pidió la asistencia de los U.S. Marshals ante la peligrosidad y antecedentes del fugitivo.
  • Garza-González ejerció su derecho a no declarar nada ante las autoridades, por lo que el móvil del crimen continúa siendo un misterio hasta ahora.

El pandillero confeso Luis Garza-González fue acusado del asesinato a balazos de una mujer a la que luego metió en una caja de herramientas.

El pandillero Garza-González, de 33 años, fue detenido el miércoles por agentes federales de los US Marhsalls a petición del Departamento de Policía de Aransas Pass (APPD, por sus siglas en inglés), una pequeña ciudad en el sureste de Texas, en las afueras de Corpus Christi y frente al Golfo de México.

A Garza-González lo buscaban las autoridades por el homicidio de Rebeca Ann Maloney, de 29 años, y quien fue encontrada muerta el martes 21 de enero en el destino turístico de Port Aransas, una isla al norte de Corpus Christi.

De acuerdo con los documentos del caso, consultados por MundoHispánico en Texas, a las 5:45 de la tarde de aquel martes un vecino de Aransas Pass notó que en la calle Railroad Street, casi esquina con East Wheeler Avenue, había una gran caja metálica de herramientas, del tipo que usan los mecánicos en sus talleres o que se llevan en la caja de una camioneta.

El pandillero confeso Luis Garza-González fue acusado del asesinato a balazos de una mujer a la que metió en una caja de herramientas.

Al hombre le llamó la atención que en medio de la calle hubiera una caja de ese tipo y se acercó para saber si tenía señales de pertenecer a alguien.

El hombre movió la caja y, al abrirla, encontró que adentro estaba una mujer muerta, e inmediatamente llamó al número de emergencias de la ciudad de Aransas Pass.

David Wood, jefe asistente de APPD, emitió un comunicado aquel día diciendo que la mujer muerta que habían encontrado era una chica blanca caucásica y que presuntamente había sido asesinada con un sólo disparo en la cabeza que le habían efectuado a corta distancia.

La muchacha también tenía marcas de golpes en diversas partes del cuerpo.

En su comunicado, el jefe policial asentó que, luego de los peritajes forenses, creían que la mujer había muerto alrededor del 18 de enero debido al estado de descomposición del cuerpo. Ya muerta la habían metido adentro de la caja y luego la cerraron por fuera.

Hasta ese momento los agentes no tenían ninguna pista de quién pudiera ser la chica asesinada.

Sin embargo, en la mañana del miércoles 22 de enero un par de padres de familia de Rockport, una ciudad al norte de Aransas Pass, se presentaron ante la sede del APPD para saber si la chica muerta podría ser su hija Rebecca Ann Maloney, de quien hacía varios días que no sabían nada.

Al ver las fotos forenses del cadáver, los padres de Maloney reconocieron a su hija. Sin embargo, hasta ese momento, el móvil de su homicidio era un misterio.

Gracias a la identificación, los agentes del APPD pudieron rastrear los últimos días en la vida de Maloney. Eso permitió dar con el presunto asesino.

El lunes 27 de enero, los agentes del APPD ya sabían que el presunto asesino podría ser Garza-González, gracias las huellas dactilares que encontraron en la caja.

Un hecho que los alarmó es que el hombre estaba registrado en el Departamento de Seguridad Pública de Texas (TxDPS por sus siglas en inglés) como activo pandillero de la Texas Syndicate que, de acuerdo con las autoridades, es una de las pandillas hispanas más violentas en el estado y la cual tiene nexos con carteles mexicanos de la droga.

Debido a su historial violento, la aprehensión de Garza-González rebasaba la capacidad del pequeño cuerpo de policías del APPD y pidieron la asistencia del equipo de la Fuerza de Tarea del Golfo de los U.S. Marshals, en Houston, un grupo de agentes federales especializados en capturar fugitivos violentos.

Los agentes federales localizaron a Garza-González escondido en una casa de Corpus Christi y el miércoles 29 de enero a las 10:00 de la mañana fueron a detenerlo.

Al verse rodeado de policías federales, con apoyo del APPD y el Departamento de Policía de Corpus Christi (CCPD, por sus siglas en inglés), el muchacho se rindió sin incidentes.

Luis Garza-González fue llevado a la Cárcel del Condado de San Patricio, en donde el juez calificador que recibió su caso le fijó una fianza de 1 millón de dólares si es que quiere enfrentar su proceso en libertad.

Sin embargo, hasta el momento de escribir esta historia la fianza no había sido pagada, por lo que el acusado continuaba detenido.

El confeso pandillero Garza-González indicó a las autoridades que apelaba a su derecho a permanecer callado y hasta el momento no ha dado ninguna declaración en los interrogatorios sobre su presunta responsabilidad en el homicidio de Rebeca Ann Maloney en Texas.

Los documentos del caso detallan que la investigación sigue abierta y la detective Stacey Allen, del APPD, pide a la comunidad hispana de Texas que si alguien tiene detalles sobre qué motivó el asesinato de la muchacha se comuniquen a su oficina al 361.758.5224. Todas las pistas se mantendrán anónimas.

El Código Penal del Estado de Texas detalla que la pena por el cargo de homicidio, como el que enfrenta Garza-González, es de 5 a 99 años a quien se le encuentre culpable luego de haber enfrentado un juicio.

Hasta el momento de escribir esta historia el juez no había determinado cuándo sería la primera audiencia del caso.

 

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