Texas: Ejecutan a hispano Abel Ochoa, el primero del año; destapan sus últimas palabras (FOTOS Y VIDEO)

Texas: Ejecutan a hispano Abel Ochoa. Abel Ochoa fue ejecutado hoy a las 6:42 de la tarde como pena por el asesinato de su familia

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  • Ejecución en Texas: Abel Revilla Ochoa fue ejecutado en Huntsville por el asesinato a balazos de su esposa, sus dos hijas, una de sus cuñadas y su suegro.
  • La tragedia ocurrió en Dallas en agosto de 2002 cuando el hombre se encontraba bajo los efectos de la cocaína.
  • “Me gustaría agradecer a Dios, mi padre, mi salvador señor Jesús por salvarme y cambiarme la vida. Quiero disculparme con mi familia política por causarle todo este dolor”, dijo Ochoa antes de morir.

Texas. Ejecutan a hispano Abel Ochoa. Abel Ochoa fue ejecutado hoy a las 6:42 de la tarde en Texas como pena por el asesinato de su esposa, su dos hijas, su cuñada y su suegro.

Ochoa, de 46 años, recibió éste jueves 6 de febrero  la inyección letal en el cárcel Walls Unit de Huntsville, una pequeña ciudad al norte de Houston, frente a los ojos de María de la Luz Alvaro la madre de Cecilia Ochoa, su esposa, a la que ultimó a balazos el domingo 4 de agosto de 2002 en aquella tragedia cuando el hombre se encontraba bajo los efectos de la droga.

El hombre se convirtió así en el primer reo hispano en ser ejecutado en Texas en este añ0 2020 que apenas despunta. La inyección letal se le administró a las 6:42, según informó Jeremy Desel vocero del Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ, por sus siglas en inglés) y se le declaró oficialmente muerto a las 6:48 de la tarde.

Las últimas palabras en vida que pronunció Ochoa fueron dedicadas a su familia política. Después de que recibió la inyección letal volteó a ver María de La Luz Alvarado un momento quien lo observaba detrás de un vidrio.

Mostraron sus últimas palabras. (Foto David Dorantes)

“Sí señor. Me gustaría agradecer a Dios, mi padre, mi salvador señor Jesús por salvarme y cambiarme la vida. Quiero disculparme con mi familia política por causarle todo este dolor. Las amo a todas y las considero mis hermanas. Quiero agradecerles por perdonarme. Gracias guardia”, dijo Ochoa antes de cerrar los ojos y esperar a que la sustancia que le corría por las venas.

Con lágrimas en los ojos María de la Luz Alvarado, acompañada de su familia, se plantó afuera de la prisión y dijo que le daba gracias a Dios por permitirle esperar 17 años hasta que llegara el día en que se hiciera justicia por la muerte de sus dos hijas, sus dos nietas, su esposo y la carga de secuelas que dejó Ochoa en su otra hija herida.

“Se me hicieron mil años para que se hiciera justicia contra este hombre que me arrebató a mis hijas… les quitó su futuro, a mis nietecitas chiquitas sus propias hijas no tuvo compasión de ellas, yo sólo le pedía a mi padre Dios que me diera fuerza llegar a este momento” dijo Alvarado casi quebrándose en llanto por el dolor.

Ochoa, originario del estado mexicano de Durango, fue ejecutado para cumplir su sentencia por los asesinatos de su esposa, su hija de 7 años, su bebé de 9 meses de nacida, su suegro y su cuñada ocurridos en Dallas, Texas, el domingo 4 de agosto de 2002 y bajo los efectos de la droga.

Texas. Ejecutan a hispano Abel Ochoa. Los documentos del caso, consultados por MundoHispánico, detallan que durante días previos a la fecha de los homicidios Ochoa se mantuvo alejado de las drogas.

Sin embargo, aquel domingo, después de ir a la iglesia, el hombre le pidió a su esposa Cecilia 10 dólares para comprar un poco de crack, un derivado de la cocaína y que se consume fumándolo en polvo o en pasta. Las dos hijas de la pareja estaban con ellos.

En aquel entonces Ochoa era un conductor de camión y en sus años de matrimonio mantenía una relación inestable con su pareja, según declaró la familia de la mujer en el juicio, precisamente debido a su adicción a las drogas y el alcohol.

Cecilia Ochoa finalmente accedió aquel domingo a darle el dinero a su esposo, ante la dura insistencia, para que se comprara la droga y que el hombre fumó en el jardín trasero de su casa.

(Foto David Dorantes)

En su casa del 2300 Salerno Drive, en el suroeste del área metropolitana de Dallas, también vivía con ellos su suegro.

Mientras Ochoa fumaba la droga, sus dos cuñadas, Jackie y Alma, llegaron a visitar a la familia y se quedaron charlando en la sala.

Texas. Ejecutan a hispano Abel Ochoa. Ochoa se metió a la casa para recostarse en su cama y tendido sobre el colchón comenzó a desear más droga, según lo declaró él mismo. Aunque después le aseguró a su hermano Carlos Ochoa que no recordaba nada de lo que había pasado luego de que fumó el crack.

Sin embargo, Ochoa aseguró también que estaba seguro de que su esposa no le daría más dinero para el crack. Ella era la que controlaba el dinero familiar ya que él casi siempre se lo gastaba en drogas.

Ochoa fue al armario, tomó su pistola .9 milímetros que ya estaba cargada y fue hasta la sala exigiendo más dinero para el crack. En un momento, según lo aseguró él mismo, simplemente comenzó a disparar.

En la ráfaga de tiros murieron su esposa Cecilia, su hija Anahí de nueve meses de nacida, su suegro Bartolo Alvizo, su cuñada Jacqueline Smith y dejó muy mal herida a su cuñada Alma Alvizo.

Afuera de la cárcel había protestas. (Foto David Dorantes)
Texas. Ejecutan a hispano Abel Ochoa. Su hija Crystal Ochoa, de 7 años, estaba en un cuarto y no falleció en la primera ronda de disparos.

La niña salió al escuchar los tiros y al ver su padre armado y su familia muerta y herida corrió de regreso a su cuarto. Su padre la persiguió disparándole hasta que falleció en el pasillo tendida boca abajo.

Abel Ochoa entonces volvió a la sala y tomó el bolso de su esposa para saquearlo quedándose con el dinero y las tarjetas de crédito y débito para luego salir a comprar más droga. Cuando retiraba dinero lo detuvo la policía que ya había llegado a su casa alertada por los vecinos.

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