Texas ejecuta a un reo por el asesinato de un hombre de 82 años

Texas puso este miércoles fin al parón de cinco meses en sus ejecuciones causado por la pandemia del coronavirus.

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  • Texas puso fin al parón de cinco meses en sus ejecuciones causado por la pandemia del coronavirus.
  • El estado de Texas ejecutó a un reo por el asesinato de un hombre de 82 años en 1993 este miércoles.
  • Antes de recibir la inyección, el reo declinó su derecho a pronunciar unas últimas palabras.

El estado de Texas puso fin al parón de cinco meses en sus ejecuciones causado por la pandemia del coronavirus al terminar con la vida del reo Billy Joe Wardlow, condenado a muerte por un asesinato de 1993.

A Wardlow, un hombre blanco de 45 años, lo declararon muerto a las 18.52 hora local (23.52 GMT) tras recibir una inyección letal en la prisión de Huntsville -cercana a Houston-, según notificó del Departamento de Justicia Criminal de Texas.

Antes de recibir la inyección, el reo declinó su derecho a pronunciar unas últimas palabras.

Wardlow fue ejecutado por asesinar en junio de 1993 en Cason (una población de menos de 200 habitantes en el este de Texas) durante el robo de una camioneta a Carl Cole, un anciano de 82 años, al que mató de un disparo en la frente.

Warldow, que tenía 18 años, y su entonces pareja -Tonya Fulfer-, querían la camioneta para escapar de los ambientes familiares abusivos en los que habían crecido en la Texas rural para trasladarse a Montana, en la otra punta del país.

Sus planes se trucaron días después, cuando fueron detenidos en Dakota del Sur.

Fulfer llegó a un acuerdo con los fiscales, fue condenada a 18 años de cárcel y quedó en libertad en 2009, mientras que Wardlow recibió la pena capital.

La defensa de Wardlow durante la última fase de su proceso trató sin éxito de cuestionar la norma que permite imponer la pena de muerte a partir de los 18 años, argumentando que a esa edad aún no se es plenamente consciente de los actos.

El Tribunal Supremo de EE.UU. prohibió en 2005 la pena de muerte para menores de 18 años, pero muchos consideran que la edad debería elevarse a 21.

Texas, el estado con más ejecuciones en EE.UU. reinició así la aplicación de la pena de muerte tras cinco meses de parón causado por la pandemia durante los cuales ha pospuesto la cita con la muerte de seis condenados.

Paradójicamente, el estado sureño es ahora uno de los principales focos de la pandemia en Estados Unidos, con miles de nuevos casos diarios.

Wardlow fue el tercer preso ejecutado este año en Texas y séptimo en todo el país. Desde que el Tribunal Supremo restituyó la pena de muerte hace cuatro décadas, 1.519 presos han sido ejecutados en Estados Unidos, 570 de ellos en Texas.

Texas: Arrestan a hispano por acosar de forma obsesiva a su exnovia

Israel Dávalos-García fue detenido en Texas por acosar de manera constante a su exnovia durante varios meses al teléfono y en persona.

Dávalos-García, de 41 años, fue detenido por el Departamento de Policía de Edinburg (EPD, por sus siglas en inglés) porque durante cinco meses llamaba de manera obsesiva a su exnovia por teléfono y se presentaba en su casa para amenazarla y romperle los vidrios a ladrillazos.

La obsesión de Dávalos-García con la mujer surgió luego de que ella decidió terminar su relación por no sentirse segura a su lado, según detallan los documentos del caso ante el juez Arnoldo Cantú de la Corte Criminal 5 de Distrito en el Condado de Hidalgo consultados por MundoHispánico en Texas.

El nombre de la víctima no será revelado en esta historia para proteger su identidad luego de la verdadera pesadilla que padeció.

Durante la mañana del miércoles 18 de marzo una mujer se presentó en las cortes del Condado de Hidalgo, en Edinburg, para solicitar una orden de restricción en contra de su exnovio con el argumento de que no se sentía segura en su presencia.

No se detalla en los documentos legales cuánto tiempo duró la relación sentimental de Dávalos-García con su exnovia.

La ciudad de Edinburg es una pequeña población en el sureste de Texas, habitada por una inmensa mayoría de residentes hispanos, y y casi en la frontera con México.

El Juez Arnoldo Cantú escuchó los argumentos de la mujer y le otorgó la orden de restricción en contra de su exnovio Israel Dávalos-García  y valoró como agravante el hecho de que el hombre ya tenía un caso de acoso a una mujer de hace 12 años.

Durante un mes Dávalos-García no molestó ni acosó a su novia ni por teléfono ni en persona. Sin embargo, las cosas cambiaron en abril.

Al principio el hombre le llamaba de manera obsesiva constantemente y luego súbitamente se aparecía en su casa, violando la orden de restricción, y se ponía a tocar el timbre de su casa de manera incesante exigiéndole que ella saliera a hablar.

Sin embargo, las autoridades no podían detener a Dávalos-García porque el hombre se iba justo antes de que llegaran los oficiales cuando recibían el reporte de la mujer llamándoles.

Las cosas cambiaron para Dávalos-García el viernes 19 de junio a las 9:35 de la noche cuando comenzó a llamar a su exnovia con insistencia una y otra vez.

Además, como su exnovia no le respondía las llamadas, comenzó a mandarle mensajes amenazantes.

Uno de los mensajes de texto que le mandó, con lenguaje explícito, decía: “¡Más vale que me respondas!… me importa poco si la policía viene porque te voy a romper todos los vidrios de tu casa antes de que me agarren”.

Israel Dávalos-García, de 41 años, fue detenido por acosar durante cinco meses a su exnovia con mensajes amenazantes. (Foto: Oficina del Alguacil del Condado de Hidalgo)

La mujer escuchó minutos después como los vidrios de las ventanas de su casa estallaban por el impacto de varios ladrillos lanzados desde afuera.

Sin embargo, antes de que los agentes del EDP Dávalos-García escapó de la casa de su exnovia para no ser capturado en fragancia.

El jueves 20 de junio las cosas se pusieron peor.

A las 7:55 de la mañana la mujer estaba adentro de la casa y nuevamente escuchó como desde afuera lanzaban ladrillos contra su casa rompiendo otros vidrios.  Nuevamente Dávalos-García escapó antes de que llegara la policía a la casa de su novia.

Nuevamente a las 2:26 de la tarde de ese mismo día, luego de que ya habían remplazado los vidrios, otra vez se apareció Dávalos-García en la casa de su exnovia y volvió a romperlos con otros ladrillos.

La mujer, aterrada, testificó que vio al hombre caminar muy tranquilo por su patio trasero mientras se iba del lugar antes de que llegaran por segunda ocasión los policías y quienes otra vez no pudieron capturarlo.

En los documentos legales del caso aparecen registros, del teléfono celular de la víctima, en donde se detalla que Dávalos-García llamó a su exnovia durante 32 ocasiones a lo largo de aquel jueves 20 de junio.

Cuando una oficial mujer llegó en la noche para tomar el reporté del exceso de llamadas que Dávalos-García le hacía a la mujer justo la exnovia recibió otra llamada del hombre.

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La oficial que estaba en la casa con la víctima le pidió que pusiera a Dávalos-García en el altavoz del teléfono celular y cuando el hombre se enteró que había una mujer policía escuchando la llamada le gritó :”¡Tú no eres nada, nadie! Sólo eres una ‘zorra’ con pistola y credencial de policía”, según atestiguó la oficial que levantó el reporte.

Finalmente Dávalos-García fue detenido el lunes 22 de junio luego de que mandó otro mensaje amenazante a su exnovia.

El hombre le dijo “te voy a romper todos los vidrios de tu casa”, reza la orden de arresto, y justo cuando llegó al domicilio de su exnovia a la 1:20 de la tarde ya lo esperaban los agentes de EPD para detenerlo.

Sin embargo, antes de que los oficiales pudieran arrestarlo el hombre alcanzó a colarse otra vez por el patio trasero de la casa de la mujer y le lanzó varios ladrillos para quebrarle otra vez los vidrios. Entonces lo arrestaron.

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Israel Dávalos-García fue llevado a la Cárcel del Condado de Hidalgo acusado de varios delitos. El hombre enfrenta un cargo de acoso a su exnovia, tres cargos de actividad criminal y cuatro cargos por violar una orden de restricción.

El Juez Cantú le otorgó el derecho a salir bajo una fianza de 230,000 dólares para que enfrente su proceso en libertad. Sin embargo, el hombre no la ha pagado por lo que continúa, hasta el momento de escribir esta historia, detenido en la cárcel a la espera de su primera audiencia.

De acuerdo al Código Penal del Estado de Texas el cargo de acoso se castiga con una pena de 180 días de cárcel.  Además a Dávalos-García hay que sumarle los otros delitos contra su exnovia.

Sin embargo, la situación de Dávalos-García se agrava porque de acuerdo a los registros criminales de Texas el hombre ya tiene un cargo previo de acoso a una mujer que fue su exnovia, también en la ciudad de Edinburg, y por lo cual ya cumplió la pena de 180 días preso.

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