Sueltan a casi 100 indocumentados por agente infectado con coronavirus y prevén más liberaciones

  • Colorado liberó a casi 100 indocumentados para evitar contagios de coronavirus.
  • Autoridades tomaron la decisión luego de que un agente de ICE en la cárcel de indocumentados diera positivo por coronavirus.
  • La liberación de los indocumentados se dio por “razones humanitarias” en medio de la pandemia del coronavirus.

Casi 100 indocumentados fueron liberados en una cárcel de Colorado luego de que se confirmase que un agente estaba infectado con el nuevo coronavirus.

Pocas horas después de que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE en inglés) oficialmente confirmase el contagio con coronavirus de uno de sus agentes en una cárcel en Colorado, casi un centenar de los indocumentados alojados en ese establecimiento quedaron libres “por razones humanitarias”.

Según la información provista por la filial en Denver del Comité de Servicio de Amigos Americanos (AFSC), 60 mujeres y 30 hombres inmigrantes salieron entre el martes pasado (cuando surgieron las versiones no confirmadas del contagio del agente) y este viernes del centro de detención del ICE en Aurora, al este de Denver, informó la agencia de noticias Efe.

Indocumentados coronavirusSe anticipa que más inmigrantes quedarán libres en los próximos días para evitar la propagación del coronavirus.

La cárcel, operada por la empresa privada GEO Group, ha enfrentado numerosos cuestionamientos durante los últimos dos años por la situación sanitaria dentro de ese centro, incluyendo la muerte de un iraní en diciembre de 2017 (presuntamente por falta de atención médica) y un brote de enfermedades contagiosas entre enero y abril de 2019.

Por eso, la cárcel enfrenta demandas judiciales por parte de organizaciones nacionales, incluyendo la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), y la situación llevó a la intervención del congresista Jason Crow (demócrata de Colorado), quien desde hace un año envía cada semana a uno de sus representantes a visitar el establecimiento.

A pesar de que hace un año se anunciaron nuevas medidas sanitarias, como un nuevo sistema de notificación por parte de GEO a las autoridades de salud locales en caso de enfermedades contagiosas, el pasado martes 17 de marzo el ICE anunció que 10 personas detenidas en el centro de Aurora estaban en cuarentena “por posible exposición al COVID-19”.

A diez días de esa notificación, se desconoce la situación actual de esos reclusos en cuarentena y solo se indicó que el agente contagiado con el coronavirus “cumplía responsabilidades de escritorio” y no estaba en contacto con los inmigrantes indocumentados.

Pero, según uno de los inmigrantes que este viernes quedaron en libertad, dentro de la cárcel de GEO no se estarían tomando las medidas necesarias para impedir nuevos contagios.

“GEO no les da pruebas a las nuevas personas ni mantiene a las personas separadas. Si nos infectamos, es por el mal manejo dentro de ese centro”, afirmó en declaraciones preparadas ‘Iván’ (un seudónimo).

Aunque ya en libertad, ’Iván’ expresó su temor de haberse contagiado porque “colocaron a personas de afuera directamente con nosotros, a pesar de tener (celdas) vacías”, agregó.

Según datos oficiales, la cárcel de GEO alojaba a principios de semana a unas 650 personas, menos de la mitad de la capacidad total de 1.500, número que se alcanzó durante el primer cuatrimestre del año pasado.

En cuanto a los indocumentados liberados, AFSC y la Alianza Popular de Colorado (COPA) comenzaron a ofrecerles ayuda para estar en contacto con sus familias (muchos de ellos habían llegado desde centros de detención cercanos a la frontera con México) o para acceder a cuidados médicos o recursos básicos en medio de la pandemia del coronavirus.

Además, el congresista Crow anunció que pedirá apoyo en el Congreso para una ley en favor de una “liberación limitada” de indocumentados y “mejores condiciones” para aquellos que permanezcan encarcelados.

EE.UU. supera 100.000 casos de COVID-19 y aprueba un enorme paquete de estímulo

Estados Unidos superó este viernes la barrera de los 100.000 casos de COVID-19, con Nueva York como epicentro, mientras el presidente Donald Trump estampó su firma en el mayor paquete de estímulo económico de la historia del país, por valor de más de 2 billones de dólares, para contener el impacto económico.

Según los datos de la Universidad Johns Hopkins, EE.UU. ha registrado 101.657 infectados; seguido de Italia, con 86.498; y China, con 81.897.

Respecto al número de fallecidos, de acuerdo a esa fuente, al menos 1.581 personas han perdido la vida en el país por el coronavirus.

El estado de Nueva York concentra más del 40% de los contagios documentados en EE.UU., con 44.970; seguido de su vecino Nueva Jersey, con 8.825; y California, que acumula 4.569.

En cuanto a las cifras de mortalidad dentro de EE.UU., el estado de Nueva York está a la cabeza de decesos con 527; por delante de Washington, con 157; y Nueva Jersey, con 108.

Pese a estos datos, durante la rueda de prensa diaria del grupo de trabajo sobre coronavirus de la Casa Blanca, Trump alabó la labor de su Gabinete frente a esta crisis.

“No estamos jugando. Hemos hecho un gran trabajo, y no hablo sobre mí, sino sobre Mike Pence, FEMA (la agencia federal para la gestión de emergencias), el cuerpo del Ejército”, dijo.

Un plan de estímulo que supone el 10 % del PIB de EE.UU.

El presidente rubricó este viernes el mayor paquete de estímulo económico de la historia del país, por valor de más de 2 billones de dólares, para contener el impacto económico de la pandemia.

El plan, que representa alrededor de un 10 % del Producto Interior Bruto estadounidense, fue respaldado este viernes en la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, después de la aprobación el jueves en el Senado, controlado por los republicanos.

El paquete de estímulo fiscal es el triple del puesto en práctica en 2009 tras el estallido de la crisis financiera, que ascendió a 700.000 millones de dólares, e incluye una partida de cerca de 250.000 millones, que se reservará para efectuar pagos directos de 1.200 dólares a individuos y familias con una renta menor de 75.000 dólares al año, más 500 dólares por cada menor de 17 años.

Asimismo, se disponen 350.000 millones en préstamos para pequeñas empresas y otros 250.000 millones para ampliar los beneficios por seguro de desempleo.

También otorga 150.000 millones de dólares para apoyar las autoridades locales y estatales, y otros 130.000 millones para reforzar el sistema sanitario, que en algunos lugares, como el estado de Nueva York, comienza a estar saturado.