Receta: Caldo de piedra, una joya gastronómica de origen indígena


La sopa de piedra es un platillo prehispánico, creado por los indígenas de la región de la “Chinantla”, ubicada en el estados de Oaxaca, México. De acuerdo a los historiadores, con el paso del tiempo se convirtió en un símbolo que honraba a las mujeres de la “Chinantla”, al ser preparado solo por los hombres.

“El caldo de piedra es una muestra de amor del hombre a una mujer. La preparación debe de llevar amor, respeto y agradecimiento”, contó Emilio Tenorio al diario Excelsior.

Se elabora con camarones, pescados, chile, jitomate, epazote y cilantro. Los ingredientes se depositan en un jícara, en donde se dejan caer piedras al rojo vivo, generando un proceso de coacción que le proporciona un rico y singular sabor.

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Una vez que las piedras calientes entran en contracto con el agua, el efecto se asemeja a un pequeño volcán que hierve: de inmediato, brota el vapor de la mezcla de especias, vegetales y mariscos. Antes de proceder a probar el caldo, las piedras son retiradas.

Aunque la receta de la sopa de piedra se mantuvo en secreto por los nativos durante mucho tiempo, ahora forma parte del acervo cultural más representativo de México.