Programa Nacional de Prevención de la Diabetes, testimonios reales de participantes

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  • El Programa Nacional de Prevención de la Diabetes —o DPP Nacional— es una alianza de organizaciones públicas y privadas que trabajan para reducir el creciente problema de prediabetes y diabetes tipo 2.
  • Los socios de esta alianza trabajan para que les sea más fácil a las personas con prediabetes participar en programas de cambios de estilo de vida de alta calidad, de bajo costo y basados en la evidencia, a fin de reducir su riesgo de diabetes tipo 2 y mejorar su salud general.
  • Únase a un programa de cambios de estilo de vida para la prevención de la diabetes que esté reconocido por los CDC a fin de ayudar a prevenir o retrasar la diabetes tipo 2.

¡Comience hoy con su cuidado de prevención de la diabetes tipo 2 o de la prediabetes!

Tome La Prueba

1. Primero, averigüe si está en riesgo de tener prediabetes y diabetes tipo 2.

Tome la prueba de 1 minuto para saber su riesgo.
O imprima y complete un cuestionario de los CDC para la detección de la prediabetes.

2. Si usted tiene un riesgo alto, hable con un profesional de atención médica para que le haga una prueba del nivel de azúcar en la sangre.

3. Si usted tiene prediabetes, únase a un programa de cambios de estilo de vida que esté reconocido por los CDC. Visite la sección Encuentre un programa para buscar un programa de cambios de estilo de vida reconocido por los CDC que se ofrezca localmente o en línea y que sea conveniente para usted.

Testimonios de participantes

Los programas de cambios de estilo de vida reconocidos por los CDC son una forma eficaz —y divertida— de prevenir la diabetes tipo 2. Escuche lo que dicen personas de la vida real sobre la experiencia de participar en estos programas.

Elizabeth Delgado, 37 anos, Participante

Una foto de Elizabeth Delgado

El programa fue muy agradable porque hablan español. Tratamos de luchar día a día con una lengua que no es nuestra y puede ser difícil. Pero estar con un grupo de 50 personas que hablan mi lengua y entienden mis circunstancias fue muy bien para mí.

Todo lo que ingerimos por la boca alimenta nuestro cuerpo. Y es el único motor que tenemos. Si uno puede evitar una enfermedad cambiando ligeramente su alimentación por qué no hacerlo.

Este programa ayudó mi autoestima. Antes quería bajar mi peso para bajar mi talla. Ahora bajo mi peso para sentirme con energía, para visitar al doctor y que me diga que mi salud es buena. Pienso menos en lo superficial ahora y pienso más en la salud.

En nuestra comunidad no hablamos del estrés. Nos ponemos a trabajar y trabajar sin pensar en el estrés, pero nos causa muchos problemas. Comemos demasiado y nos enojamos fácilmente. El programa me ayudó con el estrés. Antes estaba siempre cansada. Me enfadaba cuando mis hijos gritaban o golpeaban la mesa con sus cucharas. Ahora comprendo que ese enfado era el estrés y con el ejercicio no me estreso tanto.

Maria Ortega, 52, Participante

Una foto de Maria Ortega

Antes no tenía el conocimiento de cómo prevenir la diabetes tipo 2. [En el programa] aprendí a comer bien y bajó mi azúcar.

Fuimos un grupo dinámico. No relajábamos durante la semana porque todos teníamos un gol. Algunas semanas yo no lograba bajar peso. Llegué al programa desmotivada sintiendo que no iba a poder. Y el grupo insistió. Me dijeron “Persiste” y “Sigue”. Fue una de las cosas más positivas del programa.

Ahora como menos cosas fritas, menos pizza, menos fritura, menos pollo frito y menos comida callejera. Tomo menos cerveza. Estoy muy orgullosa de mi cambio de peso. Bajé tres tallas en las blusas en un més (de un 1X a un L) y he mantenido mi peso.

Tengo nietos. Ahora podemos salir a caminar. Caminamos de 15 a 20 bloques y caminamos en el parque. Ahora hacemos ejercicio en la casa por el frio del invierno. Cuando no hace tanto frio salgo a caminar. Ahora me bajo del tren una o dos estaciones antes para caminar. Una lección importante que aprendí es que no tienes que sacrificar todo de golpe. Cambiar es un proceso.

Antes cuando volvíamos a nuestro país, comíamos muchas cosas que ahora no comemos. Antes me sentaba en la playa y tomaba cerveza. Ahora, si como algo frito, solo como un pedacito. Si tomo una cerveza en la playa, voy a nadar o juego en la arena con mis niños y nietos para quemar calorías. No aumentó mi peso durante un viaje a mi país.

Aprendí que a veces mantener el peso en una situación difícil es un éxito. Hay que ir paso a paso.

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