Operador de prisiones pagó salarios ilegales a inmigrantes

El operador de uno de los sistemas privados de prisiones más grandes de Estados Unidos pagó salarios ilegales a inmigrantes detenidos en Nuevo México, tan poco como un dólar por día, como parte de programas de trabajo “voluntario”, y se rehusó a pagarles salarios mínimos pese a que no habían sido hallados culpables de ningún crimen, de acuerdo con una demanda colectiva presentada en corte federal.

Tres detenidos del país centroafricano de Camerún, que llegaron a Estados Unidos pidiendo asilo, recibieron el pago paupérrimo por limpiar baños y trabajar en la cocina del Centro Correccional del condado Cibola, en Nuevo México, operado por CoreCivic, de acuerdo con documentos presentados en corte el miércoles en un tribunal federal de distrito en Maryland.

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prisioneros indocumentados

Durante unos seis meses, Desmond Ndambi, Mbah Emmanuel Abi, y Nkemtoh Moses Awombang estuvieron en el centro de detención tras haberse entregado a funcionarios estadounidenses en la garita fronteriza en Texas en junio del 2017, dijo Joseph Sellers, abogado de los inmigrantes y abogado de la firma Cohen Milstein Sellers & Toll, con sede en Nueva York.

Los tres inmigrantes pertenecen a la minoría anglófona _ que es perseguida por razones políticas en Camerún_ y llegaron a Estados Unidos escapando de la persecución y tortura de la policía, dijo Sellers.

Pero fue mientras ellos esperaban la audiencia de asilo que funcionarios de la prisión les ofrecieron la oportunidad de hacer dinero para cubrir sus necesidades básicas como llamadas telefónicas, comida y productos de aseo personal dentro del centro.

Los inmigrantes a veces percibieron 50 centavos por hora o 15 dólares por semana independientemente de las horas trabajadas, en violación de leyes laborales tanto estatales como federales, de acuerdo con la querella.

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“Ellos no tuvieron manera de saber que eso era ilegal sino hasta que consultaron con un abogado”, dijo Sellers. “Estaban realizando el mismo trabajo que hacemos todos nosotros. Merecen pagos por horas extra. Tienen derecho a percibir salarios prevalentes. Se les pagó mucho menos que eso”.

CoreCivic, con sede en Nashville, Tennessee, no contestó de momento a un mensaje que le envió The Associated Press en busca de comentarios.

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