Misteriosa actividad en Neptuno deja a los científicos desconcertados

Un misterioso fenómeno ocurrido en Neptuno ha dejado a los científicos con grandes preguntas y la necesidad de investigar más acerca de las manchas que han aparecido en el planeta en las últimas tres décadas.

De acuerdo con reportes recientes, el telescopio Hubble pudo capturar un vórtice en Neptuno, fenómeno que ha servido como punto de partida para analizar el comportamiento de este tipo de manchas oscuras detectadas en dicho planeta.

  • Una tormenta de gran tamaño en Neptuno fue descubierta por el Telescopio Hubble en 2018; desde entonces, ha causado gran desconcierto entre los científicos
  • En 2020, se ha dado a conocer que este fenómeno se ha comenzado a desplazar hacia el sur del planeta, donde podría debilitarse y desaparecer
  • Se trata de la cuarta mancha que se el telescopio Hubble observa en Neptuno desde 1993, aunque las predicciones de los científicos no siempre han sido certeras

Una tormenta de gran tamaño fue detectada en Neptuno gracias al telescopio Hubble en 2018, hecho que desde entonces ha causado un gran desconcierto entre la comunidad científica debido al comportamiento, en ocasiones errático, de este fenómeno.

Según los expertos, la tormenta cuenta con un tamaño mayor al del Océano Atlántico, y se sabe que esta tuvo su origen en el hemisferio norte de Neptuno.

Su descubrimiento en 2018, por medio del telescopio Hubble, han permitido observar un desplazamiento continuo desde hace más de un año.

Este desplazamiento se dirige al sur de Neptuno; una vez ahí, es posible que las tormentas asociadas al fenómeno comiencen a debilitarse y, finalmente, desaparezcan sin dejar rastro.

Un gran vórtice aparece en Neptuno; es descubierto gracias al telescopio Hubble

Cuando se trata de fenómenos astronómicos, los científicos se basan en la observación para determinar la trayectoria que pueden seguir algunos fenómenos.

Sin embargo, en el caso de la tormenta detectada en Neptuno, es posible que las proyecciones de los científicos no se vean cumplidas.

Esto se debe a que el vórtice ha cambiado de dirección, para dirigirse nuevamente hacia el norte de Neptuno; así lo comunicó la NASA en su sitio oficial.

El hecho que ha causado conmoción en la comunidad científica es que el comportamiento errático de esta tormenta es relativamente nuevo, ya que no se ha observado en los últimos treinta años que el Hubble lleva observándolo.

Por otra parte, la NASA también ha dado a conocer que este tipo de vórtices oscuros localizados en Neptuno son sistemas de alta presión que tienden a formarse en latitudes medias y cuya trayectoria suele llevarlos hacia el ecuador del planeta.

No obstante, la última tormenta detectada no logró migrar de manera definitiva a la llamada ‘zona de la muerte’; aunado a este hecho, se debe de tomar en cuenta que el telescopio Hubble detectó otra mancha oscura de menor tamaño en Neptuno.

Al respecto, Michael H. Wong, de la Universidad de California en Berkeley, aseguró que “Estamos entusiasmados con estas observaciones porque este fragmento oscuro más pequeño es potencialmente parte del proceso de disrupción de la mancha oscura”.

Wong añadió que “También fue en enero cuando el vórtice oscuro detuvo su movimiento y comenzó a moverse hacia el norte nuevamente. Tal vez al deshacerse de ese fragmento, eso fue suficiente para evitar que se moviera hacia el ecuador”.

En cuanto a sus características, los datos arrojan que la tormenta más grande tiene un diámetro de 7,500 kilómetros.

Se trata de la cuarta mancha oscura que se ha observado en Neptuno en los últimos treinta años; antes, la nave espacial Voyager 2 detectó otras dos en 1989, pero estas desaparecieron sin poder ser observadas por el telescopio Hubble.

Este telescopio ha sido el único que cuenta con las características para observar este tipo de tormentas; la última fue descubierta en septiembre de 2018.

Entre las características inusuales que se observaron de la mancha oscura encontrada en Saturno fue que esta carece de nubes brillantes a su alrededor, mismas que sí pudieron ser observadas por el Hubble en 2018.

Un motivo posible de su desaparición es que la mancha detuvo su trayectoria, pero la falta de ellas, lejos de desalentar a los científicos, propone un nuevo camino hacia el estudio de las razones detrás de su desaparición.

De acuerdo con los expertos, la falta de nubes podría ser capaz de revelar información acerca de la manera en la que evolucionan las manchas.

Hubble telescope and Atmosphere
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El espacio, un tema que continúa fascinando a los científicos

En meses pasados, se supo que un grupo de científicos australianos realizó un descubrimiento que podría abrir las puertas hacia una nueva manera de investigar el espacio exterior.

Los científicos australianos dieron a conocer el descubrimiento de una misteriosa señal de radio, percibida por medio del telescopio Parkes, ubicado en Australia.

Con esta herramienta, lograron detectar una extraña señal proveniente de Proxima Centauri, el sistema de estrellas más cercano al Sol.

La señal abarca una frecuencia de 982 MHz, la cual no es utilizada en la Tierra; así, se ha descartado la posibilidad de que la señal provenga de una nave espacial creada por el hombre.

Los expertos consideran que esta señal no proviene ni es evidencia de vida alienígena, pero que podría originarse de un planeta potencialmente habitable; sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer y descubrir acerca de este descubrimiento.

Hasta el momento, se sabe que los científicos han estado estudiando de manera minuciosa la señal y por el momento han descartado que tenga su origen en una civilización capaz de emitir señales de radio.

De ser así, la Tierra habría recibido este tipo de señales desde hace mucho tiempo, ya que Proxima Centauri se encuentra a una distancia de 4.2 años luz de la Tierra.

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