Castigan a madre latina que mató a miembros de su familia

  • Apuñaló a toda su familia mientras dormían
  • Su esposo y cuatro hijos menores de edad murieron en el acto, solo una niña sobrevivió
  • La madre mexicana fue sentencia a cadena perpetua por el múltiple crimen que está considerado entre los más violentos del país.

Una madre latina de Georgia que mató a cinco miembros de su familia se declaró este martes culpable del múltiple crimen, por lo que fue condenada a cadena perpetua.

Isabel Martínez, de 35 años y de origen mexicano, reconfirmó ante un juez estatal que fue ella la que le arrebató la vida a apuñaladas a su esposo y a cuatro de sus hijos, en una masacre que se convirtió en noticia nacional por la crueldad con la que fue perpetrada.

En la audiencia del martes quedó también en evidencia que la mujer tenía serios problemas emocionales, por lo lo cual fue considerada mentalmente incapaz para enfrentar la pena de muerte, pues de lo contrario era candidata a ese castigo.

La tragedia que enlutó a toda una comunidad ocurrió en un vecindario de casas móviles de la ciudad de Loganville, en el condado de Gwinnett.

En horas de la madrugada del 6 de julio de 2017 la policía acudió al llamado de una mujer que llamó al 911 alegando que acababa de matar a toda su familia.

Cuando las autoridades llegaron al domicilio se dieron cuenta que la mujer, nativa de de Michoacán, había acuchillado mientras dormían a sus cinco niños, de entre 2 y 10 años de edad, cuatro de los cuales murieron en el acto.

En esa lamentable desgracia también murió apuñaladas Martín Romero, que era el esposo de la mujer desde hace casi una década.

Diana Romero, entonces de 9 años sobrevivió milagrosamente a la masacre a pesar de que recibió varias heridas graves en diversas partes de su cuerpo.

“Yo no creo que ella sea una criminal, más pienso que se había desquiciado”, explicó en exclusiva ese momento a MundoHispánico una pariente de las víctimas que pidió el anonimato.

La fuente contó a este periódico que desde que el padre de Martínez murió en México, ella entró en depresión al punto que tuvo reacciones muy inusuales.

“Se dice que el señor era brujo allá en México y ella comenzó a decir que por eso estaba en el infierno y un día durante un rosario cuando estaba rezando, se quemó las manos con la vela porque decía que con ese sacrificio le iba ayudar a su padre a salir de donde estaba”, narró la informante.

La fuente sostuvo que antes de estos extraños acontecimientos ocurridos en el hogar de los Romero-Martínez, la familia era relativamente normal.

“Discutían como todas, pero no se agredían, tampoco maltrataban a los niños. Ambos eran buenos padres, se notaba que se querían mucho y ella era una fiel devota del catolicismo, iba muy seguido a la iglesia”, manifestó.

Durante una entrevista que las autoridades estatales le hicieron a la asesina en la cárcel del condado de Gwinnett, ella negó ser la autora y sostuvo que el que destruyó su hogar al matar a sus hijos y pareja fue un viejo amigo de la familia, al cual no pudo identificar.

Cuando los investigadores le insistieron que dijera su nombre les dijo: “pronto lo van a descubrir”.

Sin embargo, la policía jamás dudó de su culpabilidad, pues fue ella la que confesó la masacre a la operadora del 911 y posteriormente, su propia hija que sobrevivió al ataque la denunció y dijo que antes de apuñalarla, su mamá le dijo que “pronto iría al cielo a reunirse con Jesús”, a lo que ella respondió entre llantos “que no quería eso”.

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