Lavaban platos y recogían la basura: hoy tienen una empresa que genera miles (VIDEO)

“Mis hermanos se vinieron primero pero en algún momento yo decido venirme a los 19 años”, narró José Juan Lombera.

Sin embargo, el ‘Norte’ no era lo que Lombera había soñado.

“Veo a mis hermanos viviendo en un garaje… y era un ‘encimadero’ de gente. Me deprimí bastante…”, dijo Lombera. Esa decepción lo llevó a pensar en un ‘plan B’.

“Pues yo escuché de una ciudad que se llamaba Atlanta y que iban a hacer las Olimpiadas y entonces me vine el día primero del año 1996”, recordó.

Lombera cuenta que llegó a un apartamento en Austell, no conocía a nadie y solo contaba con 30 dólares en su bolsillo. Pero eso no fue impedimento. Una vez ubicado, empezó a trabajar poniendo ladrillos con unas personas que conoció.

Pero, un problema de convivencia lo llevó a quedarse en la calle.

LEE ADEMÁS: Jóvenes de origen mexicano ganan concurso de arte entre 12,000 aspirantes (VIDEO)

“A la semana me corren del apartamento por un lío. Me quedé sin nada. Un señor que vi en la calle me ayudó y me dijo: ‘vamos a otros apartamentos’. Fuimos y me puse a limpiar y a cocinar porque no tenía trabajo. Y todos me dijeron: ‘wow, este muchacho sabe cocinar. Le vamos a buscar trabajo’”.

En medio de todos esos cambios, Lombera notó un vecino que iba y venía con un material que nunca antes había visto y le llamaba su atención.

“Iba y venía con granito y mármol. Y la gente me decía: solo los ricos tienen este material. Pero siempre me atrajo. Así que en algún momento dado le dije al señor: ‘oye, si tienes trabajo por ahí para mí, avísame”, recordó.

Fue entonces cuando el señor le ofreció trabajo en el taller, pero levantando la basura del suelo. Su sueldo era de seis dólares por hora. Pese a ello, el mexicano asumió su nueva tarea con buena actitud y buscó maneras de aprender cómo trabajar con el mármol.

“Yo le pedía chance al mánager para que me enseñara y siempre me decía: ‘no, tú solo estás para levantar basura’. Me sacaba las piedras pa’ que volviera a recogerlas. Pero cuando ellos se ponían a almorzar, yo me ponía a repasar y aprender el trabajo”, relató.

Un día, el jefe pudo ver que Lombera sabía tratar el material.

“‘A partir de hoy vas a ganar 6.50 dólares, sin horas extra, me dijo’”.

ES TENDENCIA:

Seguir leyendo: Previous page Siguiente >

Seguir leyendo:
< Regresar Siguiente >

Search

+