Latinas vencen el cáncer y comparten su historia para ayudar a otras (VIDEO)

Hay algo que une las vidas de Marcela Reyes, Karen Bohórquez y Jessica Pedraza. No es su historia migratoria, que en algunos aspectos es parecida, ni la experiencia que cada una posee como madre, no. Es su lucha y sobrevivencia contra el cáncer de mama. Es su respuesta a un diagnóstico inesperado y su actitud ante lo que no se puede controlar en la vida. Es un espíritu que las acerca y que las fortalece cada vez más.

Hoy, y en el Mes de Prevención y Concientización sobre el Cáncer de Mama, tienen mucho que contar para impulsar a otras a cuidarse y a salir adelante ante la adversidad de la enfermedad.

Es el caso de Marcela Reyes, una emprendedora de origen colombiano radicada en Atlanta, que, tras ganarle la batalla al cáncer, ayuda a otras mujeres con mensajes positivos y charlas de motivación.

Su diagnóstico llegó en etapa temprana, antes de que el mal hiciera metástasis en otras partes de su cuerpo. Algo que la ayudó a atacar con tiempo el indeseado mal. Sin embargo, todo fue gracias a que se realizaba autoexámenes y mamografías anualmente.

Marcela Reyes.

“Yo siempre me había hecho la mamografía. Sin embargo, en el año 2013 estaba en la ducha y me acordé de que me tenía que hacer el autoexamen. Y estando en la ducha sentí en mi seno izquierdo que tenía algo. Algo que no había sentido nunca antes. Pensé que era por el ejercicio. Pasaron los días y viajamos a la Florida de vacaciones con la familia. Y cuando me estaba poniendo el traje de baño, lo volví a sentir. Le conté a mi esposo y me dijo: ‘tienes que ver al médico’. Cuando regresamos de la Florida, me fui a ver a mi doctora. Y ella inmediatamente levantó el teléfono y me hizo una cita para una mamografía. A los dos días me tomaron todas las placas posibles. Yo no entendía lo que estaba pasando. Luego vino la radióloga y me hicieron una biopsia, y en cuestión de dos días me dijeron que tenía cáncer”, narró Reyes.

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Fue entonces cuando el 27 de junio de 2013, Reyes tuvo que someterse a doble masectomía con reconstrucción.

“Tuve cuatro cirugías durante un año. El proceso en sí fue doloroso. Levantar los brazos se convierte en algo casi que imposible. Pero… aquí estoy, después de cinco años y feliz de contar la historia, porque eso me cambió la vida”, reflexionó Reyes.

Para la motivadora, la experiencia le enseñó sobre la fragilidad de la vida.

“Estamos aquí y lo tomamos por sentado. No apreciamos la vida”, opinó la mujer.

Y del dolor, dijo Reyes, pudo sacar algo bueno. “Empecé a jugar tenis y he podido mejorar. Yo nunca jugué tenis. He tenido la oportunidad de ganar varios campeonatos y feliz, feliz de poder tener la movilidad de nuevo”, contó la colombiana.

Según Reyes, el cáncer que se desarrolló en su cuerpo fue “todo producido por el estrés”.

“Nosotras las mujeres llevamos muchas cargas. Y eso nos causa un nivel de estrés alto aunque a veces no nos damos cuenta. Vivimos una vida demasiado acelerada. Y lo que se afecta es el cuerpo. Después de esa experiencia, lo que aprendí fue a establecer prioridades. Ayudar a otros, pero primero pensar en mí”, sostuvo.

Sin embargo, para Karen Bohórquez, una colombiana que llegó al país en el 2000 buscando nuevas oportunidades, la historia era otra.

“Mi vida era una vida muy tranquila. Siempre era una persona muy feliz. Nadaba, bailaba y dedicaba mis días a mi trabajo y a mi niña”, contó en entrevista a MundoHispánico.

No obstante, cuando cumplió los 40 años, todo cambió.

“Accidentalmente descubrí una masa en mi pecho y fui a hacerme la mamografía”, contó Bohórquez.

Y entonces cambió todo para ella.

Karen Bohórquez.

“El día que te lo dicen, te volteas a mirar a quien decides sea tu apoyo. Es doloroso y desgarrante. En cualquier momento puedes pensar que te vas a morir. De ahí, tampoco sabes qué vas a hacer. Es como si te tiraran al agua si nadar. Nadie está preparado para esto y nadie lo entiende hasta que le pasa”, dijo la colombiana.

Bohórquez cuenta que entró en conflicto consigo misma pues llegó a preguntarse si su enfermedad era su culpa.

“Yo siempre llevaba una vida de frutas, vegetales y ejercicios, y me pregunté qué podía haber hecho yo mal para que esto pasara”, sostuvo.

Desde ahí, Bohórquez empezó su batalla contra el cáncer.

“Desde el momento en que empecé con las biopsias, hasta que me dijeron el tipo de cáncer de seno que tenía, que estaba  avanzado porque ocupaba casi toda la mama. Tenía que actuar rápido”, recordó Bohórquez.

“Comencé con las quimioterapias. Fueron seis y en agosto de 2016, tuve la última. Luego en septiembre pasamos a hacer la cirugía… y luego, las radiaciones”, agregó.

Se trató de un proceso duro para la mujer, en donde el tiempo jugaba en su contra. En donde tuvo que reorganizar su vida social y económica para poder hacer frente a su tratamiento.

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“El cáncer es una enfermedad costosísima y lo menos que tú quieres es faltar a una cita”, detalló.

Pese a ello, Bohórquez tomó la mejor actitud posible, porque según cuenta, mantenerse positivo no eran tan fácil. “La actitud positiva no es tan fácil como la gente piensa, es un trabajo que tú aprendes. Yo decidí vivir el cáncer como si me hubiera metido en otra dimensión y en otra vida, y dije, voy a vivir esta vida dignamente”, narró la mujer.

Hoy, Karen se dedica a ayudar a los pacientes de Turning Point, una clínica que busca ofrecer cuidado y rehabilitación a las mujeres que han sido pacientes de cáncer.

Es el mismo caso para Jessica Pedraza, una joven madre de padres puertorriqueños.

“Fui diagnosticada con cáncer en etapa tres en abril de 2014. Yo me di cuenta cuando me estaba cambiando un vestido, sentí un bulto en el pecho derecho. Supe que no era normal y llamé inmediatamente a mi doctor de cabecera”, narró Pedraza.

Jessica Pedraza.

Ahí comenzó su calvario. Radiografías, mamografías, quimioterapias, radiaciones, MRI’s, citas médicas…

“Soy una mamá soltera y trato de no preocuparme por cosas que no han sucedido. Pero cuando me dijeron que tenía cáncer, me quedé sin aliento”, recordó.

Ante la circunstancia, Pedraza decidió no dejarse caer y procesarlo con la mejor actitud posible.

“Sabía que era una batalla larga, pero me dije: puedo hacerlo. No significa que es una sentencia de muerte, significa que tienes que correr un maratón y seguir las instrucciones, y si haces eso, todo estará bien.

Pedraza tuvo que elegir la doble masectomía y a pesar de todo lo que ha tenido que enfrentar, hoy sigue luchando por su hijo.

“Piensas que no vas a poder y, a veces, te quieres morir. Pero sigues adelante, presionando,  porque miras a tu niño de siete años y dices: no, todavía no”, manifestó la joven.

Una mano amiga

La recuperación de Bohórquez, Reyes y Pedraza no habría sido la misma si no hubiera sido por la ayuda recibida en Turning Poin t, una clínica sin fines de lucro en Atlanta que ofrece ayuda a mujeres pacientes de cáncer.

Las tres coinciden en que las terapias físicas y sicológicas recibidas ahí les ayudaron a superarse y enfrentar su diagnóstico con valentía. Tanto, que hasta ellas ofrecen voluntariado de vez en cuando.

“Proveemos terapia física, masajes, ejercicios de rehabilitación, nutricionista y una consejera. Aceptamos todo tipo de pacientes. No importa si eres indocumentada, si tienes o no tienes seguro”, explicó Arelis Nelms, asistente de desarrollo en la clínica en donde trabajan unas 15 personas.

Arelis Nelms, asistente en Turning Point.

La organización, que lleva cerca de 15 años en la comunidad, ha ofrecido servicios a más 4,00 mujeres.

Para ella, lo más bonito de trabajar ahí es que todos creen en la misión y en lo que la organización hace.

“Todos estamos enfocados en ayudar al paciente y que todo el mundo que entra aquí, se sienta cómodo. Si tenemos que llorar con el paciente, lo hacemos”, finalizó Nelms.

Sobre el cáncer de mama

Según informes de la Sociedad Americana Contra el Cáncer en Estados Unidos, el cáncer de mama -con la excepción de algunos tipos de cáncer de piel- es el cáncer más común entre las mujeres, independientemente de su raza o grupo étnico.

Sin embargo, es la causa más frecuente de muerte por cáncer entre las mujeres hispanas.

Actualmente, el riesgo promedio de una mujer en Estados Unidos de padecer cáncer de seno en algún momento de su vida es de aproximadamente 12%. Esto significa que hay una probabilidad de 1 en 8 de padecer cáncer de seno.

Para más información, visita: https://myturningpoint.org/ o llama: 770 360 9271