“Estamos cansados de comer basura”: Inmigrantes en centro de detención en Tacoma

La investigación revela que las personas indocumentadas, luego de cruzar la frontera, eran conducidas por veredas hacia ranchos al sur de los puntos de revisión carreteros de la Patrulla Fronteriza escondiéndolos en autos particulares.

Cuando estaban en los ranchos se reunían con un grupo grande de personas que era luego escondido en camiones rentados, sobre todo de la compañía Penske, para ser llevado hacia las ciudades del norte.

A la gente también se les escondía en camiones de remolque de tractores y se les disimulaba entre la carga de maquinaria, pese al riesgo de sus vidas.

Las autoridades estiman como “incalculable” el número de personas indocumentadas que la organización de Ramírez-Santos movió en Texas.

Entre las personas que Ramírez-Santos transportaba se descubrieron inmigrantes indocumentados de México, El Salvador, Honduras y Guatemala, pero también de países tan remotos a Estados Unidos como Rusia, India, Brasil y China.

La investigación reveló que las edades de los indocumentados que iban en esos viajes comprendían desde niños hasta ancianos. Pero Ramírez-Santos, para no correr riesgos, prefería transportar a los adultos jóvenes.

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