Inmigración espera a trabajadores en hotel de Georgia

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  • Inmigración espera a trabajadores en hotel de Georgia
  • La agencia fue paciente y al final no se retiró con las manos vacías de un hotel
  • Los trabajadores detenidos jamás se imaginaron que estaban en la mira de los agentes federales
  • ICE podría romper récord en arrestos y deportaciones si continúan con esta clase de operaciones

Esta semana fue dura para varias familias latinas de Georgia luego de que los agentes de Inmigración aguardaron pacientemente hasta atrapar a sus seres queridos.

Tan solo este jueves, los oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron a una decena de indocumentados en el área metropolitana de Atlanta.

Cuatro unidades de inmigración llegaron de madrugada a un hotel Days Inn de la ciudad de Marietta y se estacionaron estratégicamente en los espacios de los huéspedes.

Esperaron durante horas, hasta que apareció una camioneta Ford donde viajaban cuatro hispanos. Cuando apagaron el motor y se disponían a ingresar a su trabajo, en el hotel, fueron abordados por los uniformados.

La hondureña Dulce Sánchez y su esposo, el mexicano Julio Mazariego, fueron los primeros trabajadores en ser interceptados y esposados por inmigración en el hotel.

En menos de cinco minutos, los cuatro inmigrantes ya estaban sentados en los asientos traseros de los vehículos particulares en que viajaba ICE, los cuales contaban con luces azules y sirenas similares a las de las patrullas policiales.

Inmigración sorprende a trabajadores afuera de su apartamento

Casi simultáneamente, pero en la ciudad de Doraville, otro equipo de agentes de Inmigración aguardaba en diversos puntos de un complejo residencial.

De repente, apareció una camioneta Nissan Frontier, que era conducida por el guatemalteco Alexander López Martín, que iba acompañado por otros tres hispanos, cuyas identidades se desconocen.

López tocó su bocina afuera de un apartamento y casi de inmediato salió otro joven hispano, el cual se subió al carro.

Cuando el centroamericano pretendía salir del vecindario, lo siguieron tres vehículos con vidrios polarizados.

Le prendieron las luces azules y ellos se detuvieron en el acto pensando que eran policías.

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