Conductor iba con prisa, se pasó el alto del bus escolar y ahora enfrenta deportación

  • Iba con prisa a su trabajo y se pasó el alto del bus escolar.
  • El conductor hispano fue arrestado y ahora encara la deportación.
  • La policía advirtió que continuará con esta clase de controles vehiculares.

A pesar de las continuas advertencias de las autoridades sobre la importancia de respetar el reglamento vial para evitarse problemas legales, nunca falta quien las ignore.

A diario cientos de conductores infringen las reglas de tránsito lo que los expone a sanciones económicas, la cárcel y cuando se trata de un inmigrante indocumentado, hasta la deportación.

Este es el caso de un hispano de Georgia que se pasó la señal de alto de un autobús escolar, para no llegar tarde a su trabajo, sin imaginarse de las repercusiones que ese error le acarrearía.

Y es que un oficial del Departamento de Policía del condado de Gwinnett, que casualmente esa mañana se encontraba patrullando esa calle de la ciudad de Norcross, lo vio y lo detuvo en el acto.

De acuerdo con el reporte policial, tras darse cuenta de la infracción el agente Pérez salió de inmediato tras el conductor para imponerle una multa.

“Cuando vi que el chofer de esa camioneta no se detuvo cuando el bus estaba subiendo los niños, activé mis luces y sirena para efectuar la parada de tránsito”, escribió Pérez en su informe.

Cuando el uniformado abordó al automovilista, le explicó la razón por la que lo había detenido y le pidió su licencia de conducir.

“El señor Carlos Fuentes Padillas me entregó entonces su permiso de manejo de Honduras, el cual no es válido para conducir un vehículo en nuestro estado”, agregó Pérez.

Por consiguiente, el patrullero tomó la drástica decisión que por lo general suelen la mayoría de policías de Georgia, arrestar al conductor, a pesar de que la ley le permite darle solo una infracción y hasta una advertencia (warning) dependiendo de su discreción.

El hondureño fue esposado y colocado en el asiento trasero de la unidad policiaca. Poco después lo trasladaron al Centro de Detención de Gwinnett, donde los carceleros le dieron el golpe de gracia.

Para mala suerte de Fuentes, la Oficina del Alguacil de esa localidad tiene activo el acuerdo 287(g) con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Por lo tanto, tras ser recluido en su cárcel, los custodios indagaron en su estatus legal en el país y tras descubrir que era indocumentado, lo reportaron con ICE.

La agencia federal le puso una retención conocida como hold, que es el primer paso para la deportación.

No todo está perdido para el hondureño, pues todavía puede tratar de que las autoridades le permitan salir bajo fianza para tener la oportunidad de pelear su caso ante un juez de inmigración.

Sin embargo, las fianzas usualmente están por arriba de los 12,000 dólares y más los honorarios de un abogado, los gastos podrían fácilmente ascender a 20,000 dólares y todo por no haberse detenido cuando debía.

alto del bus escolar

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