Crónica: Aunque sabe que lo matarán, él insiste en su inocencia

MH: ¿Entonces te atreves a denunciar que se cometió una injusticia contigo?

JA: Desde luego. Primero no tuve un juicio justo, porque me condenaron sin la presencia de los principales testigos. Después el estado me pone unos abogados negligentes que en lugar de ayudarme se encargaron de inculparme más. Hasta que unos abogados genuinos se dieron cuenta de mi caso, fue cuando las cosas cambiaron. Ellos han aplazado mi ejecución dos veces. Hace tres meses hubiera muerto, pero ellos la detuvieron porque confían en mi inocencia.

MH: ¿Emocionalmente qué tan difícil ha sido para ti toda esta situación?

JA: Verdaderamente dura. Saber que mi vida depende de otras personas es doloroso porque no soy un criminal como ellos creen. Imagínate estar a unos cuantos metros de donde matan a los presos y ver como vienen a sacar uno por uno para ejecutarlos. Eso es martirizante, porque uno piensa que puede ser el próximo, sobretodo porque el mismo personal de la cárcel se encarga de hacer el escándalo, supongo que para atacarnos emocionalmente.

MH: ¿Cuántos compañeros has perdido de esa manera?

JA: Desde que estoy aquí he visto la muerte de 16 personas. Los llevo bien contaditos. La última fue en el 2005. Sus reacciones han sido diferentes, algunos ofrecen mucha resistencia antes de ser sacados de sus celdas, otros salen como si nada, hasta se han despedido de mí y de los demás compañeros. Otros han salido gritando pidiendo perdón y oraciones por sus vidas.

Archivado como: Hispano condenado a muerte

Seguir leyendo: Previous page Siguiente >

Seguir leyendo:
< Regresar Siguiente >

Search

+