Fiscal general latino de California renueva postura proinmigrante


Xavier Becerra se convirtió en quizás el fiscal general más influyente del país cuando fue reconocido como el abogado más importante de California hace dos años, y desde entonces ha usado su poder en el que algunos llaman el “Estado de la Resistencia” para hacer frente a la administración de Trump con docenas de acciones legales.

Algunos consideran que este 2019 Becerra renovará su postura frente al mandatario dado el gran apoyo de electores que ha recibido en el estado.

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Becerra abrió el nuevo año liderando una coalición de 17 fiscales generales demócratas en una apelación contra el decreto de juez federal conservador de Texas que declaró inconstitucional el programa de salud conocido como “Obamacare”.

El programa considerado por Becerra como “la columna vertebral de nuestro sistema de salud” permanecerá en vigencia mientras que el caso es estudiado por una corte de apelaciones en Nueva Orleans.

Por encima de todo, el primer fiscal general latino de California ha entablado cerca de 70 argumentos y otras acciones legales en contra del gobierno de Trump – incluyendo 45 demandas – en su mayoría contra sus políticas de inmigración y de medioambiente.

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“Seguiremos respetando a las familias inmigrantes, como es el caso de la mía, que trabajó duro para hacer de California un lugar mejor”, dijo Becerra en una de las numerosas ruedas de prensa que ha ofrecido en inglés y español y donde ha criticado las políticas de Trump.

Becerra ha conseguido victorias importantes, entre ellas su defensa del programa para los “dreamers”, que protege a cientos de miles de jóvenes inmigrantes de la deportación.

Pelosi ve “nuevo amanecer” en Congreso de EEUU

Los demócratas volvieron a elegir el jueves a Nancy Pelosi como presidenta de la Cámara de Representantes mientras el 116to Congreso recibía a una nueva generación de legisladores: diversa como nunca antes y lista para enfrentarse al presidente Donald Trump en una era de gobierno dividido.

Pelosi, elegida por 220 votos a favor por 192 en contra, recibió el martillo de su investidura y afirmó que los electores estadounidenses “exigieron un nuevo amanecer” en los comicios de noviembre y confían en que “la belleza de nuestra Constitución” brinde controles y contrapesos frente al poder presidencial. Pelosi enfrentó 15 votos en contra de la bancada demócrata.

Por unas horas, la promesa de una nueva era fue el orden del día. Pelosi invitó a los hijos de decenas de legisladores a que la acompañaran en el estrado cuando juramentó como presidenta de la Cámara de Representantes y llamó la sesión al orden “a nombre de todos los niños de Estados Unidos”.

Incluso Trump la felicitó por su “estupendo logro” durante una breve aparición en la sala de prensa de la Casa Blanca.

Al caer la noche, la cámara baja se dispuso a trabajar sobre el cierre parcial del gobierno, el cual inició hace 13 días debido a la exigencia de Trump de que se asignen miles de millones de dólares para financiar un muro en la frontera con México.

Los demócratas aprobaron una iniciativa de ley para reabrir el gobierno, pero sin los 5.600 millones de dólares que Trump pide para el muro, lo cual significa que tiene pocas posibilidades de ser aprobada en el Senado, donde los republicanos son mayoría.

La composición del nuevo Congreso no tiene precedentes. La Cámara de Representantes tiene más mujeres que nunca, y una nueva generación de musulmanes, latinos, indígenas estadounidenses y afroestadounidenses está creando lo que académicos describen como una democracia más representativa de la población de Estados Unidos. La bancada republicana continúa siendo integrada principalmente por hombres blancos. En el Senado, los republicanos aumentaron su mayoría.

En una declaración a tono con el actual momento político, Pelosi, la única mujer que ha ocupado el cargo de presidenta de la Cámara de Representantes, se comprometió a hacer que el Congreso trabaje para todos los estadounidenses, aun cuando su partido está dispuesto a desafiar a Trump con investigaciones y con sus facultades para emitir citaciones, temas que suponen grandes obstáculos para la agenda de la Casa Blanca.

La Cámara de Representantes será “para el pueblo”, declaró Pelosi. Se comprometió a “restaurar la integridad al gobierno” y esbozó una agenda que incluye “bajar los costos de salud y los precios a los medicamentos controlados, proteger a las personas con problemas médicos preexistentes, así como aumentar los ingresos mediante la reconstrucción de Estados Unidos con infraestructura ecológica y moderna de costa a costa”.

La jornada legislativa transcurrió entre la celebración y la impaciencia. Los legisladores novatos llegaron _a menudo acompañados de parientes y amigos_ para juramentar en su cargo y posar para las fotografías protocolarias.

Por su parte, el vicepresidente Mike Pence tomó el juramento a los nuevos senadores, pero los republicanos en el Senado, bajo el líder de la mayoría Mitch McConnell, no tenían pensado considerar las iniciativas de la Cámara de Representantes para financiar al gobierno a menos que Trump acepte promulgarlas. Esta situación garantiza que el cierre no terminará, y empaña los primeros días de la nueva legislatura.

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