Hispano realizaba secuestros virtuales en California desde la cárcel en México

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Video MH / Foto FBI
  • Hispano realizaba secuestros virtuales en California desde la cárcel en México
  • Un hobre de San Pedro ha sido extraditado para enfrentar cargos por realizar llamadas de extorsión mientras estaba encarcelado por asesinato en México
  • Julio Manuel Reyes Zúñiga, alias “Muneco”, de 48 años, llegó el miércoles al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles luego de ser extraditado por México

Un hombre de San Pedro ha sido extraditado de México a Los Ángeles para enfrentar cargos federales por perpetrar una estafa de “secuestro virtual”,  según un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de California.

Se trata de Julio Manuel Reyes Zúñiga, alias “Muneco”, de 48 años, que llegó el miércoles al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles luego de ser extraditado por México.

Al menos 30 víctimas en el sur de California y otros lugares fueron engañadas por teléfono por el hispano para que pagaran miles de dólares de rescate para liberar a sus familiares, que en realidad no habían sido secuestrados en absoluto,

Reyes Zúñiga, un presunto miembro de la pandilla callejera Rancho San Pedro que había estado encarcelado en México desde 1996 por dos condenas por asesinato, fue detenido por el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos.

Extraditado por secuestros virtuales hispano encarcelado en México

Reyes Zúñiga terminó de cumplir su sentencia de prisión en México el año pasado y desde entonces se encuentra detenido para su extradición por este caso. Se esperaba que fuera procesado en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en el centro de Los Ángeles.

Un gran jurado federal emitió en septiembre de 2019 una acusación formal de 31 cargos contra Reyes Zúñiga.

Se le imputa un cargo de conspiración por cometer extorsión, 27 cargos de extorsión, dos cargos de comunicación desde el extranjero por amenazas con intención de extorsionar dinero y un cargo de conspiración por lavado de dinero.

Los secuestros virtuales ocurren cuando a una víctima desprevenida se le dice por teléfono que su familiar ha sido secuestrado.

Cuando la víctima contesta el teléfono, por lo general escucha del otro lado de la línea una voz asustada o jadeante en el teléfono pidiendo ayuda. Luego, mediante engaños y amenazas adicionales, el criminal obliga a la víctima a pagar un rescate.

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El criminal también amenaza con dañar a la supuesta víctima de secuestro si la víctima de la estafa se pone en contacto con la policía o alerta a las autoridades.

Nadie, en realidad, es secuestrado físicamente en este esquema de secuestro fraudulento, pero a menudo son traumáticos para todos los involucrados.

En promedio, la familia envía miles de dólares a los estafadores antes de comunicarse con la policía.

Foto FBI

La acusación formal alega que de septiembre de 2015 a junio de 2018, mientras cumplía una condena por asesinato en una prisión en las afueras de la Ciudad de México, Reyes Zúñiga y otras personas que actuaban bajo su dirección fingieron haber secuestrado a familiares de las víctimas de estafa y les dijero que planeaban dañarlos a menos que se pagara un rescate por su liberación.

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Reyes Zúñiga y otros que trabajaban bajo su dirección supuestamente exigieron el pago de un rescate en forma de transferencias bancarias, entregas de efectivo en ubicaciones o la compra de productos electrónicos como iPhones o iPads.

Una vez que los fondos eran transferidos o entregados, los cómplices en México entregaban las ganancias a Reyes Zúñiga, que estaba encarcelado.

Los investigadores creen que este tipo de esquemas se perpetran a través de teléfonos celulares introducidos de contrabando en las cárceles mexicanas, según los documentos judiciales.

Si es declarado culpable de todos los cargos, Reyes Zúñiga enfrentaría una sentencia máxima legal de 20 años en una prisión federal por cada cargo en la acusación.