10 señales de que estás demasiado enferma para ir a la oficina

Estar enferma es de las cosas más horribles de este universo, pero también está el factor de enfermedad e ir a trabajar. Te (...)

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A veces es difícil saber si son válidas las razones para reportarte enferma. En los primeros síntomas de un resfriado (estás dolorida, estás cansada todo el tiempo, tu cama parece especialmente atractiva…), ¿al instante llamas a tu jefe y le dices que no estás lo suficientemente bien para trabajar? ¿O eres del tipo que sufre en silencio e intenta trabajar entre estornudos? Todos hemos dicho: guardo mis días por enfermedad para cuando me siento mejor. Odiamos faltar al trabajo porque estamos enfermas y, la verdad, si nos quedamos en casa cada vez que tenemos un resfriado, pasaríamos mucho tiempo en nuestro sofá. De hecho, informes recientes muestran que “hasta el 40% del tiempo perdido de trabajo se debe al resfriado común, totalizando unos 23 millones de días faltados por año”.

Eso es un montón de pañuelos usados y las reposiciones de Friends a 11:00. Como el invierno se aproxima y trae tiempo frío y abundancia de gérmenes, es importante saber cuándo es hora de decir que estás enferma. Claro, es tentador no hacerlo, pero ¿ir a la oficina es realmente la mejor opción para ti o tus colegas? Nadie quiere enfermarse pero, desafortunadamente, nadie es inmune a la enfermedad. El truco es primero entender tus síntomas y luego tomar una decisión sabia sobre si estás  lo suficientemente bien para trabajar, o si debes estar en cuarentena hasta nuevo aviso. Aquí tienes 10 signos que te dan la excusa perfecta para reportarte enferma:

1. Tienes fiebre

Mujer enferma viendo termómetro
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La fiebre es no sólo una gran excusa para reportarte enferma, sino que también forma de tu cuerpo para combatir la infección. Si tienes temperatura de 100.3 o superior y estás experimentando toda la alegría que viene con una fiebre: escalofríos, sudores fríos, dolor de cuerpo, entonces tu mejor apuesta es quedarte en casa y descansar.

2. Estás vomitando

Seamos honestos, es el último lugar donde que quieres estar cuando estás vomitando tu desayuno. Y la última cosa que quieres es que tu compañero de trabajo mientras te tomas un descanso en el cuarto de baño es que vomite al lado tuyo. No es higiénico y es un signo seguro de que tú o alguien que trabaja contigo está enfermo. El vómito es, definitivamente, una de los síntomas más obvias de estar enfermo.

3. Estás enferma de algo viral o bacteriano que es contagioso

Mujer enferma con pañuelos sentada en cama
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Puede ser difícil saber si lo que estás experimentando es, de hecho, una enfermedad contagiosa, o simplemente un mal caso de alergias/agotamiento/hipocondría. Si no estás segura, acude a tu médico para obtener confirmación sobre si eres o no, contagiosa.

4. Tomas medicamento fuerte para la enfermedad que afecta tu cuerpo

Esto es importante en varios niveles. En primer lugar, si vas a trabajar en coche, entonces tienes que tener cuidado al tomar medicación que puede causarte somnolencia o dejarte lenta para reaccionar. Si la botella de píldoras advierte que no conduzcas ni manejes maquinaria pesada, no asuma que es una sugerencia inútil y respeta la advertencia. En segundo lugar, si tu trabajo requiere reaccionar rápidamente, entonces deberías quedarte en casa cuando tomas medicación fuerte que afecta a tu percepción o juicio.

5. No vayas a trabajar con gripa

Mujer enferma sonando su nariz
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La gripe es conocida como el infierno en la tierra mezclada con un poco de fiebre  e interminable dolor de la cabeza a los pies. No es divertido. Si tienes gripe, lo más probable es que no puedas trabajar. Pero si eres sobrehumana o tratas de ignorar tu gripe y vas a la oficina,  podrías contagiar a todo tu equipo también. Tienes que mantener tus gérmenes para  ti misma y dedicar tu tiempo a descansar y recuperarte. Si tienes fiebre y estás experimentando dolores y escalofríos… entonces es mejor dormir y estar hidratada en casa.

6. Estás tan enferma que no te puedes concentrar

¿Te sientes tan mal, tan cansada y tan brumosa que es básicamente imposible concentrarte en otra cosa que tu malestar? A todas nos ha pasado. Si no estás siendo productiva, es una pérdida de tiempo ir a trabajar.

7. No tienes apetito

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Vamos a ser claros: que te comieras 5 porciones  de pizza anoche y ahora no tengas hambre, no significa que estás enferma o tengas  que faltar al trabajo. Pero si eres incapaz de tragar cualquier alimento, entonces corres el riesgo de deshidratarte y desnutrirte. Te  debilitarás y no serás capaz de luchar contra la enfermedad que llama a tu puerta. Es mejor quedarse en casa, descansar, hidratarse y ahorrar energía.

8. Estás poniendo en riesgo si vas enferma

Nunca es una buena idea ir a trabajar cuando estás enferma y puede ser contagioso, pero es una llamada de atención especialmente si tu trabajo requiere de estar en contacto con mucha gente y si trabajas con personas que son débiles o incapaces de luchar contra los gérmenes. Si eres un maestro, un médico o una enfermera, si trabajas con personas mayores o si tienes contacto físico con otros durante todo el día, sé cautelosa y mantén tu enfermedad para ti misma.

9. Tienes que ir al baño todo el tiempo

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Esta es una de los síntomas más claros para no ir al trabajo por enfermedad. Si el inodoro se ha convertido en tu nuevo mejor amigo y no te puedes quedar lejos del baño por mucho tiempo, entonces es mejor quedarte en casa.

10. Estás tosiendo mucho

Si estás tosiendo cada cinco segundos, entonces probablemente vas a distraer a tus colegas, así como a difundir tus gérmenes con cada tos. ¿Sabes cómo te sientes cuando estás junto a alguien que no deja de toser horriblemente, lleno de mocos? Quédate en casa hasta que la tos esté bajo control.

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