En medio de escándalo que lo tiene al borde de la destitución, Trump recibe más malas noticias

  • El impeachment en contra de Trump, la comunidad hispana y las elecciones de noviembre
  • Los demócratas tendrían una ventaja de dos a uno en el voto hispano
  • ¿Los hispanos con derecho de voto rechazan la política antiinmigrante de Trump?

Aunque parecen casi nulas las expectativas de que el impeachment en contra del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, culmine efectivamente en su destitución, sí aumentan las perspectivas de que un proceso similar, silencioso, se traslade a las urnas en las elecciones de noviembre de 2020.

Conforme se acerque la fecha de la cita electoral que podría significar la reelección de Trump, el voto hispano o latino podría direccionarse tanto a una eventual absolución de Trump y su política migratoria, o a su condena al concitar un voto mayoritariamente adverso en dicha comunidad.

Las cartas parecen echadas sobre la mesa. Hace unos días, la agencia EFE citó en una nota el compromiso de los miembros del Caucus hispano en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, quienes se comprometieron a poner fin a las “políticas inhumanas” de Trump.

Ello, porque dichas políticas han empujado a decenas de miles de personas a vivir en condiciones peligrosas en México mientras se tramitan sus peticiones de asilo.

Los legisladores, encabezados por el representante Joaquín Castro, demócrata de Texas y presidente del bloque, evaluaron el impacto de la política “Permanecer en México” instaurada por el gobierno de Trump en medio de un proceso que puede destituirlo.

trump en medio

Campaña de Donald Trump, 2020

Bajo esa directriz, iniciada hace un año, casi 60 mil migrantes que llegaron a la frontera de Estados Unidos pidiendo asilo, han sido devueltos a México donde en ocasiones sus casos son atendidos en tribunales que funcionan en tiendas de campaña en territorio estadounidense.

Hallado Trump culpable o absuelto del juicio político en su contra, es indudable que el proceso de Impeachment ha enrarecido el ambiente político-electoral estadounidense y polarizado las opiniones de quienes le respaldan y rechazan dentro de la comunidad hispana.

La organización Pew Research Center, citada en despachos de las agencias AFP y Notimex, acaba de difundir en uno de sus estudios una evaluación de las perspectivas electorales estadounidenses y sostiene que a medida que se acercan las primeras elecciones primarias y asambleas en las elecciones, el Partido Demócrata tiene una ventaja de casi dos a uno entre los latinos, pues 62% siente afinidad con la organización.

En contraste, casi un cuarto de los votantes hispanos se identifica con el Partido Republicano, arroja el estudio. El 87% de los hispanos considera de suma importancia la elección de quien será el próximo inquilino de la Casa Blanca y se espera que con 32 millones la comunidad latina supere a los afroestadunidenses por primera vez en la historia.

Además, dos tercios de los votantes de esta comunidad desaprueban el trabajo del presidente Donald Trump, con otra mitad que lo desaprueba enérgicamente. Sólo un tercio aprueba a Trump, lo que incluye el 23 que lo aprueba firmemente.

Trump opositores al aborto

Hay otro factor que gravita en la comunidad hispana: los roles de los presidentes latinoamericanos respecto de la administración Trump. Por un lado, están los tradicionales gobiernos antiestadounidenses de la región, como Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, cuya política autoritaria no es un factor a la hora de definir un voto hispano.

Trump en medio de escándalo que lo tiene al borde de la destitución, recibe más malas noticias

Pero están las coincidencias de otros actores latinoamericanos de peso, como los gobiernos de Brasil y Colombia, Chile y Ecuador, a los que se ha sumado Bolivia, que está por formalizar otras relaciones diplomáticas con Estados Unidos después de más de una década de haberlas suspendido.

Y siempre está el papel de México y su presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha reprimido con energía las caravanas de migrantes en su frontera sur y por ello ha recibido vivos elogios, constantes, de parte de Trump.

Publicado hace unos días en el Arizona Republic, un tradicional e influyente periódico editado desde fines del siglo XIX en Arizona, un artículo en inglés firmado por Elvia Díaz cuestiona duramente el rol de López Obrador respecto de la política migratoria de Trump.

El texto, titulado “New migrant caravan? No problem. AMLO is doing Trump’s dirty work to keep them out”, la autora concluye: “Este presidente, que asumió el poder con la promesa de mejorar las condiciones de trabajo y la justicia social, ha resultado ser nada más que el títere de Trump. Y ahora no le queda autoridad moral para desafiar la cruzada antimexicana de la administración Trump”.

Trump en medio de escándalo que lo tiene al borde de la destitución, recibe más malas noticias

¿Avalará la comunidad hispana de Estados Unidos con poder de voto la política antiinmigrante de Trump? ¿Influirá en ella el proceso de Impeachment contra Trump por el proceso mismo y pese a su resultado previsible, la no destitución del presidente gracias a la mayoría del Partido Republicano en el Senado?

Pero la pregunta fundamental, cuya respuesta sigue en el aire, es la siguiente: ¿Le importa a la comunidad hispana con derecho de voto el trato que dispensa Donald Trump a los inmigrantes indocumentados y el rol de los gobiernos latinoamericanos, especialmente el de México, en esa política antiinmigrante?

¿Le importa a esa comunidad factores de esa índole tanto como para decidir votar en contra de la relección de Donald Trump en 2020? Esa es una pregunta vital que gravita a ocho meses de las elecciones presidenciales de noviembre próximo, y cuya respuesta no es predecible por analista político alguno.