El 44 % de los empleados de la Casa Blanca son de minorías y 60 % son mujeres

El 44 % de los empleados en la Casa Blanca pertenecen a minorías y el 60 % del total son mujeres, informó este jueves la residencia (...)

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  • La Casa Blanca está conformada por diferentes tipos de personas con 44% provenientes de minorías y 60% mujeres
  • En cuanto a vacunación, le preocupa que los porcentajes en jóvenes sean bajos
  • El exabogado de la Casa Blanca está siendo investigado por las autoridades

Washington, 1 jul (EFE News).- El 44 % de los empleados en la Casa Blanca pertenecen a minorías y el 60 % del total son mujeres, informó este jueves la residencia presidencial, que presumió de haber recortado casi del todo la brecha salarial de género entre su personal. La Casa Blanca publicó los salarios de todos sus empleados y aportó datos sobre su composición en un informe anual que debe entregar por ley al Congreso para favorecer la transparencia en sus actividades.

Según un análisis de ese informe que la Casa Blanca compartió con Efe, aproximadamente el 44 % de los contratados en las oficinas del presidente estadounidense, Joe Biden, o de la vicepresidenta, Kamala Harris, “forman parte de comunidades racial o étnicamente diversas”, como los negros o los latinos. Esa proporción “supera” el porcentaje de los trabajadores pertenecientes a minorías a nivel nacional, que es del 38,4 % según datos del Gobierno estadounidense, apunta el análisis.

La Casa Blanca y sus integrantes

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La Casa Blanca no especificó cuántos de sus empleados son latinos, aunque hay algunas en puestos sénior, como la directora de estrategia política, Emmy Ruiz, o la subdirectora de comunicación, Pili Tobar. Se trata de un porcentaje muy superior al de la Casa Blanca del expresidente Barack Obama (2009-2017); en cuyo primer año solo el 21 % de los trabajadores pertenecían a minorías; y mucho más que la de Donald Trump (2017-2021), que apenas tenía asesores latinos o negros.

En cuanto a las mujeres, componen el 60 % del total de los contratados en la Casa Blanca, y el 56 % de quienes ocupan altos cargos en el entorno de Biden o Harris, un grupo en el que el 36 % pertenecen a minorías raciales o étnicas. La representación femenina entre el personal sénior de la Casa Blanca es muy superior a la que tenían Donald Trump -en 2017, solo el 17 % de los integrantes de ese grupo eran mujeres- y Barack Obama, en cuyo caso el porcentaje era del 34 % en 2009, según un análisis del centro de estudios Brookings.

Los salarios

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La Casa Blanca de Biden presumió además de haber reducido a apenas el 1 % la brecha salarial entre sus empleadas mujeres, que cobran una media de 93.752 dólares al año; y los hombres, cuyo salario medio anual es de 94.639. Mientras, en la Casa Blanca de Trump, las mujeres ganaban el 37 % menos que los hombres, y en la de Obama, cobraban entre el 11 y el 18 % menos, de acuerdo con un análisis de 2017 del centro de estudios conservador American Enterprise Institute.

Según el informe sobre salarios, las mejor pagadas de la Casa Blanca de Biden son dos funcionarias poco conocidas por el público: la asesora sobre política migratoria Molly Groom y una especialista en política de banda ancha de Internet, Elizabeth Hone, que cobran 185.656 y 183.164 dólares al año, respectivamente. Ligeramente por debajo, con 180.000 dólares anuales, están 22 asesores de alto perfil de Biden, como el jefe de gabinete, Ron Klain; la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki; y sus asesores económico, Brian Deese; de seguridad nacional, Jake Sullivan; o de política interna, Susan Rice. Ese salario es el máximo que pueden cobrar los trabajadores fijos de la Casa Blanca según la normativa estadounidense, algo que Groom y Hone han podido esquivar gracias a que provienen de otras agencias del Gobierno federal y están asignadas temporalmente a la residencia presidencial. EFE News

La Casa Blanca, preocupada por el bajo ritmo de vacunación entre los jóvenes

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Washington, 21 jun (EFE News).- La Casa Blanca expresó este lunes su preocupación por el bajo ritmo de vacunación entre los jóvenes estadounidenses, especialmente entre 18 y 25 años, y admitió que será muy difícil llegar al objetivo del presidente, Joe Biden, de que para el 4 de julio el 70 % de los adultos cuente con al menos una dosis.

Pese a los notables avances logrados, con más del 65 % de los adultos ya inoculados con al menos una de las dosis de los sueros disponibles, las autoridades sanitarias subrayan como uno de los grandes retos la necesidad de incentivar la vacunación entre los más jóvenes. “Lo que hemos visto en los datos es que hay una gran diferencia entre las personas de más de 25 años y las de entre 18 y 25 años”, indicó Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca, en su rueda de prensa diaria.

La variante está aumentando

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Psaki subrayó que esta disparidad es “preocupante, especialmente dado que la variante delta está en alza” y, recordó, “no discrimina por edad”. Según los datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), a finales de mayo el 80 % de los mayores de 65 años había sido vacunado, mientras que el segmento de entre 18 y 29 el porcentaje era menor del 40 %.

La portavoz de Biden reconoció que el objetivo del 4 de julio era “ambicioso”, pero recalcó que la vacunación “continuará” en EEUU tras esa fecha, por lo que instó a los ciudadanos a dar el paso para protegerse y proteger a su comunidad. El 55,8 % del total de la población adulta de EE.UU. (más de 143 millones de personas) está ya completamente vacunada, y el 65,8 % (168 millones) ha recibido al menos una dosis, de acuerdo a los últimos datos de los CDC. A la disparidad por edad, se suma también las diferencias regionales en EEUU. Mientras que estados como Massachusetts, Connecticut o Nueva Jersey tienen ya a más de dos tercios de su población completamente vacunada, otros como Alabama, Georgia o Luisiana solo han inmunizado por completo a poco más de un tercio. Estados Unidos es el país del mundo más golpeado por la covid-19 a lo largo de la pandemia, con más de 601.000 muertos y 33,5 millones de contagios. EFE News

Exabogado Casa Blanca McGahn entre los investigados por Justicia

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Nueva York, 13 jun (EFE News).- El Departamento de Justicia exigió en febrero de 2018 a Apple que les entregara datos de las cuentas del que entonces era abogado de la Casa Blanca, Don McGahn, y de su esposa, según informó este domingo el diario The New York Times. No está claro para qué buscaba el Departamento de Justicia los datos de McGahn, que no supo nada del tema hasta que Apple le informó al respecto el mes pasado, porque el Gobierno había impedido a la compañía que revelara esas órdenes al abogado de la Casa Blanca, agrega el diario, que cita a dos personas informadas al respecto.

Esta información se da a conocer luego de que varios medios de comunicación informaran este jueves de que el Departamento de Justicia, bajo la Presidencia de Trump (2017-2021), presuntamente requirió e incautó a la compañía Apple metadatos de representantes progresistas en el Congreso, con el fin de investigar las filtraciones a la prensa sobre Rusia.

No se liberó qué información fue dada a las autoridades

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Ello llevó a que el día siguiente el inspector general, Michael Horowitz, anunciara que se ha iniciado una investigación sobre los motivos que llevaron al expresidente a ordenar esa incautación a los legisladores tanto de su entorno laboral como personal. Apple indicó a McGahn que cumplió con lo requerido en la citación judicial, que recibió el 23 de febrero del 2018, y que fue emitid por un gran jurado del Distrito Este de Virginia, de acuerdo con el Times.

Apple declinó decirle qué información fue provista al Gobierno. El diario recordó que órdenes de mordaza para citaciones deben ser renovadas hasta por un año a la vez, lo que sugiere que los fiscales acudieron varias veces a la corte para evitar que Apple notificara McGahn de lo ocurrido. Apple y el Departamento de Justicia no emitieron comentarios al Times mientras que el exabogado de la Casa Blanca declinó el pedido del diario.

Trump enojado con el exabogado de la Casa Blanca

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El Times destaca además que, aunque no está claro por qué los fiscales obtuvieron la citación, recordó que la fiscalía de Virginia fue el centro de parte de la investigación sobre los supuestos lazos entre Rusia y la campaña de Trump para las elecciones de 2016 liderada por Robert Mueller. Señala que una razón para la citación podría que como McGahn era el abogado principal para la campaña, es posible que en algún momento anterior hubiese estado entre los que estuvieron en contacto con alguien de los que el equipo de Mueller investigaba a principios del 2018.

Destaca que otro argumento podría ser que alrededor de esa fecha, Trump estaba molesto con McGahn sobre un tema relacionado con la investigación rusa lo que incluía una filtración. Al dar a conocer la investigación que ha iniciado el Departamento de Justicia, Horowitz explicó que estas pesquisas “examinarán el cumplimiento del departamento con las políticas y procedimientos aplicables del Departamento de Justicia, y si dichos usos, o las investigaciones, se basaron en consideraciones inapropiadas”. Hoy, los líderes demócratas del Congreso prometieron investigar la incautación de metadatos de congresistas progresistas. Tanto la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, como el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunciaron que intentarán conseguir respuestas de los que fueron responsables bajo el mandato de Trump, Jeff Sessions y William Barr. “Bajo el mandato del presidente Trump, el Departamento de Justicia se saltó las normas en muchos aspectos”, indicó Pelosi durante una entrevista con la cadena CNN. EFE News

Casa Blanca rompe negociaciones con republicanos por plan de infraestructuras

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Washington, 8 jun (EFE News).- El Gobierno de Joe Biden rompió este martes las negociaciones que mantenía abiertas desde hace semanas con un grupo de senadores republicanos para pactar un plan de infraestructuras bipartidista. La Casa Blanca consideró que la distancia entre el plan de Biden, que inicialmente era de 2,25 billones de dólares, y el que proponen el grupo de republicanos liderado por la senadora Shelley Moore Capito, están demasiado alejados.

“El presidente informó hoy a la senadora Capito que, la última oferta de su grupo, en su opinión, no satisface las necesidades esenciales de nuestro país para reparar nuestras carreteras y puentes, prepararnos para un futuro de energía limpia y crear empleos”, dijo en un comunicado la Casa Blanca. “Le ofreció -añadió- su gratitud por sus esfuerzos y diálogos de buena fe, pero expresó su decepción porque, si bien él estaba dispuesto a reducir su plan en más de 1 billón de dólares, el grupo republicano solo aumentó sus nuevas inversiones propuestas en 150.000 millones”.

Se requieren cierta cantidad de votos

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Por su parte, la senadora Capito se mostró “decepcionada por la decisión” del presidente y dijo que las negociaciones habían sido “de buena fe” y logrado “avances significativos”. El futuro del plan de infraestructuras de Biden, que requiere de una mayoría de 60 votos en un Senado dividido 50-50, es ahora incierto dado que no ha logrado el apoyo necesario de los republicanos.

Los demócratas pueden hacer uso de un mecanismo extraordinario para aprobarlo con tan solo 50 votos, pero algunos de los legisladores más moderados, en especial Joe Manchin, rechazan utilizar esa herramienta. Una de las mayores reticencias de los republicanos al plan es la pretensión de Biden de financiarlo con una subida al 28 % del impuesto de sociedades, reducido ahora a mínimos desde la reforma fiscal de 2017, impulsada por Donald Trump. EFE News