Diana Andrade apostó a la exportación de chocolates

  • La hispana dejó su trabajo para dedicarse a 100 por ciento a la exportación de chocolates en los Estados Unidos.
  • El objetivo de Diana Andrade siempre ha sido y será preservar el legado de sus familiares, quienes se dedicaban a la siembra del cacao en Ecuador.
  • Para la emprendedora hispana, los Estados Unidos es en país de las oportunidades.

La ecuatoriana Diana Andrade desafió el competitivo mercado de los Estados Unidos y apostó a la exportación de chocolates, formando su propia empresa para conservar vivo un legado familiar.

Desde de su oficina, la hispana Diana Andrade reveló para Mundo Hispánico el éxito que ha conseguido con la consolidación de este proyecto empresarial en los Estados Unidos llamado “Royal Seed Chocolates Enterprises” y cómo su vida cambio de la noche a la mañana.

Diana Andrade apostó a la exportación de chocolates

Foto/Captura Mundo Hispánico

La exportación de chocolates no es una actividad comercial nueva para la mujer hispana, pues desde niña ya sabía cómo se desarrollaba este negocio cuando vivía en su país natal Ecuador, donde creció en medio de árboles de cacao que tenían una altura de 8 metros, las cuales eran cultivadas por sus familiares.

Mi familia proviene de una generación cacaotera, la cual comenzó por mis abuelos y tíos, quienes administraban sus propias tierras, por lo tanto, crecí aprendiendo este plan de trabajo, los tipos de cultivos y cómo se generaba la exportación del cacao”,  expresó la dama, quien aún recuerda aquellos momentos en el campo ecuatoriano.

 

Una decisión cambió todo

Manteniendo su pasión por el chocolate, Diana Andrade se dedicaba como asesora en el Ministerio de Industrias de Ecuador, pero un día decidió que ya era hora de emprender otro rumbo por conseguir el Sueño Americano.

La ecuatoriana se estableció en los Estados Unidos desde hace dos años y medio, y comentó que no fue fácil comenzar desde cero, pero con confianza y poder de decisión salió airosa en este reto.

“Mi primer trabajo fue en un hotel en Colorado de Estados Unidos, donde me dedicaba atender las llamadas telefónicas, antes de iniciar con la exportación de chocolates”, dijo Diana Andrade, quien a veces lloraba porque no entendía el dialecto y el idioma de los clientes.

Confesó que en ocasiones la envidia el miedo y la desesperación por no dominar el inglés.

“Realmente siempre es difícil al principio, porque no conoces a la gente, estás sola, tienes poco dominio del inglés, te enfrentas a muchos miedos y otro tipo de cultura”, resaltó la hispana.

Pero su afinación por el rico olor del cacao, cultivado por cientos de culturas en tres milenios en Mesoamérica, y mantener vivo el negocio familiar, seguían latiendo en su corazón.

“Llegó el momento de dejar un trabajo donde tenía mi salario fijo”, fue la decisión que cambió el rumbo de su vida ahora y adelante en los Estados Unidos.

“Yo tomé el riesgo de dejar un trabajo donde tenía mi salario fijo para dedicarme 100 por ciento a la exportación de chocolates, ya que demandaba mucho tiempo y dedicación crear un producto desde cero”, apuntó Diana Andrade, mientras organizaba los pedidos en su establecimiento.

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