Crónica: Último viaje de colombiana la mató de un balazo

  • Crónica: Último viaje de colombiana la mató de un balazo.
  • Lurvis Vence era una guajira de 51 años que vino a EEUU a pasear y a comprar mercancía para ganarse un dinero.
  • Pero encontró una aventura muy diferente a lo que esperaba y terminó baleada en un autobús.

Lurvis levantó la cabeza para mirar a su hija Edilsa con una sonrisa. Estaba feliz. La encantaba viajar a Estados Unidos desde su Colombia querida para pasear y hacer compras que luego podía mercadear en El Molino, municipio del sur de La Guajira.

Quería ir a conocer San Francisco, pero antes tenía programada una visita en Bogotá para ver a su hijo Orlando y la familia de este.

Último viaje de colombiana la mató de un balazo, por Mario Guevara

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El 29 de enero, La Eja, como la llamaban sus amigos, lucía esplendorosa. Con sus 51 años de mujer y madre guerrera, trabajadora y emprendedora, se vistió con sus jeans y su camiseta de rayas azules y tomó su maleta plateada llena de sueños e ilusiones.

“Buen viaje, mamá”. Edilsa la abrazó fuerte. Era bueno que mamá se tomara estas vacaciones, le debían tanto ella y sus hermanos… verla feliz era lo mejor que podía pasar.

“La veo al regreso, m’hija. Cuídese mucho, por favor. Téngame al pendiente”. Lurvis la besó en la mejilla y guiñó un ojo cómplice.

“Llámeme desde Bogotá, mamá. Saludos a Orlando y a la familia. ¡¡Tráigame algo lindo de San Francisco!!”.

Se saludaron con la mano. Edilsa la miró desparecer por la puerta de embarque. Su madre era un ejemplo a seguir, la amaba hasta los huesos. “Buen viaje, mamá…”, susurró.

Lurvis llegó a Bogotá y disfrutó del amor de su hijo y su familia durante unos días. El domingo 2 de febrero tenía que viajar a EEUU con su paisano Efraín Zabaleta. Era la cuarta vez que iba a visitar el país.

Sin embargo, esta vez estaba un poco arrepentida de su decisión de viajar. Los problemas de migración por México se estaban agravando y eso la hacía desistir de la idea. Sólo iba para un paseo… ¿pero quién quería problemas de gratis con la CBP?

Casi lo canceló todo, pero, al final, se embarcó en un vuelo hacia México. Todo salió bien y desde allí partieron a Tijuana. ¡Estaban del otro lado y ya podía disfrutar de sus vacaciones!

Subieron a un bus con Efraín. Tenían mucho que charlar. Lurvis iba pensando en qué mercancía compraría para mandar a Colombia, qué le llevaría a su hija.

A las 11.30 habló con Edilsa. Le contó que todo estaba bien y que, aunque tenía 15 días de permiso, sólo se quedaría 10.

Revisaba las fotos de Orlando y su familia en el celu. Miraba por la ventana. Se sentía feliz y relajada.

Cambiaron de autobús para seguir el viaje con la misma empresa. Viajaban por la autopista 5 al sur del Valle Central de California.

Ya era de madrugada, la 1:30 AM. Lurvis tenía los ojos cerrados, estaba plácidamente dormida.

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