Crónica: Se pasaron de tragos y ahora pagarán por ello

Crónica: Se pasaron de tragos y ahora pagarán por ello

Desde que Rendón se bajó de su coche caminó un poco desorientado. Se le veía incluso que se iba de lado.

Cuando Peña comenzó a interrogarlo sobre si había tomado, aceptó que sí, pero que solo fueron “dos cervezas”. Le confesó además que en el pasado había se emborrachaba.

Pero para asegurarse de que no hubiera sobrepasado los límites de alcohol permitidos, el uniformado le hizo las pruebas respectivas.

Le pidió que siguiera su pluma azul con sus ojos, pero este falló. De inmediato pasaron a la siguiente que consistía en caminar por un tramo con los pies uno seguido del otro, pero tampoco logró superarla.

Finalmente, lo pusieron a soplar un pequeño, pero inteligente aparatito que es capaz de mostrar el nivel de licor que hay en el organismo de una persona, el cual también mostró que estaba por arriba del límite.

El ecuatoriano acabó esposado en el asiento trasero de la patrulla de Peña y fue trasladado a la cárcel del condado de Gwinnett, en donde lo abordaron los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Ahora Rendón está en riesgo de ser deportado, pues un DUI es suficiente para que pierda su estatus legal en el país.

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