Crónica: Se la rifaron, pero la suerte no estuvo de su lado

  • Crónica: Se la rifaron, pero la suerte no estuvo de su lado.
  • Pretendían ayudar a su amigo, pero acabaron en el ‘bote’.
  • Pareja de hispanos literalmente se entregaron solitos a la policía.

A sabiendas de que no todo andaba bien con ellos, una pareja de hispanos tuvo la osadía de ir a ponerse ante la policía, que no tardó nada en darse cuenta de su situación y por lo tanto, ambos acabaron tras las rejas.

Los problemas legales de Juan Alvarado y de Adrián Salazar comenzaron cuando contestaron la llamada de un amigo que acababa de ser detenido por la policía.

Su cuate les dijo que estaban a punto de arrestarlo, pero que el oficial le iba dar la oportunidad de que alguien fuera por su vehículo en lugar de remolcárselo para que de esa manera se ahorrara un dinero.

Alvarado y Salazar ni lentos ni perezosos se dispusieron a ayudarle y tras obtener su ubicación exacta, manejaron hasta ahí.

En cuestión de minutos ya habían llegado al lugar de los hechos y apenas a lo lejos alcanzaron a ver a su amigo cuando era esposado.

“Vengo a recoger el carro de mi amigo”, le dijo Salazar al uniformado. “Claro que sí. Muéstrame tu licencia para asegurarme de que estás apto para manejarlo”.

Se la entregó y ahí empezó lo bueno. Y es que el agente también le pidió su permiso de conducir a Alvarado y este se lo dio.

Revisó ambos documentos con su base de datos y de inmediato se prendió la alerta.

Y es que Alvarado tenía una orden de captura vigente emitida por el Departamento de Policía de Brookhaven.

El oficial le pidió que se bajara del coche y le explicó lo que sucedía. Alvarado reconoció que era buscado y puso sus manos atrás sin oponer ninguna resistencia.

Pero entonces ocurrió algo más. El policía revisó su cartera y sorpresa, encontró un documento de identidad con su fotografía, pero con otro nombre.

“¿Y esto? ¿Porqué tienes otro nombre aquí?”, le cuestionó el uniformado. “Es que esa la mandé a hacer”, fue la respuesta sincera de Alvarado, aunque eso solo complicó aún más su situación, pues el uso de documentos fraudulentos es severamente penado en Georgia.

Pero todavía faltaba otra sorpresita. Y es que tras ser formalmente aprehendido, las autoridades revisaron su vehículo y encontraron una substancia blanca que después se confirmó se trataba de cocaína.

La policía volvió entonces a interrogar a Alvarado y este no dudó en inculpar a su acompañante. “A mí no me gusta eso. No es mía, es de él”, respondió mientras señalaba con su rostro a su compañero de parrandas.

Crónica se la rifaron

Foto: Alguacil de Gwinnett

Debido a ello, Salazar, de 26 años, que en ese momento estaba sentado sobre la banqueta, también fue arrestado en el acto.

Ambos fueron trasladados a la cárcel del condado de Gwinnett sin derecho a fianza.

En el caso de Alvarado la tiene muy complicada porque es la cuarta vez que lo apresan por delitos relacionados con drogas, lo que podría hacer que el juez que le toque sea menos condescendiente con él.

Me cuesta entender cómo es que alguien que sabe que no anda bien, se atreve a meterse en la boca del lobo. Claro, existía la posibilidad de que los oficiales no se percataran de todo esto, pero era muy baja, así es que este par decidió jugársela y pues evidentemente no les fue como pensaban.

Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

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