Crónica: Se creía muy macho, pero solo con el arma en mano

  • Crónica: Se creía muy macho, pero solo con el arma en mano.
  • Al ver de que había bajado la guardia, la víctima no dudó en apalear a su agresor.
  • Cuando la policía tenía ya la situación bajo control, el residente del hogar tomó la justicia en sus manos.

Jonathan Rico le debía algo de dinero a su amigo, quien tras ver que el tiempo transcurría sin ver ni la mínima señal de que planeaba pagárselo, comenzó a cobrárselo.

Tras recibir múltiples e insistentes llamadas y mensajes de texto para que la deuda fuera saldada, Rico se fastidió y se le ocurrió ‘pararle el carro a su cuate’, como dirían en Latinoamérica.

Aunque habría sido irresponsable de su parte, pero lo más sensato que Rico pudo haber hecho era ignorar esas cobranzas, pero en cambio, se le ocurrió hacer una tremenda estupidez.

La noche del 5 de enero del año pasado, Rico le llamó al muchacho para asegurarse de que estuviera en su casa en la ciudad de Buford (Georgia).

Al tener la confirmación de su parte, le dijo que lo esperara porque llegaría a cancelar lo acordado, pero en realidad Rico tenía otros planes.

Y es que llegó hasta el hogar del muchacho al que debía, pero con arma en mano.

Al tenerlo enfrente lo amenazó con la pistola para que de una vez por todas dejara de estarle cobrando.

Y no le bastó con eso, lo hizo que se arrodillara y le apuntó en la cabeza, ante la mirada aterrada de su prometida y los hijos de esta.

Entonces comenzó a exigirle que le perdonara la deuda.

“Está bien. Olvídalo, ya no me debes nada, pero por favor ya vete y déjanos tranquilos que los niños están asustados”, le imploró la víctima a Rico.

Pero el sujeto de 37 años al parecer estaba disfrutando tener el control absoluto de la situación y pues trató de aprovechar esta oportunidad al máximo.

“Pues no me voy. Me iré cuando me dé la gana”, le respondía cada vez que suplicaban que se largara de la casa.

Pero de repente ocurrió algo que nadie se esperaba: un adolescente de 13 años que estaba en la vivienda salió corriendo despavorido por la puerta trasera.

Rico sabía que lo más seguro es que iría a pedir ayuda y que era cuestión de tiempo que la policía llegara.

Entonces se le ocurrió otra idea descabellada: dejar el arma en su carro y luego arreglar las cosas a puño limpio, como “verdaderos hombres”.

Su amigo y su novia pensaron que ya se estaba largando, pero se extrañaron cuando lo vieron regresar, pero ya sin la pistola.

“Enfrentémosnos a golpes”, le dijo a su otrora amigo, quien al ver que ya no estaba en desventaja, le aceptó el desafío.

El enfrentamiento no duró mucho. De hecho, tardó menos de dos minutos.

Y es que rápidamente la víctima se convirtió en victimario, pues literalmente molió a puñetazos a Rico.

Cuando las autoridades del condado de Gwinnett llegaron a la residencia atendiendo al llamado de auxilio del chico, ya todo estaba bajo control.

Los agentes encontraron a Rico sentado en el pavimento con lesiones serias en su rostro y cabeza.

Sangraba desde varias partes de su cuerpo y luego se supo que tenía hasta un tobillo roto.

Todo indica que, tras ser noqueado, impactó fuertemente contra el suelo.

Uno de los uniformados que acudió al lugar, escribió en su reporte que  el hombre que apaleó a Rico lo estaba tratando de limpiar y curar con una toalla.

Los patrulleros interrogaron a todas las personas involucradas y al final determinaron que Rico fue agredido por su víctima en un evidente acto de defensa propia.

La semana pasada Rico fue sentado en el banquillo de los acusados y aunque se había declarado inocente de los cargos que enfrentaba, un jurado lo encontró culpable.

Crónica macho arma mano

Rico terminó en la cárcel con severos golpes en varias partes de su cuerpo. (Alguacil de Gwinnett)

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