Crónica: Cuando los policías se convierten en delincuentes

Crónica: Policías delincuentes, cuando la autoridad pasa de patrullar las calles y perseguir criminales, a corromperse y ser presidiarios.

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  • Crónica: Cuando los policías se convierten en delincuentes.
  • De patrullar las calles y perseguir criminales, pasaron a ser presidiarios.
  • La pareja de hoy exagentes de la ley, podrían pasar largos años tras las rejas.

Un día juraron servir y proteger, pero parece que se les olvidó o simplemente no lo hicieron de corazón.

Me refiero a ciudadanos que le hicieron creer a todo el mundo que tenían el deseo de convertirse en servidores públicos, pero terminaron defraudando a la sociedad.

Esta semana salió a la luz el caso de un oficial de la Patrulla Estatal de Georgia (GSP) que no solo fue despedido por faltar a su compromiso de tener una conducta ejemplar, sino que también fue arrestado por presuntamente haber violado la ley.

Y no se trata de una violación simple, pues está acusado de uno de los delitos más graves en Estados Unidos, pues tiene que ver con una serie de acusaciones de abuso sexual en perjuicio de una menor de edad.

Brian Sánchez, de 24 años, patrullaba las calles y autopistas de Georgia desde el 1 de noviembre de 2017, pero ahora está tras las rejas tras haber sido acusado de ‘child molestation’ y agresión sexual.

Las autoridades no han querido revelar ningún detalle sobre el caso por el cual el joven exagente será juzgado, pero, por lo general, esta clase de cargos conllevan a una condena de hasta varios años en prisión.

Sánchez se entregó el martes voluntariamente a la Oficina del Alguacil del condado de Forsyth para rendirle cuentas a la ley y se espera que pronto comparezca ante un juez estatal para que considere si le permite salir bajo fianza.

Nelly Miles, portavoz del Buró de Investigaciones de Georgia (GBI), confirmó hoy a MundoHispánico que la pesquisa en contra de Sánchez comenzó el 4 de septiembre cuando fue denunciado por lo que supuestamente hizo.

El presunto delito habría ocurrido en la ciudad de Cumming, de acuerdo con el expediente judicial.

El Departamento de Seguridad Pública (DPS) declaró que el despido inmediato de Sánchez se debió a la posibilidad de que pronto se vaya a convertir en un convicto sexual.

“Ninguno de nuestros representantes debe estar envuelto en comportamientos que terminen en encarcelamientos ni procesos de libertad condicional”, señaló la agencia estatal por medio de un comunicado de prensa.

Crónica: Policías delincuentes, de patrullar a ser presidiarios
Brian Sánchez, de 24 años, fue despedido y ya está preso. (Foto GSP

Brian Sánchez no es la única, ni la primera y, seguramente, tampoco será la última persona que, tras tener el privilegio de ser policía, pasa a presidiario.

Hace apenas unos meses, aquí mismo en Georgia, otro exagente, por cierto, también hispano, perdió su trabajo y acabó en la cárcel tras presuntamente cometer un ataque sexual.

Andrés Alcaraz fue denunciado por una mujer el pasado mayo. Esta le contó a otro policía local que había sido abusada sexualmente por uno de sus compañeros.

El uniformado denunció el hecho ante sus superiores, quienes iniciaron una investigación interna contra Alcaraz.

Crónica: Cuando los policías se convierten en delincuentes

El sujeto fue suspendido temporalmente para que no entorpeciera la pesquisa, pero repentinamente optó por renunciar.

Unos días después, la Fiscalía del condado de Cobb decidió acusarlo formalmente, por lo cual fue arrestado y recluido en el centro de detención de la localidad.

Crónica: Policías delincuentes, de patrullar a ser presidiarios
Andrés Alcaraz se encuentra en la prisión del condado de Cobb. (Foto: Sheriff de Cobb)

Todo indica que Alcaraz abusó de su poder como representante de la ley y, según el reporte policial, el delito lo pudo haber cometido al interior de la patrulla que tenía asignada.

Según los investigadores del caso Alcaraz fue el primer uniformado en responder a una llamada donde reportaban “movimientos sospechosos” en la parte trasera de un edificio.

Alcaraz abordó a una mujer que estaba hurgando en un contenedor de basura y comenzó a interrogarla.

Posteriormente ella dijo que este le llamó “sexy” y que le ordenó que se subiera en la parte de atrás de su patrulla.

Ella alega que accedió a sus indicaciones por respeto y temor ya se trataba de una autoridad.

De acuerdo con el testimonio de la supuesta víctima, Alcaraz la violó ahí mismo y antes de dejarla ir, le dio un billete de 10 dólares.

Crónica: Cuando los policías se convierten en delincuentes

En Latinoamérica ya no es nada nuevo saber de que hay policías corruptos, que aceptan o piden sobornos, o que abusan de su autoridad con inocentes civiles.

Conversé al respecto con una de mis fuentes policiales en Georgia, la cual no puedo citar porque no es parte de ninguna de las agencias a las que pertenecían Brian Sánchez ni Andrés Alcaraz.

Me decía mi contacto durante un almuerzo y lo recalco, de manera extraoficial, que uno de sus más grandes orgullos es saber de que la comunidad confía en la policía.

Por eso me dijo que le enojaba mucho saber de casos donde colegas suyos violaban sus juramentos y códigos de ética al cometer delitos que son típicos justamente de los individuos que en teoría son los que persiguen.

Ambos recordamos también las historias de otros policías que han caído presos por violencia doméstica o manejar intoxicados (DUI) y la de un grupo de al menos seis oficiales de los condados de Clayton y DeKalb que fueron apresados por ayudarle a narcotraficantes locales a evadir la justicia.

Terrible, sin duda alguna algo así genera desconfianza en las fuerzas del orden público, pues en adelante quién se atrevería a denunciar a un mafioso a sabiendas de que es posible que tenga nexos con autoridades.

Crónica: Policías delincuentes, de patrullar a ser presidiarios
Andrés Alcaraz cuando compareció ante el juez estatal que le concedió una fianza. (Cortesía WSB-TV)

En cuanto al caso de Sánchez y Alcaraz, aunque legalmente ellos aún son considerados inocentes pues no han sido juzgados, estoy consciente de que también han dejado muy mal parados a sus compañeros, pues la gente suele quedarse con la primera impresión.

Lo ideal sería que por ninguna razón un representante de la justicia se vea envuelto en problemas legales y mucho menos tan serios como los casos antes mencionados.

Gracias por leer mi crónica de hoy. Hasta la próxima.

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