Crónica: “¿Por qué le hacen eso a los pobres pintores?”

Me alegro tanto cada vez que cubro una noticia como la de aquellos que creían eran “pintores” pues sé los riesgos de lo que hacen y como exponen hasta inocentes.

Hace un año una casa en Lilburn explotó cuando los mafiosos que ahí vivían hicieron una mezcla inapropiada de los químicos con los que fabricaban metanfetaminas.

Tres pequeños murieron en ese voraz incendio, tragedia que conmocionó a toda una comunidad.

Afortunadamente, las autoridades lograron atrapar y enjuiciar a los adultos responsables que, por cierto, optaron por declararse culpables de los cargos para evitar la pena capital que les esperaba, aunque nunca saldrán de prisión.

A Hugo Solano García, alias ‘El gordo’, le fue mucho mejor. La semana pasada le dieron solo 20 años de cárcel por narcotraficante.

La Fiscalía logró probar que el mexicano de 31 años lavó millones en dinero sucio en los condados de DeKalb y Gwinnett.

También fui testigo de cuando lo apresaron en un complejo de apartamentos de Brookhaven, en donde operaba otro laboratorio clandestino de metanfetaminas.

Muy mal… Pero me alegra que la justicia haga su parte. Más les vale a sus compinches que corrijan sus vidas porque les puede ir peor.  Gracias por leer mi columna de hoy. Hasta la próxima.

Crónica: pobres pintores

Crónica: pobres pintores. Hugo Solano, alias ‘El gordo’

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