Crónica: Ni los ciudadanos se salvan de ICE

  • Crónica: Ni los ciudadanos se salvan de ICE
  • Levy Jaén fue detenido por ICE durante dos años a pesar de ser ciudadano estadounidenses.
  • Aún tiene pesadillas que no le dejan vivir, y nadie le ayuda en nada.

“¡No!, ¡no! ¡Déjenme salir! ¡Por favor! ¡Están equivocados! ¡No me dejen aquí!”

La desesperación apenas le dejaba respirar, le faltaba el aliento y quería llorar. De hecho lloraba cuando se despertó.

Estaba en casa. En casa.

Respiró y sollozó un rato. Su esposa, a su lado, le abrazó en silencio. Levy ya no podía dormir, sufría de pesadillas espantosas desde su liberación del Centro Correccional del condado de Hudson hacía ya un año.

Levy había trasgredido la ley, es cierto. Drogas. Por ello fue acusado y encarcelado por ICE.

Y es que Levy es hispano, panameño por ascendencia, nacido en Panamá, pero su padre es ciudadano estadounidense y él se crió en Queens. Jamás pasó por su cabeza que viviría el infierno que sufrió.

El día que tenían que liberarlo, Levy se preparó para volver a casa junto a su familia. Les había prometido a sus hijos que estarían juntos de nuevo. Todos le esperaban con una fiesta llenos de esperanza y amor… papá volvía a casa y comenzaba una nueva etapa.

Crónica: Ni los ciudadanos americanos se salvan del ICE

Sin embargo comenzaba su pesadilla.

“No puede irse. Usted NO es ciudadano americano”, le dijo el agente. “Debe esperar la orden de deportación”.

A Levy se le abrieron los ojos, dejó caer su mandíbula y su corazón galopó alocadamente antes de hundirse.

“¿Qué demonios está diciendo?”, preguntó sin creer lo que había escuchado.

“Se queda, señor”. Esa fue la seca respuesta que abrió su mundo de horror privado.

Y allí comenzó su lucha. Contra el miedo y contra el sistema de leyes absurdas que no le reconocía como ciudadano, cuando ya lo era por ser hijo de un ciudadano.

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