Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”

Compartir
Suscríbete
Suscríbete a Nuestro Boletín
Recibe por email las noticias más destacadas
FOTO Especial MH
  • Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”
  • Latino abusa de su pequeña hijastra cuando se quedaron solos
  • El desalmado era cliente de la madre de la pequeña quien es mesera

Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”. Las autoridades de Carolina del Sur están tras la pista de un sujeto de origen hondureño que al parecer se encuentra viviendo en Georgia tras haber abusado sexualmente de una niña de apenas siete años. La menor era su hijastra y en varias ocasiones se quedó con él mientras su mamá trabajaba.

De acuerdo con los expedientes judiciales el abuso ocurrió hace un par de años en el condado de Aiken, pero apenas acaba de salir a la luz. Bryan Pineda Pérez está acusado de ‘child molestation’ un delito extremadamente grave, por el cual fácilmente podría pasar muchos años tras las rejas.

Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”: Sus acciones fueron aberrantes

Crónica niña mamá papá

Todo se descubrió cuando un amigo de Bryan le mostró a la madre de la víctima un video en donde se veía cómo la inocente criatura le hacía una felación al centroamericano. Así como lo oyes, Bryan es tan cruel que hasta se grababa mientras la niña le hacía sexo oral y después se jactaba con sus allegados.

Pero a ese amigo lo que hizo no le cayó nada en gracia, así es que se lo mostró a la mujer que, sin dudarlo, acudió a la policía para denunciarlo. Desgraciadamente, cuando la policía fue a buscarlo ya era demasiado tarde, pues Bryan logró escapárseles, aparentemente con la ayuda de su madre.

Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”: Tres años viviendo juntos y ella no lo llegó a conocer

Crónica niña mamá papá

Fueron tres largos años los que Bryan y la madre de la pequeña estuvieron viviendo bajo el mismo techo como pareja y a pesar de que pasaron muchas cosas juntos, ella nunca llegó a conocerlo. “Es un enfermo mental y no tenía ni idea de eso”, me dijo ayer la acongojada mujer.

Y es que el hondureño aprovechaba cada momento que se quedaba a solas con la niña para obligarla a complacerlo sexualmente. No tenía ni la más mínima misericordia de la menor, a pesar de que ante la vista de las demás personas simulaba ser un “excelente padrastro”.

Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”: La pequeña le llamaba “papá”

Crónica niña mamá papá

Bryan era tan cariñoso con la menor ante otros, que todos los que lo conocían habían llegado a creer que la adoraba como si fuese su verdadero padre. Máximo cuando la inocente criatura le llama ‘papá”. Eso derretía de amor hasta su madre, que jamás llegó a sospechar nada malo entre ellos.

Lo que nadie sabía es que cuando Karla (nombre ficticio) se encontraba trabajando y le pedía de favor que se la cuidara mientras llegaba, este hacía todo lo contrario, pues le ponía a que jugaran de “papá y mamá” con él y con esa mentira, la llevaba a que le hiciera todo tipo de morbosidades.

Crónica: “Mi niña, juguemos de mamá y papá”; Se conocieron en el restaurante

debía cuidarla
Foto referencial: Shutterstock

Karla lleva años laborando como mesera de un restaurante de la localidad y fue justamente ahí donde conoció a Bryan. Era un cliente frecuente que solía dejarle generosas propinas. En parte por la buena atención que ella le brindaba y, por otro lado, porque le gustaba y quería cotejarla.

Un día la mexicana aceptó salir con él y de ahí en adelante, poco a poco se la fue ganando, hasta que ella aceptó convertirse en su pareja. Tremendo error. Literalmente metió al diablo a su casa, pues apenas un par de años después sacó las uñas y comenzó a ultrajar a la pobre niña.

Bryan no es ninguna santa paloma

debía cuidarla
Foto: Shutterstock

El hondureño le confesó que ya había sido deportado dos veces de Estados Unidos y le inventó historias del porqué, a lo que ella le creyó. Estaba tan ciega de amor, que no hizo ni siquiera el intento por investigar más a fondo. De haberlo hecho, se habría dado cuenta que era un delincuente.

Tristemente, quien pagó el precio de ese error fue su niña. Lo más triste es que ahora Bryan anda en las calles como que si nada. Dicen que vive por acá en un apartamento de Norcross y quién sabe, si a lo mejor hasta ya está acompañado nuevamente y peor aún, si está abusando de alguien más.

¿Hasta cuándo?… me pregunto

Crónica niña mamá papá
Foto: Shutterstock

Siempre que me llega un caso de incesto trato de indagar lo más posible al respecto, gracias a lo cual he descubierto que, en cuanto a la comunidad latina, solemos ser demasiados confiados. A veces asumimos que porque nosotros no tenemos pensamientos pervertidos hacía un niño, todo el mundo es igual y eso es un error.

Es nuestra obligación como padres proteger a los niños y no me refiero solo a advertirles, sino a literalmente cuidarlos. He visto niñas jugando en los parques y mostrando sus calzoncitos. Pienso que eso no debería ser así, pues nunca se sabe que hay en la mente y el corazón de las personas que están a su alrededor.

A muchos les gusta vivir apuñados

Crónica niña mamá papá

También está el otro problema. Y es que los hispanos venimos acostumbrados a vivir revueltos. Aquí muchas familias terminan viviendo de gratis, pues la renta es pagada por los múltiples inquilinos a los que se les conceden recámaras. Se vive con el abuelo, el tío, el primo, el sobrino, etc. Y todos pagan.

Eso obviamente genera cierta tranquilidad económica, pero ¿a cambio de qué? De exponer a nuestros hijos pequeños… Pienso que no vale la pena exponer a semejante riesgo a nuestros pequeños solo por tener un mejor estilo de vida en cuanto a lo económico.

Alerta con los famosos padrastros

Crónica niña mamá papá

Y, por último, no puedo dejar de mencionar el caso de los famosos padrastros. Mujeres que se “enamoran” una y otra vez sabiendo que tienen chicos en casa. Si han salido a la luz tantos casos de progenitores que abusan de sus propios hijos, es obvio que el riesgo es más alto cuando se trata de un completo particular.

Es cierto que hay padrastros nobles, no se puede generalizar, pero es típico que al final muchos terminan deseando comerse más a la “pollita” que a la “gallina”, pero estas son las últimas en darse cuenta.  Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

Borracho pero honesto

Crónica casa Tennessee cárcel
Departamento de Policía de Norcross

Hay personas que hasta son capaces de llorar y suplicar para que no se las lleven a la cárcel, pero lo creas a o no, hay muchas otras que hasta piden a gritos lo contrario, en especial las que ya tienen varias experiencias tras las rejas, pues llegan al punto de perderle el miedo a estar privado de su libertad.

Este fue justamente el caso de un hispano borracho de Georgia que la semana pasada llegó a la casa donde él vivía quién sabe hace cuánto tiempo, se sentó en una de las sillas que encontró afuera, abrió una de sus tantas latas de cervezas que cargaba y se puso a tomar justo en la puerta principal como si estuviera en su propiedad.

Crónica: “Llévenme a mi casa a Tennessee o si no, a la cárcel”: Borracho, pero no mentiroso

Crónica casa Tennessee cárcel
Departamento de Policía de Norcross

Cuando los agentes del Departamento de Policía de Norcross (Georgia) respondieron al llamado de emergencia de los habitantes del domicilio alertándolos de que había un hombre desconocido obstruyendo su entrada y salida, acudieron al lugar de inmediato. Primero llegó el oficial G. Spenser y luego su compañera, S. Wilthire.

Los uniformados abordaron el individuo quien, al verlos llegar, ni siquiera se inmutó. Eso sí, tampoco les mintió, porque cuando le preguntaron si vivía ahí, simplemente guardó silencio, por aquello de que todo lo que digas puede ser usado en su contra una vez que la persona es detenida.