Crónica: Meten preso a padrastro latino por pegarle a niño de dos años

Crónica: Meten preso a padrastro latino por pegarle a niño de dos años. Eduardo perdió la paciencia rápidamente y arremetió contra el infante

Compartir
Suscríbete
Suscríbete a Nuestro Boletín
Recibe por email las noticias más destacadas
FOTO Especial MH
  • Crónica: Meten preso a padrastro latino por pegarle a niño de dos años
  • Eduardo perdió la paciencia rápidamente y arremetió contra el infante
  • Autoridades tienen cero tolerancias para el delito de “crueldad infantil”

Crónica: Meten preso a padrastro latino por pegarle a niño de dos años. La Oficina del Alguacil del condado de Hall (Georgia) arrestó el fin de semana a un padrastro hispano bajo cargos de haber agredido severamente a un bebé de apenas dos añitos, el cual estaba bajo su cuidado, ya que su madre se encontraba trabajando en ese preciso momento.

Se trata de Eduardo Ibarra, de 21 años, quien está acusado de violencia doméstica y agresión agravada en perjuicio de un menor de edad. El parentesco de la pequeña víctima con el presunto agresor no fue revelado por la policía, pero una vecina declaró a este medio que se trata de su hijastro.

Crónica: Meten preso a padrastro latino por qué perdió la paciencia

Crónica preso padrastro latino
Eduardo Ibarra, de 21 años. (Oficina del Alguacil de Hall)

De acuerdo con los reportes las autoridades locales, el imputado debía velar por la seguridad del niño mientras que su mamá trabajaba ese día, al menos ese era el acuerdo entre ambos, pero hizo todo lo contrario. Y es que todo indica que, tras un arranque de ira, le pegó sin misericordia.

Los golpes fueron varios y supuestamente se los propinó con sus propias manos, tanto abiertas como apuñada, lo que le ocasionó múltiples heridas internas, además de ciertos hematomas externos. Cuando la madre del pequeño regresó de su jornada laboral se dio cuenta de lo ocurrido.

Crónica: Meten preso a padrastro latino gracias a que la mujer valiente llamó al 911

Crónica preso padrastro latino
Archivo/MH

Afortunadamente, la madre del infante no fue como otras que decidió callar ante semejante agresiones y sin pensarlo dos veces, llamó a la policía para denunciar el hecho, lo cual es admirable, ya que muchas veces hay mujeres que optan por encubrirlo, para no perder a sus “machos”.

El violento incidente se registró en el hogar donde residía esta familia en la ciudad de Flowery Branch. Tras reportar el hecho, la policía no llegó sola, sino que, acompañada de los paramédicos que, tras examinar el pequeño, lo trasladaron de emergencia a un centro médico.

Crónica: Meten preso a padrastro latino tras dejar el niño hospitalizado

Crónica preso padrastro latino
Foto Getty Images

Los médicos que atendieron al niño en la clínica local consideraron que sus daños podían ser más graves de lo que parecían, así que decidieron trasladarlo a Children’s Healthcare of Atlanta, un hospital que brinda atención especializada para esta clase de casos.

El vocero policial de Hall, Derreck Booth, explicó a la prensa que para ese momento ya tenían bajo custodia al sospechoso. De hecho, ya se encontraba en una fría celda de la cárcel de la localidad sin derecho a recuperar su libertad bajo fianza debido al riesgo de que pueda huir de la justicia si sale libre.

Se desconoce el estado actual de la víctima del padrastro

Crónica preso padrastro latino
Archivo/MH

El portavoz asegura que desconoce cómo sigue la condición del pequeño herido desde que fue trasladado al hospital de Atlanta. “Lo único que puedo decirles es que se suponía que él (Eduardo) debía cuidar al pequeño, pero hizo todo lo contrario al agredirlo como le dio la gana”.

“El infante sufrió mucho a manos de este abusador. Lo bueno es que la madre hizo lo correcto tras descubrir el daño que le habían hecho a su pequeño cuando regresó a casa de su trabajo”, aseguró Booth a los medios de comunicación que estábamos detrás de esta lamentable historia.

No es el único hispano que se ha sobrepasado

Crónica pequeños golpe pene
Marvin Javier Vásquez, de 43 años. (Alguacil del condado de Johnston)

El caso de Eduardo Ibarra es más común de lo que tu y yo pensamos. Marvin Javier Vásquez lleva mucho tiempo viviendo en Estados Unidos, pero a pesar de ello, todavía no ha aprendido que aquí no se le debe pegar a los niños con objetos que pueden herirlos, como el caso del cinturón, un instrumento de castigo típico en la mayoría de los países de Latinoamérica.

¿Quién de nosotros los adultos que crecimos allá en El Salvador, México y Honduras, entre otras naciones no recibió una buena paliza de sus padres con la correa? Seguramente todos o por lo menos la mayor parte, a menos que haya sido un niño bien portado o con una conducta extremadamente intachable.

Tenemos que adaptarnos al nuevo estilo de vida

Crónica preso padrastro latino
FOTO ARCHIVO MH

Esa clase de disciplina corporal es considerada como normal en nuestras tierras, pero acá, nos guste o no, es visto como abuso físico y es severamente penado por la ley, algo que Marvin seguramente va a tener que aprender por las malas, pues acaba de ser arrestado justamente porque se le pasó la mano.

Y es que, de acuerdo con los expedientes policiales, el hispano de 43 años perdió la paciencia con dos niños de 11 y 13 años, sacó su correa de cuero y le pegó una buena tunda a cada uno de ellos. Los menores apenas acababan de parar de llorar cuando de repente tocaron a la puerta de su hogar y no era una visita cualquiera.

Eran los trabajadores sociales del Estado

Contrario a los que muchas personas piensa,, en Estados Unidos el castigo físico tiene límites. Archivo/MH

Se trataba de una visita de rutina de los trabajadores sociales estatales que desde hacía algún tiempo ya tenían sus ojos puestos en esta familia. La razón aún no ha sido revelada por las autoridades. Lo que sí es un hecho es que, tras ingresar al domicilio, no tardaron en darse cuenta de que apenas un momento antes les habían pegado a los chicos.

Tras notar un comportamiento evasivo y tímido en los niños, comenzaron a interrogarlos y estos no dudaron en contarles lo que apenas les acababa de suceder y en señalar a Marvin como el responsable de los moretones y otras marcas que tenían en diferentes partes de su cuerpo, así que los empleados estatales llamaron de inmediato al 911.

La policía llegó en cuestión de minutos

Crónica: abuso sexual
Muchos miembros de nuestra comunidad han sido arrestados y hasta deportados por pegarle a sus hijos e los últimos años. Archivo/MH

Como era de esperarse, a dicho hogar de la ciudad de Raleigh (Carolina del Norte) llegaron rápidamente varias patrullas. Los agentes comenzaron a hacer sus averiguaciones y concordaron con los trabajadores sociales de que había ocurrido un abuso en contra de los niños, por lo cual apresaron en el acto al sospechoso.

Marvin fue esposado y trasladado a la prisión del condado de Johnston, mientras que los niños a un centro médico para que les efectuaran una serie de análisis, que al final solo corroboraron lo que las autoridades ya sabían: que les habían dado la paliza de sus vidas y el por qué, no importa, pues no hay nada que valga para justificar eso ante la ley acá.

Hasta el pene le lesionó a uno de ellos

Las autoridades aseguran que siempre toman muy en serio los reportes de abusos infantiles. Archivo/MH

Uno de los pequeños presentaba golpes severos en uno de sus brazos de entre ocho a veinte centímetros de largo, mientras que el otro, hasta presentaba una lesión en su pene, según los resultados médicos, así que oficialmente la policía ya tenía suficientes pruebas en contra de Marvin y su mala maña.

El hispano fue acusado de abuso infantil, aunque recuperó su libertad unas horas más tarde tras pagar 1,000 dólares de fianza que un juez le impuso. Eso sí, salió con muchas restricciones, entre ellas no poder estar cerca de las víctimas. Duro en caso de que se trata de sus hijos, pues ningún padre quiere una regla así, aunque la policía no ha revelado el parentesco entre ellos.

Casos que suelen pasar desapercibidos

Dependiendo de la gravedad de los daños que alguien le haya causado a un menor de edad, así será su castigo en la cárcel. Foto: Getty.

No es la primera vez y seguramente tampoco será la última que ocurre un caso de esta índole en Estados Unidos. De hecho, casi a diario las autoridades de Georgia me envían correos electrónicos informándome sobre arrestos que efectúan y que tienen alguna relación con la comunidad hispana.

Muchos de esos casos tienen que ver con abusos sexuales o físicos en contra de menores, como la historia que acabo de exponerles. Todo indica que nuestra gente no quiere entender de que, aunque hayan sido criados de esa manera o aunque allá en la mayoría de países latinoamericanos el castigo corporal hacia los hijos no sea considerado delito o no traiga mayores repercusiones, acá es todo lo contrario.

Acá cualquier cosa puede ser considerada agresión

Los oficiales siempre utilizan cámaras para documentar sus interrogatorios y así usarlas como pruebas contra los sospechosos. Archivo MH

Aunque no lo crean, tan solo por cachetear a otra persona ya alguien puede ser arrestado bajo el cargo de agresión simple. Y ni se diga cuando hubo lesiones mayores, como moretones o sangrado, pues eso pasa a ser asalto agravado. La pregunta del millón es si los padres podemos o no castigar a nuestros muchachos. La respuesta es sí.

La ley nos permite darles su par de nalgadas cuando están de malcriados, pero no que sean apaleados o golpeados con látigos, correas ni ningún otro objeto contundente. Incluso si les lanzamos algo y tras impactarlos les dejamos marcas, podemos ser procesados, así es que mi recomendación es que antes de aplicar algún castigo corporal nos calmemos para estar así seguros de que no sobrepasemos la delgada línea de lo legal e ilegal. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

Continua artículo relacionado