Crónica: Los políticos no se divorcian, solo enviudan

  • Crónica: Los políticos no se divorcian, solo enviudan.
  • Un político mexicano protagonizó un terrible suceso que se ha hecho escándalo.
  • El precandidato del PAN por el distrito 13 de la ciudad de Saltillo, Coahuila, Javier Orlando Torres Cepeda, fue acusado de agredir e intentar asfixiar a su esposa.

“Un político nunca se divorcia, nada más enviuda” dijo Javier Orlando Torres Cepeda. Y lo dijo depués de atacar a su esposa e intentar asesinarla.

Javier Orlando Torres Cepeda es un precandidato a diputado del Partido Acción Nacional (PAN), en México. Por eso, sus palabras originaron un escándalo y están teñidas de impunidad y arrogancia.

Te pongo en antecedentes, para que entiendas de qué te estoy hablando.

El pasado 31 de enero, este señor fue acusado por su pareja, Fernanda “N”, de 31 años, de agredirla.

La mujer contó el el precandidato a diputado intentó asesinarla asfixiándola después de golpearla.

Según ella dijo, estaban los dos en la casa del político, en Saltillo, Coahuila, en México. Se inició una discusión que pasó de palabras a gritos y de gritos a golpes.

Torres Cepeda la emprendió a golpes contra Fernanda. Con la ventaja se su fuerza superior, pudo tirarla al piso y, entonces, se colocó encima de ella.

Fuera de sí, le tapó la boca y la nariz para asfixiarla.

“¡¡¡Te lo mereces porque estás loca y eres una p…!!”, habría dicho el precandidato mientras intentaba por todos los medios que la mujer dejara de respirar.

Pero Fernanda no estaba dispuesta a dejar este mundo y, mediante arañazos y golpes, logró escapar de su violenta pareja.

Corrió a la calle espantada, gritó por ayuda y, menos mal, sus amigos y conocidos fueron a auxiliarla.

Se sentía muy mal y estaba muy maltrecha, así que tuvo que ir a un cento médico para recibir tratamiento por las lesiones que Torres Cepeda le había causado.

Por supuesto, Fernanda dio por terminada la relación, pero áun tenía que retirar sus pertenencias personales de la casa del político.

Cuando le dieron de alta en el centro médico, se hizo acompañar de una persona para sacar sus cosas del domicilio donde casi pierde la vida.

Bien hecho, porque, en ocasiones, enfrentarse sola a un agresor puede costar la vida.

Cuando la mujer estaba ocupada sacando sus efectos personales del domicilio, apareció de nuevo Torres Cepeda.

“Quiero hablar con Fernanda”, le dijo al acompañante.

“No, Javier, no vas a hablar con ella ni la va a tocar nunca más. Dejala en paz”, le contestó este.

A Torres Cepeda no le gustó la respuesta. Miró al acompañante de Fernanda y sonrió. Pero no era una sonrisa cordial, era la sonrisa del sarcasmo y la rabia.

“Yo voy a ser político y los políticos nunca se divorcian, sólo enviudan, prefiero ver a Fernanda muerta que divorciada”, dijo masticando cada palabra en una terrible amenaza velada.

A pesar de que hay un proceso abierto porque se presentó la denuncia en la Unidad Especializada en Delitos contra la Mujer , Fernanda aseguró que su expareja sigue amenazándola por mensaje desde diferentes números de teléfono. Quiere que retire la denuncia en su contra, seguramente, y entre otras cosas, porque afecta a su carrera política.

Seguir leyendo: Siguiente >

Seguir leyendo:
Siguiente >

Search

+