Crónica: Los lobos están cerca… pero las ovejas sacan los dientes

  • Crónica: Los lobos están cerca… pero las ovejas sacan los dientes.
  • Mira lo que una comunidad unida puede lograr contra un arresto de los agentes de ICE.
  • El suceso marcó un precedente y muestra el despertar de una comunidad que se rebela contra la injusticia.

Miró por el retrovisor y vio la patrulla.

Su hijo, en el asiento trasero de la camioneta, lo miraba con angustia.

Comenzó a sudar. Aceleró. Solo quería llegar a casa. Un lugar seguro, por favor… ¡Un lugar seguro!

Llegó al frente de su puerta, su vecindario, su mundo pequeño lleno de detalles que le hacían sentirse en su hogar desde que emigró. Pero el miedo hizo que su instinto de supervivencia sobresaliera. Puso los seguros en las puertas.

“No se mueva, hijo”, le ordenó al pequeño.

“Pero, papá, quiero ir a casa”, protestó el niño desde atrás.

“Que se quede quieto, ¡carajo!”.

Un oficial se acercó a la camioneta. Golpeó el cristal de la ventana con sus nudillos.

“Salga del vehículo, señor”.

Crónica: Los lobos están cerca... pero las ovejas sacan los dientes

Foto: Facebook Nashville Noticias

No hubo movimiento dentro del auto. Pero afuera, detrás del oficial, él podía ver cómo se acercaban algunas personas: vecinos.

Los vecinos de todos los días. Los saludos cálidos al recoger el correo, las sonrisas en el supermercado local, los apretones de manos de la iglesia, los “hola” al pasear al perro, las mamás de los amigos de su hijo, los papás de la barbacoa del 4 de Julio… allí estaban.

Y sintió que estaba en casa.

Su idea de emergencia había tenido éxito. Desesperado en su carrera por estar a salvo, había avisado a los vecinos y a los defensores de los derechos de los inmigrantes desde su teléfono.

“No salga del auto bajo ninguna circunstancia”, le habían dicho. “Pase lo que pase, no se baje de la camioneta”.

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