Crónica: Latinos salieron a cazar, pero terminaron cazados

  • Crónica: Latinos salieron a cazar, pero ellos terminaron cazados.
  • Cuando menos sintió, el grupo ya estaba rodeado por los agentes.
  • No son los primeros y seguramente tampoco serán los últimos que caen a manos de ICE por esta infracción menor.

Un grupo de hispanos de Georgia cometió el error de su vida al salir a cazar venados sin imaginarse que, prácticamente, terminarían cazados.

Y es que al trío se le ocurrió hacerlo a pesar de que sabían de que no contaban con una licencia de caza, por lo cual acabaron tras las rejas y ahora están en manos de Inmigración.

El arresto de José Rodríguez Medina y de los hermanos Gerardo y Emilio Castaneda ocurrió la madrugada del pasado domingo en una zona boscosa del condado de Gwinnett, al norte de Atlanta.

El grupo llegó al lugar en horas de la noche armados con rifles y otro equipo especial para la caza.

Todo indica que se introdujeron caminando en el bosque y luego esperaron pacientemente hasta que apareció su presa.

De repente, escucharon entre los arbustos unos pasos que parecían ser de un animal. Prendieron una de sus luces y así se cercioraron de que se trataba de un venado.

Como dejaron al cuadrúpedo completamente ciego tras poner el enorme resplandor repentino en sus ojos, aprovecharon para apuntarle y dispararle.

El primero erró al blanco, pero el segundo fue más astuto y le pegó justo cuando el animal se disponía a correr.

Se acercaron y celebraron porque habían casado su primera presa de la noche.

Sin embargo, ninguno de ellos contaba con que las fuertes detonaciones en medio de la nada habían alertado a los guardabosques que a esa hora realizaban en los alrededores un patrullaje de rutina.

Los agentes estatales no tardaron mucho en dar con los cazadores y al tenerlos de frente se identificaron y les ordenaron tirar sus armas al suelo para poder abordarlos de manera segura y conversar.

Al grupo de uniformados solo le tomó un par de minutos darse cuenta de que los cazadores estaban cazando ilegalmente, pues ninguno contaba con licencia para ello.

Ninguno de los tres podía negarlo, pues todos tenían en su poder las armas que los incriminaban y de paso, el cuerpo del venado que recién habían cazado.

A uno de ellos además le encontraron otro animal salvaje que no las autoridades no han revelado de qué se trataba, solo se sabe que era de menor tamaño y que estaba vivo, pero en cautiverio.

Aunque esto es considerado un delito menor, los oficiales de la División de Recursos Naturales de Georgia (DNR) arrestaron al trío y los recluyeron en el Centro de Detención del condado de Gwinnett.

A la pareja de hermanos un juez estatal les concedió una fianza de 2,400 dólares a cada uno por la muerte del venado durante una caza ilegal, mientras que a Rodríguez una de casi 10,000 dólares.

No obstante, ninguno de ellos tuvo la oportunidad de pagarla para poder recuperar su libertad y volver a casa con los suyos, pues para su mala suerte, el reclusorio donde estaban trabaja con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Los carceleros los interrogaron y, tras descubrir que su estatus legal en el país era “irregular”, les pusieron una retención (hold) de ICE y, por consiguiente, ya están en proceso de deportación.

Seguir leyendo: Siguiente >

Seguir leyendo:
Siguiente >

Search

+