Crónica: Hispano arma persecución porque “tenía diarrea”

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Crónica: Hispano arma persecución porque “tenía diarrea”
Alguacil del condado de Jonhston
  • Crónica diarrea: Hispano arma persecución porque “tenía diarrea”
  • En su escape, Emmanuel manejó hasta 130 millas por hora
  • Las autoridades no le creyeron su cuento y lo metieron a la cárcel

Crónica diarrea. “Hay carreras que no dan tiempo”, así comenzaba un viejo comercial de televisión en mi país donde promocionaban un medicamento contra la diarrea y el cual se hizo muy famoso en la década de los ochenta. Hasta el día de ahora no sé si en realidad era efectivo o si se trataba de pura propaganda.

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Lo que sí es un hecho es que me acordé de ese anuncio cuando me enteré del caso de un conductor hispano que fue arrestado en Carolina del Norte bajo cargos de conducir de manera temeraria, pues les dijo a los agentes que lo capturaron que su imprudencia fue porque tenía una emergencia: necesitaba ir al baño de carácter urgente.

Crónica diarrea: lo cacharon a 90 millas por hora

Crónica Hispano persecución diarrea
Emmanuel Mora Carrillo, de 23 años. (Oficina del Alguacil del condado de Johnston)

Los problemas legales de Emmanuel Mora Carrillo, de 23 años, comenzaron cuando un patrullero de la Oficina del Alguacil del condado de Johnston que se encontraba en una autopista de la localidad midiendo velocidad, se percató de que venía una motocicleta a excesiva velocidad, a 65 millas por hora en una zona de 40.

El uniformado comenzó a seguirlo y le prendió sus luces para indicarle que debía detenerse, pues pretendía darle una multa por su infracción de tránsito. Sin embargo, en lugar de reducir la marcha y pararse a un lado de la carretera como era de esperarse, este hizo absolutamente todo lo contrario, pues aceleró a todo lo que le daba su moto.

Crónica diarrea: el agente pidió refuerzos

Motociclistas ayudan a una anciana
Archivo/MH

Al ver la negativa del chofer en detener su unidad, el oficial pidió refuerzos y en cuestión de minutos ya no estaba solo, pues sus compañeros no tardaron en sumarse a la persecución. Fueron varias millas las que las patrullas condujeron detrás de la motocicleta y en múltiples ocasiones trataron en vano de bloquearle el paso.

Y es que el conductor fue bastante diestro como para burlar sus controles, pero no lo suficiente como para evadirlos por completo y perdérseles de su vista. Al final, cuando ya estaban a punto de acorralarlo, él mismo decidió parar por su propia cuenta, apagó el motor (lo que debió haber hecho desde un principio) y levantó sus manos para mostrar que estaba desarmado.

Crónica diarrea: para entonces ya era demasiado tarde

Foto referencial: Shutterstock

A pesar de que ahora sí Emmanuel tenía todo el deseo de cooperar, ya era demasiado tarde, pues había metido la pata tantas veces, que era casi imposible que los representantes de la ley y el orden lo perdonaran así por así. De hecho, antes de ser aprehendido, tuvo a varios de ellos apuntándole con sus armas.

Tras ser esposado e interrogado, el conductor les confesó que sabía que iba demasiado rápido, pero que tenía un buen argumento para ello, pues le urgía ir a un baño ya que últimamente había estado mal de su estómago. Les dijo que él sabía que le iban a dar una multa y que eso les tomaría mucho tiempo, por lo que decidió ir pasar al inodoro primero.

Crónica diarrea: obviamente no le creyeron

Gemelos Matto Lorenzo, Savannah, Tiroteo
FOTO Shutterstock

Como en su huida aceleró hasta alcanzar las 130 millas por hora y puso en riesgo así su propia vida, la de los oficiales que participaron en dicha persecución y hasta de otros inocentes que podían haberse cruzado en su camino, no lo perdonaron y fue llevado de inmediato a la prisión del condado.

Emmanuel fue acusado de ignorar la orden de detenerse ante una luz azul y sirena de policia, evadir el arresto, conducir sin licencia, manejar de manera irresponsable y con exceso de velocidad, entre otros delitos menores. Fue encarcelado y un juez estatal le impuso una fianza de 20,000 dólares, así que relativamente corrió con suerte.

Esta otra conductora hispana no tuvo tanta suerte

Crónica Hispano persecución diarrea
Támara Gisell Juárez, de 23 años. (Oficina del Alguacil del condado de Johnston)

A la que no le fue nada bien en un incidente similar al de Emmanuel fue a Támara Gisell Juárez, de 23 años, quien hace un par de años fue acusada de matar con su vehículo a un ciclista que, por desgracias de la vida, se le cruzó en su camino el día en que a ella se le ocurrió manejar borracha.

De acuerdo con el reporte de las autoridades de la ciudad de Charlotte, Carolina del Norte, su imprudencia le costó la vida a Gregory Curran Mobley, de 29 años, quien falleció en un centro médico de la localidad tras ser arrollado por el Toyota Camry que conducía la hispana. Lo peor es que en lugar de bajarse para brindarle atención, la mujer optó por darse a la fuga tras haberlo golpeado.

La hallaron en los alrededores tratando de burlar a la policía

Foto: Getty.

Luego de que varios testigos llamaran al 911 para reportar el incidente, el herido fue trasladado a una clínica donde sucumbió debido a la gravedad de las heridas, pero simultáneamente, varias patrullas comenzaron a buscar en los alrededores al vehículo sospechoso y no tardaron en encontrarlo.

Hallaron el auto de Támara y a ella tras el volante apenas unas millas del lugar del accidente. La conductora tenía el vidrio panorámico del auto roto y la llanta delantera izquierda aplastada. Se cree que se dañó tras la colisión. Al indagar más, los uniformados hallaron también fragmentos de la bicicleta debajo del vehículo, así que no tenían duda de que fue la causante.

Le realizaron una serie de pruebas

jueces de inmigración
Getty Images

Aunque la mujer aparentaba estar bien, los agentes le efectuaron una serie de pruebas para determinar si había consumido alguna sustancia que alterara su organismo y no superó ninguna de ellas, así que al final fue acusada de manejar bajo la influencia del alcohol (DWI) y con licencia revocada, además del cargo de homicidio en segundo grado.

Hasta el día de ahora todavía se encuentra detenida por la gravedad de las acusaciones, por eso les dije que a Emmanuel le fue mejor, pues su castigo será mucho más leve. Dios quiera que leer esta clase de historias nos haga reflexionar y ser más respetuosos de la ley y sus representantes. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.

Crónica: Pero, ¿qué le está pasando a nuestras damas?

Crónica: pasando nuestras damas
Wendy Rianos y Omayra Ramos (Oficina del Alguacil de Gwinnett)

Media docena de mujeres hispanas de Georgia han dado de qué hablar en los últimos días tras ser arrestadas por las autoridades y acusadas de delitos graves que, comúnmente, suelen ser cometidos por hombres, como lo es el tráfico de drogas y los abusos sexuales en perjuicio de menores de edad. Y a partir de ahí les cuento esta crónica: ¿qué le está pasando a nuestras damas?

Las seis imputadas se encuentran tras las rejas a la espera de ser enjuiciadas y en caso de que la Fiscalía logre probar su culpabilidad en las cortes, seguramente van a pasar muchísimos años en prisión, ya que los cargos que se les imputan se encuentran considerados entre los más graves en Estados Unidos.

Policía dice que se trata de féminas narcos: ¿qué le está pasando a nuestras damas?

Crónica: pasando nuestras damas
Fotografía publicada en la página de Facebook del sheriff de Monroe

La semana pasada cuatro mujeres fueron capturadas por las autoridades federales y estatales por presuntamente tener nexos con el narcotráfico. Fueron dos operaciones simultáneas, pero en lugares distintos y, en cada una de ellas, cayeron dos mujeres, todas de origen mexicano, quienes fueron identificadas como Claudia Álvarez, de 34 años; Angélica Rambo, de 43; Wendy Rianos, de 31, y Omayra Ramos, de 37.

Álvarez y Rambo fueron capturadas en su hogar, en el condado de Monroe, al sureste de Atlanta. La Oficina del Alguacil de esa localidad allanó la vivienda de las imputadas tras recibir información confiable de que se dedicaban a la venta de fármacos. Prácticamente, les pusieron el dedo y la policía consiguió una orden, que permitió el hallazgo de metanfetaminas.

A este par las atrapó directamente la DEA: ¿qué le está pasando a nuestras damas?
Crónica: pasando nuestras damas
Wendy Rianos y Omayra Ramos (Oficina del Alguacil de Gwinnett)

A Wendy Rianos y Omayra Ramos les fue todavía peor, pues quien las cachó con las manos en la masa, o mejor dicho, en la droga, fue nada más y nada menos que la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), el cuerpo de la ley más temido por los narcos en todo el mundo.

De acuerdo con los expedientes judiciales, a esta pareja de mujeres las atrapó el agente especial de la DEA, Chris Valente, luego de una larga pesquisa. Cuando el detective y su equipo consideraron que tenían suficientes pruebas para acusarlas, les cayeron, y ahora ambas están recluidas en la cárcel del condado de Gwinnett sin derecho a fianza, también acusadas de tráfico de metanfetaminas.

También cayeron dos presuntas violadoras: ¿qué le está pasando a nuestras damas?

Crónica: pasando nuestras damas
Norma Sánchez (Oficina del Alguacil de Gwinnett)

Las otras dos mujeres restantes de las cuales les hablé al principio de mi crónica de hoy titulada ¿qué le está pasando a nuestras damas?, están acusadas de algo aún peor y más raro, por lo menos en una dama. Una de ellas es Norma Sánchez, originaria de México, quien fue arrestada por la policía del condado de Gwinnett bajo cargos de violar a un menor de edad.

La mexicana, de 36 años, ya tiene antecedentes penales en Georgia, pues en 2015 la capturaron por manejar sin licencia, pero salió libre tras pagar una fianza. Antes de eso, en 2007, la detuvieron por traficar con cocaína y marihuana. Estuvo un año presa y recuperó su libertad, pero de los cargos que ahora se le imputan, no tan fácil saldrá bien librada.

Esta otra se metió con un niño especial: entonces, ¿qué le está pasando a nuestras damas?

Crónica: pasando nuestras damas
Jacqueline Flores Alonzo (Alguacil de Bexar)

Pero si ustedes que me leen creen que Norma ahora sí sobrepasó la raya, pues esperen que lean el caso de Jacqueline Flores Alonzo, de 30 años, quien fue acusada nada más ni nada menos que de tener relaciones sexuales con un adolescente de 14 años que padece de autismo y ante la presencia de los abuelos de este pequeño.

Según los expedientes judiciales, todo salió a la luz cuando casualmente el chico tuvo una entrevista con trabajadores sociales que esporádicamente lo visitan para saber cómo está. Ante ellos, el adolescente les expuso la experiencia que le había tocado vivir, lo que desencadenó una intensa investigación.