Crónica: Expulsan de las cárceles a agentes de Inmigración

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Crónica: Expulsan de las cárceles a agentes de Inmigración
Foto: Archivo MH / Video: MH
  • Crónica: Expulsan de las cárceles a agentes de Inmigración.
  • La salida de ICE equivale a la liberación de cientos de hispanos detenidos.
  • Condados de Georgia que hacen historia al rechazar la deportación de inmigrantes.

La opresión que por más de una década sintieron los inmigrantes indocumentados que viven en el área metropolitana de Atlanta (Georgia) parece que finalmente acabó. Y es que ahora expulsan a agentes de inmigración de las cárceles en esa ciudad al eliminar un programa que ocasionó casi 30 mil deportaciones.

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Y es que el condado de Cobb, el pionero en el estado en comenzar a trabajar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de la noche a la mañana cambió sus políticas y ahora le dio la espalda a esa agencia federal.

La cárcel de Cobb se sumó a la de Gwinnett, que desde hace apenas un par de semanas despidió a los agentes de ‘La Migra’ de su precinto carcelario, lo que causó tremendo revuelo de felicidad en nuestra comunidad.

Este martes fue histórico porque los altos funcionarios de la Oficina del Alguacil de esa localidad reunidos con activistas proinmigrantes de diversas organizaciones oficialmente dieron por concluido el programa 287(g), que es un acuerdo entre ICE y los cuerpos locales de la ley para identificar y deportar extranjeros sin papeles que ingresan a sus precintos en calidad de detenidos. El 287(g) ocasionó más de 12 mil deportaciones en Gwinnett y 17 mil en Cobb, donde comenzó dos años antes.

En teoría este programa era espectacular, porque al igual que el de Comunidades Seguras fueron creados por la Casa Blanca cuando Bill Clinton era presidente, con la idea de remover del país a foráneos que cometieran delitos graves y que, por ende, representaran un peligro para la sociedad.

Cuando los presentaron, se habló de violadores, narcotraficantes, contrabandistas de personas, ladrones, etc. Sin embargo, la realidad fue completamente distinta.

Miles de familias hispanas de escasos recursos fueron separadas abruptamente por las autoridades, la mayoría por cometer delitos menores, como manejar sin licencia.

Los que eran pobres o que tenían un trabajo poco remunerado son los que se llevaron la peor parte, pues les era imposible cubrir las altas fianzas que Inmigración les imponía, casi siempre de entre 5,000 y hasta 12,000 dólares, más los costosos honorarios de los abogados expertos en esa área.

En pocas palabras, un arresto por no contar con una licencia podía fácilmente alcanzar los 25,000 dólares de gastos, algo que era imposible cubrir para muchas familias.

Crónica: Expulsan de las cárceles a agentes de Inmigración

A los entonces alguaciles de Cobb y Gwinnett, Neil Warren y Butch Conway, respectivamente, no les importaba el sufrimiento moral y económico que sufrían nuestras familias, sino que, todo lo contrario, hasta parecían disfrutarlo.

De hecho, ambos funcionarios eran complicados para hablar con la prensa en español sobre sus operaciones o dar cifras de las detenciones.

Recuerdo que Conway en más de alguna vez me dejó plantado con el micrófono en mano tratando de entrevistarlo. Al ver que era de un medio latino, se daba la vuelta y me decía: “habla con mi vocero”.

De Warren ni hablar. Ese señor ni siquiera los correos electrónicos era capaz de responder. Simplemente no le interesaba saber nada relacionado con los hispanos.

Qué bueno es saber que personajes así de radicales ya no están al frente de tan importantes agencias de la ley.

Y es que con los sorpresivos cambios que hubo en Georgia relacionados con el acontecer político, Warren y Conway perdieron sus escaños. Ahora están en sus cargos dos afroamericanos demócratas, un suceso histórico.

Ambos habían prometido durante sus campañas que anularían el controversial programa 287(g) y, contra todo pronóstico, cumplieron al pie de la letra.

Al nomás sentarse en la silla de comisario de Gwinnett, literalmente el primer día, Keybo Taylor removió una placa que había en la entrada de su cárcel donde se jactaban de ser una cárcel que cooperaba con ICE.

Y justo esta mañana del 19 de enero, Craig Owens, alguacil de Cobb, hizo exactamente lo mismo y, en conferencia de prensa, también dio por finalizado de manera oficial el 287(g) en su reclusorio.

Qué alegría me da saber que hay políticos que de verdad le dan valor a su palabra y cumplen lo que prometen, no como otros que al conseguir sus objetivos se olvidan de sus electores y se concentran en sus intereses personales.

La única mala noticia es que estos cambios no necesariamente son permanentes, pues si en las próximas elecciones gana otro que tenga una mentalidad contraria, la situación podría volver a ser igual o incluso peor pero, bueno, que sea Dios quien decida.

Al menos por ahora, nuestra gente honrada y trabajadora tendrá un respiro. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.