Crónica: Le arruinan a hispano su cita de placer en motel

Video MH / Foto Alguacil de Gwinnett
  • Crónica: Le arruinan a hispano su cita de placer en motel.
  • La pareja estaba por comenzar su jornada “romántica” cuando llegó el marido de la mujer.
  • Autoridades decidieron arrestarlos a los tres por el escándalo que armaron.

Ramón Daniel Rodríguez González, de 47 años, tenía una cita con su novia. Llegó temprano al motel con la intención de pasarla bien sin siquiera imaginarse lo que se avecinaba.

Y es que cuando ya estaba preparado para el encuentro íntimo tocaron a su puerta muy fuerte. Abrió y se trataba de un sujeto afroamericano.

De inmediato comenzó una fuerte discusión entre ambos, que lentamente se fue tornando violenta. La razón: los dos aseguraban ser el ‘marido’ de la mujer. Ramón amenazó al extraño visitante con llamar a la policía, pero este le quitó el celular y se lo quebró, para evitar que este llamara al 911.

El puertorriqueño decidió que era hora de decir “más vale aquí corrió que aquí murió”, por lo que tomó las llaves de su auto y se fue a la estación de policía más cercana, que casualmente está ubicada a solo un par de bloques del motel.

Encontró una patrulla en el lugar y les contó todo. Las autoridades se desplazaron en el acto al hospedaje para así impedir que fueran a hacerle algún daño a la novia de Ramón.

El oficial de la ciudad de Norcross (Georgia) notó que algo no andaba bien con el puertorriqueño. Sin embargo, en ese momento la prioridad era la seguridad de la mujer.

Al llegar al motel encontraron al agresivo hombre y lo arrestaron en el acto por conducta desordenada. Tras ser interrogados, el detenido alegó que la mujer lo había agredido y ella lo aceptó, por lo que también terminó esposada. La respetable dama les dijo a los oficiales que la disputa era por puros celos y confesó que ambos eran sus “hombres”.

Crónica: Cita de placer para Ramón arruinada en el motel 

Alguacil de Gwinnett

Cuando la pareja ya estaba esposada atrás de las patrullas, le llegó la hora a Ramón. El agente Peña comenzó a cuestionar al puertorriqueño sobre su estado físico, ya que le había sentido un fuerte olor a licor y también notó que cuando lo iban siguiendo hacia el hotel, este se salía constantemente de su carril.

“Sí, le voy a confesar que me tomé 24 cervezas Corona”, le aseguró el puertorriqueño. “Pero me siento bien. ¿Puedo irme?”, le preguntó al oficial.

Síguenos para más contenido

Youtube
Página: 1 2 3 4