Crónica: Por no llegar tarde al trabajo, acabó en manos de ICE

blank
blank

  • Crónica: Por no llegar tarde al trabajo, acabó en manos de ICE.
  • En lugar de parar, Carlos Fuentes aceleró y acabó en graves problemas legales.
  • La policía ha prometido que continuarán con esta clase de acciones para que la gente respete por las buenas o por las malas.

Dicen por ahí que hay más tiempo que vida y también que es preferible llegar tarde, a no llegar, y en Georgia hay muchos hispanos que nunca olvidarán estos dichos populares.

Uno de ellos es Carlos Fuentes Padillas, un ciudadano hondureño de 34 años, quien se encuentra preso y en proceso de deportación y no por haber cometido un delito serio.

El centroamericano simplemente violó dos importantes reglas de tránsito, que en nuestro estado son severamente castigadas.

De acuerdo con el informe del Departamento de Policía de Gwinnett, se pasó la señal de alto de un autobús escolar y cuando uno de sus patrulleros lo detuvo para imponerle una multa, se dio cuenta de que no contaba con una licencia de conducir válida.

“Yo me encontraba transitado con rumbo al este sobre Jimmy Carter Boulevard, cuando un bus escolar se detuvo para que subiera un grupo de niños”, así comenzó el reporte el oficial Pérez, quien efectuó el arresto.

“Pero vi que una camioneta Ford de trabajo color blanca y con placas de Georgia… no se detuvo como la ley manda, así que me dispuse a realizar la parada de tránsito”, agregó el uniformado en su informe.

El oficial Pérez activó su sirena y prendió sus luces azules para indicarle al chofer que debía detenerse y, tras hacer contacto con este, le explicó por qué lo había parado y le exigió su licencia para darle una infracción.

“El señor Fuentes Padillas me entregó una licencia de Honduras, que no es válida en nuestro estado, por lo cual lo detuve en el acto”, aseveró el agente policial.

Hasta ahí la situación no era tan mala para el hondureño, pues en teoría por el par de violaciones de tránsito que cometió debía pagar un total de 1,000 dólares y listo, recuperaría su libertad, pero cuan lejos estaba eso de la realidad.

Y es que, tras ser recluido en el Centro de Detención del condado, lo abordaron un par de agentes del la Oficina del Alguacil de esa localidad que están entrenados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para detectar inmigrantes sin papeles.

Los carceleros nomás hicieron unas cuantas preguntas y se dieron cuenta de que no contaba con estatus legal en el país. Tras interrogarlo sobre dónde había nacido y pedirle su número de Seguro Social, determinaron que era un indocumentado.

Por consiguiente, lo pusieron en hold y unas horas después, los agentes de ICE llegaron por él y ahora Fuentes está ahora en una cárcel migratoria, a solo un paso de ser expulsado del país.

blank

Carlos Fuentes Padillas (Sheriff de Gwinnet)

Seguir leyendo: Siguiente >

Seguir leyendo:
Siguiente >

Search

+
blank