Crónica: Baleado por desesperación de miedo al coronavirus

Compartir
Suscríbete

Suscríbete

Recibe por email todo nuestro contenido.
Crónica: Baleado por desesperación de miedo al coronavirus
  • Crónica: Baleado por desesperación de miedo al Coronavirus.
  • Un hombre de El Bronx cometió un acto impensable después de saber que tiene COVID-19.
  • El pánico se apodera de los habitantes de la nación y la policía tiene que hacer frente a casos increíbles.

No sabemos su nombre, pero sí sabemos que la noche del martes entró en pánico. Se miró en el espejo y se vio con sus 55 años, excedido de peso, diabético y… contagiado de coronavirus. Y lloró de miedo.

Pensó que iba a morir.

Recordó todas las imágenes que había visto en la televisión. Toda esa gente agonizando, boqueando por un poco de aire, conectados a respiradores, muriendo por docenas, en soledad.

Y pensó que no quería eso para él.

Bebió un trago antes de hacerlo, para tomar un poco de valor. Quizá fuera lo más osado que nunca hizo. No tenía temor a demasiadas cosas, pero el COVID-19 le ponía los pelos de punta.

Y ahora, él formaba parte de los “infectados”.

Si no había respiradores para todos, lo iban a dejar de lado, ahogándose poco a poco, pensó.

Él era un paciente de riesgo. ¿Quién iba a salvarlo si había otros con mejores posibilidades?

Lamentó todo el ejercicio que no hizo, todo lo que no se cuidó para mejorar su diabetes.

Lloró por las ocasiones en que se prometió mejorar. Por su promesa, incumplida, de Año Nuevo de salir a caminar todos los días y comer saludablemente.

No hacía ni 3 meses de eso. Cuando su mundo era el de siempre y todo lo que le preocupaba eran cosas normales.

Ahora todo había cambiado. Se sentía protagonista de una película de zombies, en la que se sabe que un personaje va a morir porque ya se infectó.

Se sentía un personaje de segunda clase. Iba a morir como una rata. Definitivamente, no quería eso.

Así que, después de apurar el trago. Tomó su cuchillo y su pistola.

Baleado por desesperación, una crónica de Mario Guevara (FOTOS)
Captura video NBCNYork

Y salió a la calle.

No había gente a la que asustar. Todos estaban en casa. Eran las 4 a.m.

¿Cómo es que su película de miedo se estaba convirtiendo en una mala comedia?

Entonces supo que debía llamar el mismo a la policía. Y lo hizo.

La policía respondió a una llamada de emergencia. Había un hombre armado entre las avenidas Zerega y Westchester, en Westchester Square.

Cundo llegaron, encontraron un hombre armado con un cuchillo y una pistola.

“¡Suelte el arma!”, le gritaron a una distancia prudencial. ¿Qué demonios hacía allí este sujeto?

Él escuchó perfectamente. Tragó saliva. Era lo que esperaba. Cerró los ojos brevemente. Los abrió y comenzó a caminar lentamente hacia los policías armados.

“¡Deténgase! ¡Quédese donde está y suelte las armas!”, repitieron los agentes. ¿Qué estaba haciendo este tipo?

Pero él siguió caminando.

Pensó en la brisa fresca caminando por Pelham Bay. Cerró los ojos y avanzó un poco más.

“¡¡¡Deténgase AHORA!!”, gritaron los agentes.

Y depués de eso escuchó los impactos. Un silbido, un golpe seco al mismo tiempo que el sonido sordo del disparo en su propia carne, ardor y dolor.

Uno, dos, tres… nueve disparos.

“Ya está”, pensó. “Ya termina”.

Baleado por desesperación, una crónica de Mario Guevara (FOTOS)

Baleado por desesperación, una crónica de Mario Guevara (FOTOS)
Captura video NBCNYork

Entonces escuchó las voces de los agente sobre su cara. Solo quería dormir, morirse sin molestias. Pero, al parecer, la policía no pensaba lo mismo.

La espalda y la cadera le empezaban a doler terriblemente pero, por mucho que apretara los ojos, no se desvanecía. Esto de morirse iba a ser más largo de lo que pensaba.

Los agentes pidieron una ambulancia y trasladaron al sospechoso al Jacobi Medical Center.

Allí, cuando lo estabilizaron, le preguntaron por qué hizo lo que hizo.

Y su respuesta dejó a todos con la quijada en el suelo.

Esa misma tarde le habían diagnosticado con COVID-19, y prefirió suicidarse así, provocando que la policía lo matara repeliendo su ataque, que morir poco a poco del virus mortal.

Baleado por desesperación, una crónica de Mario Guevara 

“Le dijo a la policía que ayer dio positivo en la prueba de coronavirus”, explicó al New York Daily News un portavoz del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). “Llamó a la policía para alertar sobre sus propias acciones. Parece que quería que la Policía le disparara, y ese era el objetivo de la confrontación”.

Se espera que este hombre, del que no sabemos el nombre, pero sí la increíble historia, enfrente varios cargos. Pero eso será cuando el pobre tipo se recupere de sus heridas y del coronavirus.

No se sabe si realmente tiene coronavirus y si los agentes que tuvieron contacto con él se han hecho el test o están en cuarentena.

Captura video NBCNYork

Lo que el miedo nos obliga a hacer es increíble. ¿No te parece? O quizá sea el miedo unido a la desesperanza y la soledad.

Por eso siempre reflexiono sobre cuánto nos necesitamos como comunidad, incluso ahora, que estamos aislados pero… en contacto, como necesitamos todos hoy en día para sobrellevar este caos.

Gracias por leer mi crónica de hoy, te espero en la de mañana, como siempre.

Nota del editor: esta crónica está basada en un caso real y cuenta con elementos ficticios propios de este género.