Crónica: Al verse acorralado por ICE se escapó, pero le fue mal

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  • Crónica: Al verse acorralado por ICE se escapó, pero le fue mal.
  • No es lo mismo correr de los agentes que pisar el acelerador de un vehículo.
  • ‘La Migra’ teme que m��s latinos vayan a seguir “el mal consejo” de los activistas proinmigrantes.

El hecho de que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) salen a diario a “cazar” a sus objetivos, ya no es un secreto para nadie.

Tampoco es un misterio el hecho de que los oficiales de esa agencia federal tienen más atribuciones que nunca desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca.

Es bueno que los inmigrantes sepamos todo esto, porque así podemos pensar en lo que podría depararnos el futuro, pero también para poder indagar y conocer sobre nuestros derechos constitucionales.

Y es que, aunque una persona sea indocumentada, una vez se encuentre dentro del territorio estadounidense la misma Constitución que protege a los “gringos” también lo ampara y esta es una gran verdad, aunque les disguste a muchos.

Por ejemplo, todos tenemos derecho a transitar libremente por las calles, ya sea a pie o en algún vehículo. También podemos profesar la fe que queramos y expresarnos libremente y hasta protestar contra lo que sea y cuando nos dé la gana.

De igual manera, tenemos derecho a guardar silencio en caso de que alguna autoridad nos quiera interrogar, ya sea de forma arbitraria o porque tengan alguna sospecha creíble sobre algo malo que hicimos.

La ley nos permite quedarnos callados en caso de que no contemos aún con un defensor o si no estamos seguros de lo que vamos a responder, para no inculparnos y después complicar todo nuestro proceso legal.

Sin embargo, no solo debemos empaparnos de nuestros derechos, sino también de nuestras responsabilidades, ya que toda regla tiene su excepción.

Por ejemplo, si un representante de la ley me pone bajo arresto o me indica que estoy por ser arrestado, ya mi derecho a seguir mi camino libremente ha sido truncado.

En cuanto a mi derecho de expresarme libremente, debo ser cuidadoso porque en caso de caer en difamación, podría enfrentar un proceso judicial y hasta sufrir repercusiones legales.

De igual manera, si me pongo a protestar en un lugar privado o en un lugar público, pero obstruyo el flujo vehicular o el tránsito de las demás personas, puedo ser detenido y acusado de múltiples cargos.

En lo que respecta a mi derecho de guardar silencio, es mi obligación identificarme y debo hacerlo de la manera correcta, porque intercambiar nombres y apellidos o alterar fechas de nacimiento puede hacer que me condenen hasta años de prisión.

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