¿Cómo pueden perder sus hijos para siempre los inmigrantes deportados?

blank
blank

Menos de media hora para dar un niño en adopción

Un juez de una corte rural cerca del Lago Michigan tardó 28 minutos en conceder a los padres de acogida la tutela temporal de la pequeña. La madre de la menor y su abogado de inmigración no fueron ni siquiera notificados del proceso.

Basándose en su experiencia con la pequeña, los padres temporales se habí­an convencido de que la mujer era una mala madre y de que la niña sufrirí­a abusos si regresaba con ella.

“Mi esposa y yo estamos reocupados por eso, dijo uno de ellos al juez que accedió a su pedido dos dí­as después de Navidad.

El sistema federal que tení­a la custodia de la menor alega que los tribunales estatales nunca debieron haber permitido que los padres de crianza llegaran tan lejos, sin importar las buenas intenciones que pudieran tener.

Cada sistema judicial estatal, desde Nueva York hasta California, gestiona los procesos de custodia y adopción de forma distinta, y en ocasiones puede haber cambios incluso entre condados.

En Missouri, una pareja local logró en 2014 la adopción del bebé de una madre guatemalteca que fue detenida en una redada. En un caso similar en Nebraska, prevaleció el derecho de otra madre guatemalteca tras cinco años y más de un millón de dólares en gastos legales donados.

La Oficina de Reasentamiento de Refugiados y Bethany Christian Services, la agencia que puso a la niña en el sistema de cuidado temporal, no hizo comentarios sobre el caso. Pero Bethany señaló que los padres de crianza están informados de que no están autorizados a adoptar a niños migrantes.

Sin embargo, Bethany reconoció que desde la década de 1980, nueve de los 500 menores inmigrantes asignados a su programa de acogimiento han sido adoptados por familias estadounidenses. Los menores, con edades comprendidas entre tres y 18 años, fueron adoptados tras determinarse que no serí­a seguro ni posible que regresaran con sus familias; al menos uno pidió ser adoptado por sus padres de acogida y otro era ví­ctima de la trata de personas, agregó la agencia.

“Nosotros no queremos nunca que las familias se separen”, dijo el director general de Bethany, Chris Palusky. “A eso es a lo que nos dedicamos, a reunir familias”.

John Sandweg, que dirigió el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos durante el gobierno de Obama, señaló que le preocupa que muchos más niños migrantes separados recientemente de sus familias puedan no volver a verlas más.

La madre de la menor señaló que llevó a su hija a Estados Unidos en busca de una vida mejor

“Tenemos a los niños en Estados Unidos y a los padres en Centroamérica, y ahora están entrando en juego todas esas agencias de bienestar infantil. Es una receta para el desastre”, dijo Sandweg.

Seguir leyendo: Previous page Siguiente >

Seguir leyendo:
< Regresar Siguiente >

Search

+
blank