EFE

Neoyorquinos viven pesadilla por trabajos limpieza edificios tras explosión

Muchos neoyorquinos viven hoy una pesadilla con varias calles del bajo Manhattan cerradas al tráfico y transeúntes, mientras personal del Departamento de Protección Ambiental limpia los edificios por la posible presencia de asbesto como resultado de una explosión en una tubería de vapor.

Cinco calles a lo largo de la Quinta Avenida, una zona muy concurrida, permanecen valladas impidiendo el paso mientras la ciudad continúa atendiendo la emergencia surgida con la explosión en de la mañana del jueves, que obligó a que 49 edificios fueran evacuados, señalan medios locales.

Varios establecimientos comerciales permanecen hoy cerrados, mientras se estableció en una escuela un centro para dar información a unos 500 residentes de la zona, conocida como el Flatiron District, que no han podido regresar a sus hogares y mantenerles al tanto del desarrollo de los trabajos en la zona, que puede durar varios días.

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Personal de la Oficina de Manejo de Emergencias que trabaja en el centro escolta hasta sus hogares a residentes que necesiten suministros médicos o recoger a sus mascotas, señalan medios locales.

Docenas de personas dejaron hoy la ropa que usaban cundo ocurrió la explosión en tres puntos de recolección de la zona establecidos por la compañía ConEdison, que suple electricidad y gas y que usa la tubería para llevar calefacción a edificios de la zona, señala el New York Times.

También han distribuido formularios al público afectado para hacer sus reclamos.

Agrega el Times que residentes han manifestado su preocupación por el impacto de la explosión en la salud de sus hijos.

La ciudad ha creado una página web donde informa sobre calles cerradas y el retraso en el tránsito, que afecta también a autobuses de la Autoridad Metropolitana de Transporte, así como de la presencia de personal de emergencias en dicho vecindario.

Publicó además una lista de 40 edificios afectados con la explosión, que fueron sometidos a pruebas y deberán ser limpiados debido al posible contacto con asbesto.

La tubería de vapor que explotó se instaló en 1932, por lo que los bomberos no descartan la posibilidad del asbesto.

También se la pedido al público que viva o trabaje cerca de la zona afectada que mantengan las ventanas cerradas hasta que se complete el trabajo de limpieza. De hallar escombros, debe comunicarlo a su casero, dueño del edificio o al administrador.

La ciudad está trabajando para determinar a qué tipo de contaminación estuvieron expuestos.

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