Unión Americana de Libertades Civiles

Familia hondureña enfrenta el trauma y el drama luego de haber sido separada por migración (VIDEO)

En abril de 2018 el hondureño Ever Reyes-Mejía llegó a la ciudad de McAllen, en la frontera entre México y Estados Unidos. Pedía asilo huyendo de la violencia en su patria y se entregó voluntariamente a los oficiales de migración. Reyes-Mejía venía con su hijo de tres años. En Honduras quedaron su esposa y una niña de cinco meses.

Lo que sucedió después fue una pesadilla. Los agentes del Servicio de Migración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) los detuvieron y separaron en diferentes centros en Texas y Michigan. Apenas hasta el pasado 23 de agosto la familia pudo reunirse nuevamente en Houston.

La historia la cuenta la abogada de migración Abril Valdés de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) desde Detroit, Michigan , y quien en nombre de su organización representó a Reyes-Mejía ante las autoridades de migración para que pudiera reunirse nuevamente con su esposa y su hijo a quien, por razones de discreción debido a su edad, es llamado con el seudónimo de Sammy. La batalla aún no termina.

Relacionado: A pesar del temor por redada de ICE en Texas, familiares de detenidos acuden a recibir asesoría legal

“ACLU… demandó al gobierno para que regresaran a todos los niños que fueron separados en la frontera de sus papás y Ever (Reyes-Mejía) y su hijo fueron uno de esos casos de padres. Ellos estaban dormidos y lo despertaron y tuvo que dejar a su hijo dormido solito en una celda y a él lo trasladaron a otra cárcel. El bebé se despertó y no supo en donde estaba su papá y luego lo mandaron para acá, a Michigan” cuenta Valdés en entrevista telefónica con MundoHispánico en Houston.

El pequeño Sammy fue llevado a Michigan junto con otras decenas de chicos para ser puestos en custodia de la organización Bethany Christian Services que acogió a muchos de los niños menores de 5 años que separó migración de sus padres.

Sin embargo, detalla Valdés, el 26 de de junio el juez federal Dana M. Sabraw otorgó una medida cautelar solicitada por la ACLU diciendo que todos los niños migrantes separados de sus padres deben ser devueltos a sus familias dentro de los 30 días, permitiendo solo 14 días para el regreso de niños menores de 5 años.

“Recibimos aquí (en Michigan) a tres padres después de la decisión del juez, y ACLU representó a dos de ellos… entonces así fue como conocimos la historia de Ever y su hijo quien estuvo acá todos un mes para la reunificación y después de ganar una porción de su caso ante la corte de migración se reunieron por fin con su esposa en Houston” detalla Valdés sobre la odisea que ha vivido la familia de Reyes-Mejía.

El encuentro de todos los miembros de la familia Reyes-Mejía muestra los estragos de la política de la administración de Donald Trump de la separación de familias. La madre, de quien por petición de ella no se revela su nombre, se acerca al pequeño Sammy quien la mira sin reconocerla luego de los meses de separación. La mujer cae en dudas y se pregunta qué pasa. El video de la ACLU es una ventana al drama.

(Video: Cortesía de la Unión de Libertades Civiles de Texas)

“El impacto en los chicos es horrible”, dice Valdés y quien explica que habla, no sólo como abogada de migración, “sino com madre” y detalla que “ese video… es un momento tan vulnerable para una madre. Imagínate, el papá no vio a su hijo por tres meses y medio, pero la mamá no había visto al niño más de seis meses porque ellos se fueron de Honduras antes que ellas. Entonces, cruzaron todo Centroamérica, todo México y todo ese tiempo ella no lo vio. Luego recibió la noticia que los separaron… para luego reunirte con él y que tu hijo te rechace, no puedo ni empezar a imaginar el daño y el trauma que está sufriendo este bebé”,explica la jurista de origen mexicano y quien se fue desde California hasta Michigan para estudiar Leyes.

Te puede interesar: Confirman redada de inmigración en fábrica de Texas

Hasta el 23 de agosto,de acuerdo a la ACLU, había 528 todavía en los albergues de migración y para cientos de esos niños su futuro es incierto pues sus padres ya han sido deportados sin un plan para localizarlos mientras que otros son inelegibles para la reunificación con sus padres.

“Es una tragedia humana lo que le están haciendo a estas personas”, detalla Valdés sobre la suerte de esos cientos de chicos separados de sus padres y asegura que la decisión de la administración Trump en la separación de familias es un fracaso.

“Esta gente está huyendo de violencia, no están cometiendo nada ilegal por pedir asilo, pedir asilo no es un crimen, es algo a lo que tienen derecho, si lo necesitan. Negar a una persona y además castigándolas quitándoles a sus hijos yo creo que es algo que el mundo lo ve como un fracaso de los Estados Unidos”, finaliza Valdés.

Abril Valdés, la abogada de la ACLU especializada en Migración en Michigan, es quien cuenta el drama que ha vivido la familia hondureña que llegó a Estados Unidos pidiendo asilo al escapar de la violencia en su patria. (Foto: Unión Americana de Libertades Civiles)

Valdés detalla que la familia ya reunificada está viviendo en Houston y no quiere dar declaraciones ni aparecer en los medios de comunicación. La jurista explica que el ACLU pudo conectarlos con una abogada… que va a tomar su caso  y matiza que la nueva representante legal trabajará de forma gratuita para la familia.

“El pequeño Sammy ya está yendo a terapia para poder superar lo que ha pasado y claro, pues aquí empieza otra batalla en la corte de migración, el futuro no se sabe”, agregó Valdés.

ES TENDENCIA:

Top Stories