Centro de detención en Arizona impresiona a migrantes: Dan burritos, frutas y mucho más

blank
blank

María Campos, su esposo Oscar Manzano y su hija Kimberly, también de El Salvador, cruzaron desde México por San Luis Rio Colorado en busca de asilo político. Aseguran haber sentido previamente “mucho temor” por las historias escuchadas sobre los centros de detención estadounidenses.

“Yo pensé que íbamos a sufrir, más los niños, pero no fue así; al contrario, estábamos en un lugar refrigerado, nos dieron pans (pantalones) para dormir, nos permitían bañarnos; es más, a mi marido le lavaron la ropa, un oficial se la fue a traer el día de su salida”, señaló la mujer.

Kimberly, quien permaneció junto a sus padres tres días en el albergue de Yuma, dijo que “los soldados” le ofrecieron películas para entretenerse. Ella eligió Cenicienta y Lilo y Stitch, y comió “’sabritas’, manzanas y naranjas” sin restricciones.

El mexicano José Miguel, junto a su esposa Leticia Galés y su hijo Kiriam, de 10 meses, dijo estar “sorprendido” por el trato que recibió en su tercer intento de cruzar a Estados Unidos.

“Nunca me habían tratado así, recuerdo la primera vez que crucé en 2016. Nos esposaron como criminales y a los que no alcanzaron esposas les amarraban las manos con cintas de zapatos; ni hablar de la segunda, que fue peor”, comentó el mexicano.

La Patrulla Fronteriza estima que cada migrante estará en el centro de “las carpas” aproximadamente entre 24 y 72 horas mientras son procesados. El tiempo de estancia de menores será de unas 48 horas, según dijeron las autoridades en junio durante la inauguración.

Seguir leyendo: Previous page Siguiente >

Seguir leyendo:
< Regresar Siguiente >

Search

+
blank