California: Deporta ICE a madre de oficial del U.S. Army, el milagro no llegó

Redacción MundoHispánico
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Ayer, Rocío ingresó al edificio federal donde se ubica la sede del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), fue llevada al sótano, subida a un vehículo y deportada de inmediato. Ni siquiera tuvo oportunidad de despedirse de los suyos.

Rocío Rebollar Gómez vivió 31 de sus 51 años en California.

Tiene tres nietos nacidos en Estados Unidos y este jueves, tras luchar durante años por permanecer en este país, finalmente fue deportada a México, vía Tijuana.

Y su despedida fue un mensaje de odio pintado subrepticiamente cerca de su casa, en San Diego.

El sistema de inmigración fue inflexible en su caso. Vivía con un brazalete electrónico como si fuera una delincuente en libertad condicional aunque no tenía historial criminal alguno. Siempre trabajó y pagó sus impuestos.

El drama de Rocío Rebollar Gómez ha atraído la atención de los medios de comunicación hispanos y estadounidenses.

Tomada de video KSWB FOX 5 San Diego

El canal 7 de la cadena NBC la siguió minuto a minuto en su último día en el país cuyo emblema lleva costurado su hijo en el uniforme militar.

Ahora, Rocío Rebollar Gómez sintetiza en cinco palabras su existencia: “Tengo miedo por mi vida”, según una crónica de su día postrero en Estados Unidos hecha por Monica Garske y Andrew Johnson.

La madre de este oficial del Ejército de los Estados Unidos se despertó el jueves para hallar un grafiti de odio en la cerca de su casa en San Diego, el mismo día en que fue deportada después de años de luchar para quedarse en el lugar que llama su hogar.

A ella no se le permitió salir de su casa desde que su solicitud de permanecer en el país fue denegada recientemente.

Ayer se dirigió al edificio de oficinas federales Edward J. Schwartz, en San Diego Downtown, donde finalmente supo su destino inminente: debe salir de los Estados Unidos, con vigencia inmediata.

A las 11 de la mañana, Rocío Rebollar Gómez estaba en Tijuana de regreso en su país, México; reportó el canal KSWB 5 San Diego de la cadena FOX.

Ella admitió haber ingresado ilegalmente a los Estados Unidos tres veces desde 1988. En una de ellas estaba embarazada de ocho meses de su hija, arriesgando la vida de ambas para retornar a Estados Unidos y permanecer con sus otros hijos.

“Tuve que volver con ellos; estaban aquí y no podía dejarlos”, contó entre lágrimas mientras viajaba a la corte el jueves.

Lamentó cómo ingresó al país, pero estaba desesperada por darles a sus hijos una vida mejor.

En entrevistas para medios nacionales minutos antes de que ella y su familia fueran a la corte federal, Rebollar Gómez estaba visiblemente molesta; el insulto escrito en su cerca exterior había hecho que un día difícil fuera aún peor.

“Anoche destrozaron nuestra casa. Pusieron un mensaje de racismo, de odio”, dijo Rebollar Gómez luchando contra las lágrimas. “Y bueno, no entiendo lo que es, es increíble para mí que en este siglo haya esos sentimientos allá afuera”.

Rocío aún tenía esperanzas cuando subió al automóvil y se dirigió a la Corte. “Oramos a Dios para que haga un milagro, que haya un cambio, que no me separen de mi familia, porque, en este momento, a eso se dirige esto”, expresó con un tono que a la postre resultaría profético.

California: El milagro no llegó: Deporta ICE a madre de oficial del U.S. Army

Facebook/Rocío Rebollar Gómez

Para Rebollar Gómez dejar su hogar en California el jueves fue pesado.

“Salgo de mi casa hoy y no sé si podré regresar”, le dijo a una televisora. “Tengo miedo por mi vida; por la vida de mis hijos”.

Aun así, ella estaba esperando un milagro, pero no llegó.

Se reveló “triste, decepcionada, pero sigo pensando que esta es una gran nación, y no diré que me falló todavía. Todavía hay una posibilidad de que tenga una oportunidad. Todavía creo que Dios puede hacer un milagro”.

Sin embargo, desde que entró al edificio federal, Rocío ya no retornó con sus familiares.

Su hijo, Gibram Cruz, teniente segundo, esperaba que su familia pudiera permanecer unida debido a su estatus militar y una política que permite a los parientes indocumentados de los soldados ajustar su estado de inmigración sin tener que abandonar el país, según comentó en una entrevista concedida a la organización promigrantes “Border Angels”.

Pero su solicitud también fue denegada.

“Literalmente, la estoy entregando a los lobos en México. La atención que recibió su caso, desafortunadamente, le pondrá un blanco en la espalda”, dijo a NBC 7. “No sé dónde falló el sistema. Nuevamente me uní para servir a mi país y mantener a mi familia segura. Y eso no está sucediendo hoy que la deporta ICE”.

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