Arquitectura natural: vivienda sin daño al entorno

Una tendencia gana terreno en el mercado inmibiliario: la arquitectura natural, que respeta el entorno de la vivienda.

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Fotos: Agencia Reforma / Video: MH
  • Una nueva tendencia defiende las viviendas sin dañar su entorno.
  • Se le conoce como arquitectura natural y rinde homenaje al ambiente.
  • El diseño de la residencia fue inspirado por la verticalidad del bosque.

Anclada al legado natural del sitio, esta residencia rinde homenaje a los monos capuchinos que presuntamente habían desaparecido de este sitio debido a la fiebre amarilla. Construida en Paraty, ciudad brasileña que pertenece Río de Janeiro, la vivienda fue asentada en una localidad caracterizada por sus bordes de abundante bascosidad, por lo que la volumetría de la construcción replica la fisonomía de su entorno con el fin de fundirse en su montañosa entidad.

“Cuando empezamos a pensar en una casa que conecte con la magnitud de los árboles, ahí apareció una tribu de monos capuchinos. Regresaron y nos enseñaron la forma de por qué, dónde y cómo hacer el proyecto”, platicó Marko Brajovic, director creativo de Atelier Marko Brajovic, firma responsable de la obra.

Un vivienda que rinde homenaje

La estructura de soporte de la casa fue determinada a partir de las plantas endémicas y su adaptación al terreno. Foto: Agencia Reforma

Directamente de las condiciones del lugar, el diseño de la residencia fue inspirado por la verticalidad del bosque, de manera que su planteamiento triangular responde a esta alegoría conceptual y semejanza visual, además de buscar la conexión inmediata con las especies animales y vegetales circundantes.

Asumiendo la configuración de esta porción natural, la disposición de la vivienda muta el entendimiento horizontal que impera en la construcción de una obra arquitectónica residencial, apostando así a la percepción del bosque de una manera vertical. “La Casa de los monos se montó en un área de bosque secundario, instalado entre árboles, ocupando un área pequeña de cinco metros de ancho y seis de largo, anulando la interferencia en la vegetación local, con un área total de 86 metros cuadrados”, detalló el artífice.

Inteligencia y diseño

Construida en Paraty, ciudad brasileña que pertenece Río de Janeiro, la vivienda fue asentada en una localidad caracterizada por sus bordes de abundante bascosidad, por lo que la volumetría de la construcción replica la fisonomía de su entorno. Foto: Agencia Reforma

De acuerdo con el también arquitecto, se persigue el flujo de energía, materia e información sobre el crecimiento de los árboles, lo que resulta en una conexión vertical, buscando la energía de su ambiente en dirección de la luz del sol. En ese sentido, el programa responde a ello, incluso en el nivel último de la vivienda se creó un observatorio con la finalidad de apreciar la naturaleza y mantener una estrecha relación desde una mirada completamente regenerativa.

La estructura de soporte de la casa fue determinada a partir de las plantas endémicas y su adaptación al terreno. Emulando este proceso vegetal, se crearon pilares delgados y de mayor densidad, replicando la morfología de las raíces de la palma de juçara. Esa imitación asegura la estabilidad de la construcción al igual que las raíces de la planta. La juçara es una palmera endémica de la Mata Atlántica, cuyas raíces permiten su estructura, distribuyendo su peso en la diversidad de sus tallos.

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